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Nutrición

Pablo Ojeda, nutricionista, sobre las ensaladas con garbanzos o judías de bote: «Las legumbres no te hinchan, sino la manera en la que las comes»

Comenzar a comer sin preocuparte por las consecuencias es totalmente posible una vez conozcas estos consejos

Pablo Ojeda, nutricionista, sobre las ensaladas con garbanzos o judías de bote: «Las legumbres no te hinchan, sino la manera en la que las comes»

Pablo Ojeda | Instagram

Con la llegada del verano, uno de los platos estrella son las ensaladas, incluso aquellas que contienen legumbres. Sin embargo, incluso aunque son rápidas de preparar, frescas y nutritivas, existe un miedo generalizado a comerlas debido a los gases que provocan y la distensión abdominal que hace que la tripa se vea más hinchada. 

Ante esta situación, el nutricionista Pablo Ojeda ha lanzado un mensaje liberador a través de sus redes sociales: el problema no es el alimento, sino cómo lo preparamos. De hecho, el experto es muy claro al respecto: «Las legumbres no te hinchan, pero como las cocinas sí».

El verdadero motivo de tu hinchazón

A pesar de que las legumbres no hinchen, hay personas que sí que notan que su tripa ha cambiado tras comerlas, entonces, ¿Por qué pasa eso? Ojeda da una explicación muy sencilla, y es que cuenta que las legumbres contienen unos componentes llamados antinutrientes (como los fitatos y las lectinas) que, si no se gestionan bien, dificultan la digestión, sobre todo los oligosacáridos fermentables.

De hecho, según cuenta él mismo, hay un estudio de la NIH que explica que estos componentes provocan flatulencias y esa molesta sensación de pesadez. «El problema es que la mayoría de personas las cocina directamente sin prepararlas antes. Y así, tu intestino tiene que hacer el esfuerzo enorme para digerirla», advierte el nutricionista.

El gran truco para evitarlo

Remojar las legumbres
Remojar las legumbres

El evitar que esos componentes afecten a tu cuerpo es muy sencillo de evitar, y Ojeda ha contado como. Si vas a cocinar legumbres secas desde casa, lo mejor es dejarlas en remojo entre 8 y 12 horas y, muy importante, tirar ese agua antes de cocinarlas. Este simple gesto reduce los antinutrientes y salva a tu intestino de un sobreesfuerzo, explica Ojeda. 

Además, si eres de esas personas que no tiene suficiente tiempo, el experto aporta otra solución muy sencilla también: usar las legumbres de bote. A pesar de que a nivel general existe la creencia de que estas son mucho peores para la salud, Ojeda rompe ese mito asegurando que también son muy sanas y válidas àra la salud: «otra opción sería comprarlas de bote, que ya están remojadas y cocidas».

Pero es que además, según cuenta Pablo,  las legumbres de bote tienen un «superpoder oculto» para tu salud: al haber sido cocinadas y enfriadas, se ha creado almidón resistente, un componente que no se digiere de forma pesada, sino que viaja directo a alimentar las bacterias buenas de tu intestino.

El toque final para una digestión perfecta

Para asegurarte por completo de que tu ensalada de verano sea digestiva, Pablo Ojeda comparte un último truco culinario: añadir especias como laurel, comino o hinojo durante la cocción de las legumbres. De esta manera podrás añadirlas a todo lo que quieras durante estos meses que se vienen. «Las legumbres pueden ser el ingrediente estrella de tus ensaladas de verano. Solo necesitas prepararlas bien», concluye Ojeda.

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