Optimismo en el PP con los comicios de Castilla y León: «Irán mejor de lo que pensamos»
Los últimos ‘trackings’ de los ‘populares’ indican que podría subir un procurador más y que Vox se desinfla

El presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo, y el de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco. | Rafael Bastante (EP)
El Partido Popular mira con optimismo las elecciones que se celebrarán este domingo en Castilla y León y vaticina: «Irán mejor de lo que pensamos». Lo aseguran a THE OBJECTIVE fuentes de la dirección nacional. Unos comicios que, inicialmente, se afrontaban con el temor de que Vox pudiera acercarse más de lo esperado. Ahora, tras dos semanas de campaña electoral, les permite vaticinar un resultado mejor que el obtenido en Aragón, con la creencia de que podrían no perder ningún procurador.
Ya lo dijo el presidente de Castilla y León y candidato del Partido Popular a renovar el cargo, Alfonso Fernández Mañueco, en su entrevista con este periódico: «Mi objetivo es conseguir un voto más, un diputado más». Con esta premisa, los populares afrontaban la campaña, tras las elecciones en Extremadura y Aragón, con el temor de que la ola de Vox pudiera ser mayor de lo previsto. Pero la formación de Abascal se ha ido desinflando, y en este momento ninguno de los trackings internos indica que esté tan cerca del PSOE, como aparecía hace dos semanas, ni del Partido Popular.
Que la campaña del PP se haya centrado en temas autonómicos y en la gestión de Mañueco, y no en cuestiones de ámbito nacional, como sucedió en Aragón, ha favorecido a los populares. A ello hay que añadir, según las fuentes consultadas por este periódico, el coste interno que ha tenido para Vox la expulsión de José Ángel Antelo como líder en Murcia y Javier Ortega Smith como portavoz en el Ayuntamiento de Madrid, además de extenderse la sensación de que no quiere gobernar.
En el caso del PSOE, el Partido Popular baraja que sufrirá un correctivo, pero quizá no tan grande como en Aragón o Extremadura, ya que el candidato no es un ministro de Pedro Sánchez y no está tan significado como Pilar Alegría en Aragón o Gallardo en Extremadura, muy vinculado al escándalo que afecta directamente al hermano del presidente del Gobierno.
Fuentes de la dirección nacional han asegurado a THE OBJECTIVE sobre las elecciones: «Irán mejor de lo que pensamos». Apuntan que pueden arañar un procurador más procedente de Soria Ya, que está en caída, y el representante de Ciudadanos, que también podría caer en las filas de la formación política que preside Alberto Núñez Feijóo. Su expectativa está en subir un diputado más, 32, o quedarse como están, 31, ya que ninguno de los sondeos internos les da menos de esta cifra.
Los populares tienen claro lo que es evidente: después del domingo quedará una Castilla y León con «más derecha y menos PSOE», destacando que en la campaña electoral «el mayor movimiento se ha producido en Vox, que ha bajado». En este sentido, llegan a asegurar que «desde el inicio de campaña, Vox ha tenido una merma importante, porque la gente no ha entendido la purga de madrugada de Ortega Smith y Antelo, y que voten en contra de un Gobierno de derechas en Extremadura».
En el PP reconocen que Vox empezó la «campaña fortísimo, batiendo ampliamente todos sus registros de votos en todo el país, y ahora Vox va a subir, pero de momento la percepción es que no va a estar en el 24% que le han dado los trackings». «Vox ha estado muy cerca del PSOE y ahora no está tan cerca». Los populares aseguran que el «No a la guerra» no ha influido mucho en la izquierda y el mayor cambio de tendencia se ha producido en la derecha con el paso de los días.
«Calle a calle»
Este cierto optimismo del PP, aunque manteniendo la prudencia, es compartido sobre el terreno, según señalan cargos castellanoleonenses que están pateando «calle a calle» los pueblos de la comunidad, como así ha exigido el presidente Fernández-Mañueco. «Nos han pedido que no nos relajemos, que vayamos con la cabeza bien alta explicando la gestión que se ha hecho». Uno de los factores que más ha podido beneficiar al voto del Partido Popular es que la campaña ha estado centrada «en el perfil del presidente, en su gestión, no tanto en un tema nacional como de Castilla y León».
