El Papa se acerca a la Iglesia catalana en la Sagrada Familia, faro «de unidad para España»
León XIV advierte que «no podemos promover la guerra» ni «abandonar a quien huye de la miseria»

El papa León XIV oficia la misa solemne en la Sagrada Familia por el centenario de la muerte del arquitecto Antoni Gaudí, este miércoles en Barcelona. | Reuters
«Hoy la Basílica de la Sagrada Familia nos acoge en esta hermosa ciudad, abriendo sus puertas como si fueran sus brazos para invitar a cada uno a este altar, a escuchar la Palabra de Dios». Con estas palabras pronunciadas en catalán, el papa León XIV se ha acercado a la Iglesia catalana en la basílica concebida por Antoni Gaudí, después de que varios obispos de la región, así como los sectores catalanistas, presionasen para que el Pontífice se expresase en esta lengua no solo en los actos previos que se han celebrado este martes y miércoles, sino también en la ceremonia central de su visita a España, la bendición de la Torre de Jesús, del que ya es el templo católico más alto del mundo con 172 metros y medio, que empezará en unos minutos sin que la Santa Sede haya confirmado todavía en qué lengua transcurrirá.
«Así es como la Ciudad Condal y toda Cataluña se reúnen en este templo, signo también de unidad y de concordia para toda España, y alzan su mirada para rencontrarse con el rostro de Dios Padre», ha proseguido. La homilía del Santo Padre ha contado con la presencia de los Reyes, que han recibido un entusiasta aplauso del público en una basílica completamente abarrotada, a diferencia de las calles adyacentes, donde se han abierto claros despejados en algunas de las zonas frente a las pantallas.
También ha asistido el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, acompañado de 14 ministros, además de su esposa, Begoña Gómez. Su presencia es significativa por su contraste con la de su predecesor José Luis Rodríguez Zapatero, que optó por ausentarse de la ceremonia oficiada por Benedicto XVI en el mismo templo en 2010 para diferenciar Estado y religión y solo se reunió con el Papa en privado en el aeropuerto de El Prat. Una actitud que dista mucho de la intensa agenda que están compartiendo León XIV y Sánchez, a pesar de las protestas de plataformas como Yo No Te Espero, que agrupa a las entidades laicas y ateas de Cataluña y que se opone a lo que consideran una excesiva participación institucional, tanto económica como a través de la presencia oficial de autoridades, en esta visita. También han estado presentes en la Sagrada Familia Juan José Omella, cardenal arzobispo de Barcelona y expresidente de la Conferencia Episcopal; Salvador Illa, presidente de la Generalitat; Josep Rull, presidente del Parlamento catalán; Jaume Collboni, alcalde de Barcelona; y Jordi Faulí, arquitecto director del templo, entre otros.
Cerca de la mitad de la misa ha transcurrido en catalán, lengua en la que León XIV ha manifestado que esta es «una tarde de fiesta para toda la ciudad de Barcelona y para el pueblo español, particularmente el catalán». En este idioma se ha referido a la Sagrada Familia como una «extraordinaria basílica, que el papa Benedicto XVI consagró en 2010, recordando que es signo visible de Dios invisible y que por su gloria se alzan las torres», ya ha recordado que «en unos momentos» bendecirá la más alta de ellas.
«La Cruz de Cristo, que corona esta basílica, es la Cruz de los últimos, que se vuelven los primeros, de los pecadores que se vuelven santos, de los muertos que resucitan», ha señalado. «Esta cruz brilla de día, reflejando la luz del sol, y brilla de noche, iluminando la ciudad como un faro abierto del Mediterráneo». Minutos antes, una niña ciega le ha recibido en la entrada del templo para explicarle precisamente la estructura de la cruz que preside la Torre de Jesús, con cuatro brazos que se extienden en horizontal y con las puntas de vidrio para que la luz pueda extenderse en un rayo protector sobre la ciudad. La niña ha saludado a los Reyes y al Santo Padre y le ha entregado a este último un dibujo. Él a su vez, le ha correspondido con un obsequio, que ella, presa de la emoción, ha prometido guardar para siempre.
«Como arquitecto ardiente de fe, el venerable Antoni Gaudí concibió estos espacios con el deseo de narrar los misterios de la vida del Señor: de esta manera nos ha propuesto un peregrinaje espiritual, que conduce al encuentro con Cristo nacido, muerto y resucitado por nosotros. Junto con Gaudí, de quien conmemoramos el centenario de su muerte, recordamos y damos las gracias en esta tarde a todos los promotores y benefactores, a los artistas y trabajadores que cooperan en la construcción de una obra maestra arquitectónica, que es también una elocuente catequesis hecha de piedras, colores y luz», ha añadido.
«En la sabiduría, la Iglesia renueva así la Biblia pauperum de las antiguas catedrales, que son ellas mismas mensajes de evangelización de una gran riqueza. En estos tiempos de la imagen, resulta todavía más evidente cómo el arte y la belleza son eminentes canales de evangelización», ha apuntado. Además, ha hecho una defensa del «perdón» y la «salvación», y ha advertido que «no podemos creer en Jesús y promover la guerra» ni «abandonar a quien sufre, a quien llora, a quien sufre de la miseria».
Según León XIV, la Sagrada Familia no es «una obra inacabada», sino «aún en construcción». «Su imperfección no es un defecto, porque da testimonio de un deseo; no significa una carencia, sino que expresa una promesa que queremos honrar con coherencia. Nuestra gratitud se convierte entonces en compromiso, al tiempo que cooperamos en el proyecto de Dios, es decir, en la construcción a la que Él mismo nos llama», ha puntualizado, de tal modo que, a su juicio, «somos el templo del Espíritu Santo» y «esta obra coincide con nuestra vida, que Dios concibe como una obra maestra que debemos realizar juntos y nos llama a colaborar con Él».
Esta visita ha atraído la presencia de dos millares de periodistas, procedentes incluso de países como Estados Unidos o Latinoamérica. En este último caso, el viaje a España ha generado expectación porque se trata de la primera visita del actual Santo Padre a una nación de habla hispana y, por tanto, la primera ocasión en que se expresa extensamente en castellano.
