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Oriol Cardona, el pupilo de Kilian Jornet que ha hecho historia en el deporte español

El de Bañolas ha ganado este jueves el oro olímpico en los JJOO de Invierno, el primero nacional en 54 años

Oriol Cardona, el pupilo de Kilian Jornet que ha hecho historia en el deporte español

Oriol Cardona celebra su medalla de oro en los JJOO de Invierno de Milano-Cortina. | Davide Vaninetti (Ipa Sport / Ipa / Zuma Press / ContactoPhoto)

Oriol Cardona Coll, el esquiador de montaña que este jueves ha hecho historia al conquistar el oro olímpico en la prueba de sprint en los Juegos de Milán-Cortina 2026, es un deportista catalán de 31 años nacido el 7 de octubre de 1994 en Banyoles (Gerona). Con 1,82 m de altura y 72 kg de peso, combina una potencia explosiva con una resistencia excepcional, virtudes esenciales en una disciplina que exige ascensos verticales, transiciones ultrarrápidas y descensos técnicos al límite.

Su pasión por la montaña viene de familia: su padre, Joan Cardona, fue pionero del esquí de montaña en España en los años 80, y su hermano mayor, Nil, también compitió. Oriol empezó en el atletismo de base, pasó por el skyrunning y el esquí alpino, y encontró su sitio definitivo en el skimo. A los 18 años se trasladó a Font-Romeu, en los Pirineos franceses, para ingresar en el centro de tecnificación de la Federación Catalana de Deportes de Montaña. Allí compatibilizó el entrenamiento de élite con la licenciatura en Ciencias de la Actividad Física y del Deporte (INEF). Para costearse los inicios, trabajó como ayudante forestal con los bomberos y como monitor de esquí, mientras dependía de becas y patrocinios como Dynafit, con quien colabora desde 2013.

En su preparación para estos Juegos, Cardona ha contado con un equipo técnico de tres cabezas muy peculiar y potente: Andrés Arroyo (planificación diaria), Víctor López (datos, pruebas de esfuerzo y control de carga) y, como pieza sorpresa y clave, Kilian Jornet. El legendario corredor de montaña catalán, ídolo de infancia de Cardona y referente mundial del skimo, aceptó su llamada hace un año para sumarse a la preparación olímpica. Jornet es el único del trío con experiencia real en la disciplina y aporta ese punto de locura controlada para sacar al atleta de su zona de confort: el verano de 2025 lo llevó a Noruega, donde compartieron entrenamientos extremos en los fiordos de Romsdalen (ascensos con cuerda por paredes rocosas del Letlefjellet, tests de lactato, entrenos con máscara de oxígeno, esprints cuesta arriba con bastones…).

«Hacía tiempo que no lo pasaba tan mal», ha reconocido Cardona en el documental de TV3 ‘Camí als Jocs’. Jornet, que ya vio su potencial cuando el banyolí llegó al centro de Font-Romeu en 2012, define a su pupilo como un atleta con «gran ética de trabajo y carácter» y ha insistido en retarlo mentalmente: «Es inseguro, nunca se cree el mejor; hay que sacarlo de la zona de confort para que sepa reaccionar cuando llegue el momento de la verdad».

Con este respaldo, Cardona ha dominado el sprint a nivel internacional: doble campeón del mundo (2023 y 2025), doble campeón de Europa, ganador de la Copa del Mundo de la especialidad y un especialista en transiciones que nadie iguala. Antes brilló también en trail (top-10 en Zegama-Aizkorri) y siempre ha mantenido la base atlética que le permite entrenar en verano por los caminos de Banyoles. Tímido fuera de la pista pero ferozmente competitivo encima de los esquís, vive desde hace más de una década en Font-Romeu, donde ha construido su vida alrededor de este sueño olímpico.

Su oro en Bormio no es fruto de la casualidad, sino de años de sacrificio en una disciplina minoritaria y del acierto de rodearse de los mejores, con Kilian Jornet como ese maestro que ha convertido al aprendiz en campeón olímpico 54 años después de Paquito Fernández Ochoa. El sábado, junto a Ana Alonso en el relevo mixto, intentará repetir el hito en Milano-Cortina.

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