The Objective
Economía

El Banco de España propone tocar el sistema electoral para frenar el bloqueo legislativo

Un estudio de la entidad disecciona las consecuencias de la creciente polarización en la UE

El Banco de España propone tocar el sistema electoral para frenar el bloqueo legislativo

José Luis Escrivá, gobernador del Banco de España. | EP

Un estudio del Banco de España, que preside el exministro socialista José Luis Escrivá, mantiene que una reforma electoral como la planteada en Italia reduce la necesidad de coaliciones entre formaciones políticas y, a la postre, frena el bloqueo legislativo que desde hace varios años sufre España. El ejemplo más claro es el de los Presupuestos Generales del Estado, prorrogados desde 2023, año del comienzo de la última legislatura de Pedro Sánchez.

Esta conclusión es el resultado de un análisis elaborado por expertos en datos adjuntos a la División de Política Europea Global y a la Dirección General de Economía. Han elaborado un minucioso trabajo que pone el foco en la creciente polarización política en la Unión Europea y, en concreto, en Alemania, Francia, Italia y España.

Haciendo uso de dos índices —el de polarización política y el de parálisis legislativa, que sirve para medir el bloqueo institucional—, los autores, Marina Diakanova, Corinna Ghirelli y Javier J. Pérez, llegan a la conclusión de que mientras que en Alemania, Francia y España estos dos índices evolucionan prácticamente en paralelo —de modo que cuanto más paralizado está el país, mayor es la parálisis legislativa—, en Italia, la polarización política crece mientras que el bloqueo institucional se mantiene estable. Y esto puede ser debido —según este documento al que ha tenido acceso THE OBJECTIVE— al resultado de la reforma del sistema electoral, que reduce la necesidad de coaliciones (En 2022, entró en vigor el Rosatellum, quinta reforma del sistema electoral de los últimos 30 años, que favorece el bipartidismo).

En los últimos años, señala este estudio del Banco de España, la polarización se ha instalado en la vida política e institucional de muchos países europeos y de Estados Unidos. Esta polarización política «puede perjudicar la economía de un país al generar incertidumbre, frenar inversiones y dificultar decisiones fiscales responsables, lo que afecta directamente al crecimiento y la estabilidad financiera».

El caso de España

El informe se plantea cómo medir la polarización —el creciente distanciamiento ideológico entre los partidos políticos o sus simpatizantes— y observar, por tanto, la relación que ese grado o evolución de la polarización tiene con los bloques legislativos.

En el caso España, afirma el estudio, la polarización ha crecido mucho a partir de la crisis catalana y la fragmentación política tras las elecciones de 2016. El trabajo de estos tres expertos repasa una detallada relación cronológica, que recoge momentos como la moción de censura de agosto de 2003 que el Consistorio de Marbella le planteó al entonces alcalde de esta ciudad de la Costa del Sol, Julián Muñoz.

El estudio de Diakanova, Ghirelli y Pérez recoge la retórica extrema de las elecciones en el País Vasco, en el año 2001; el Estatuto de Cataluña de 2005, una situación en la que la mayoría de partidos catalanes, excepto el Partido Popular, acordaron incluir el término nación en el último estatuto; y los comicios de 2008, en plena crisis económica, una campaña que finalmente José Luis Rodríguez Zapatero ganó a Rajoy por segunda de vez consecutiva.

Las elecciones de 2023 y la amnistía

El estudio refleja el acuerdo en noviembre de 2014 de los partidos independentistas catalanes para celebrar en esta región un referéndum de independencia; el debate del estado de alarma que tuvo lugar en el Congreso de los Diputados, en 2019, como consecuencia de la pandemia; la disolución en 2021 de la Asamblea de Madrid, por parte de la presidenta Isabel Díaz Ayuso, cuyo resultado final fue el triunfo por mayoría absoluta del PP en las urnas y, años antes, en 2018, la moción de censura que Pedro Sánchez planteó contra Mariano Rajoy, arrebatándole el poder por primera vez en la historia de la democracia español.

En esos picos de polarización y de bloqueo, subraya el documento también el referéndum de independencia de Cataluña en octubre de 2017, que profundizó las divisiones en torno al debate sobre la independencia. No obstante, aquella eventualidad no dio lugar a un pico importante de polarización. Y esto puede deberse a que «a pesar de los desacuerdos entre los principales partidos sobre la gestión de la crisis por parte del Gobierno, hubo un acuerdo general sobre el uso de los poderes constitucionales, incluida la suspensión temporal de la autonomía de Cataluña».

Sin duda, el pico de polarización se produjo en España en marzo de 2021, impulsado por tres votos de censura contra gobiernos regionales y la decisión de convocar elecciones anticipadas en Madrid tras romper lazos con el partido Ciudadanos. Ello marcó el comienzo de un giro a la baja tras la primera gran ola de polarización.

Fue a partir de mediados de 2022 —añade el documento— cuando los niveles de polarización comenzaron a aumentar de nuevo, influidos por acontecimientos como las elecciones generales de julio de 2023 y el debate sobre la ley de amnistía. Estos acontecimientos reavivaron los debates políticos y las divisiones sociales, lo que contribuyó al nivel actual de polarización, que se sitúa en aproximadamente 1,5 veces el de 2010.

En el caso de Alemania, los picos de polarización registrados corresponden a la crisis de los refugiados y a cuestiones sobre migración y seguridad, mientras que en Francia coinciden con movimientos sociales como los chalecos amarillos y otras reclamaciones sobre cuestiones económicas. En general —concluye el estudio—, «en Europa el aumento de la polarización ha registrado un crecimiento exponencial a partir de la crisis de deuda soberana».

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