Santos Cerdán publica un libro con un mensaje a Sánchez y al PSOE: «Es una advertencia»
Relata cómo entró en la cárcel: «Quince días antes tomaba decisiones que afectaban a todo un país»

Montaje de Cerdán y Sánchez con la portada del libro.
El exsecretario de Organización del PSOE Santos Cerdán ha publicado un libro en el que reflexiona sobre el «poder del relato» y las consecuencias del «juicio político» tras su implicación en el caso Koldo y también en la presunta trama del caso Leire Díez. Y en el prólogo, al que ha podido tener acceso THE OBJECTIVE, avisa a Pedro Sánchez y al partido: «Es una advertencia». Cerdán relata el momento en que se «cerró la puerta» de su celda y comprendió la situación. Relata cómo entró en la cárcel: «Quince días antes tomaba decisiones que afectaban a todo un país», señala en el libro.
El libro lleva, que lleva por título La caída: Poder, relato y destrucción en la era del juicio político, estará disponible en la plataforma Amazon a partir del 30 de junio.
Según Cerdán, el libro está conformado en base a sus apuntes, «algunos de ellos escritos en condiciones que nunca imaginé que formaran parte de mi vida, desde la soledad de una celda del módulo 13 de la prisión de Soto del Real, en medio del silencio, la incertidumbre y la necesidad de ordenar lo ocurrido. Allí, donde el tiempo deja de avanzar como lo hace fuera, empecé a reconstruir lo que había pasado. Porque cuando todo se detiene, solo queda una pregunta: ¿cómo ha podido ocurrir? Este libro es, en el fondo, la respuesta a esa pregunta. Pero también es algo más: Una advertencia».
Se trata de un libro en el que narra en primera persona su experiencia y reflexiona sobre las consecuencias personales, políticas e institucionales de lo que considera un «juicio mediático», según ha señalado el entorno del exdirigente socialista.
«La puerta de la celda se cerró…»
El libro incluye descripciones y reflexiones de los días más difíciles para Cerdán, como el recuerdo de su ingreso en Soto del Real. «La puerta de la celda se cerró detrás de mí con un sonido que, todavía hoy, sigo escuchando. No fue un ruido especialmente fuerte, pero fue definitivo».
Relata que «quince días antes estaba sentado en una mesa donde se tomaban decisiones que afectaban a todo un país. Quince días después, estaba solo, en nueve metros cuadrados, intentando entender cómo había llegado hasta allí. Ese contraste no es progresivo, es violento. Es como caminar sobre un suelo firme, que de repente desaparece. En mi caso, ese momento llegó sin que yo fuera plenamente consciente de lo que se llevaba gestando desde hacía tiempo».
También hay lamentos sobre cómo le cambió la vida al diputado y exsecretario de Organización del PSOE de la noche a la mañana: «Pasé de participar en decisiones de Estado a convertirme en el centro de una dinámica mediática, judicial y política que no admitía matices. El relato corría más rápido que los hechos y cuando quise comprender lo que estaba pasando, ya estaba observando la caída, estaba dentro de ella.
«El tránsito fue abrupto, mi agenda diaria antes estaba marcada de reuniones, de responsabilidades institucionales y orgánicas; y de repente desapareció, mi nombre dejó de ser el de una persona para convertirse en un titular, que circulaba como sospecha, como objeto de debate permanente. Y un titular tiene una característica, no depende de lo que tú eres, sino de lo que otros deciden contar por ti. La presunción de inocencia dejó de ser un principio constitucional para convertirse en algo puramente retórico sin efecto real».
«Urgente de que las organizaciones aprendan»
«Hubo días en los que dejé de pensar que sería más fácil no explicar nada, dejar que el tiempo hiciera su trabajo, callar. Pero ese silencio sirvió para algo, para que otros escribieran el relato», señala Cerdán en su libro. «Mi intención es hacer una reflexión sobre la fragilidad del poder, sobre la velocidad con la que se construyen y destruyen reputaciones. Una reflexión desde la soledad que acompaña a quien cae. Y, sobre todo, desde la necesidad urgente de que las instituciones y organizaciones, aprendan a protegerse, y a proteger, en un entorno cada vez más hostil», se lamenta.
Además, hay apelaciones veladas al PSOE: «La fortaleza de una organización nunca se tiene que medir en tiempos de estabilidad, sino en la capacidad y la forma en que se responde cuando todo parece derrumbarse. Lo que ocurrió conmigo puede ocurrirle a cualquiera, y si no entendemos cómo funciona, no podremos protegernos, ni como personas, ni como organizaciones, ni como sociedad».
El salto a Madrid
«He vivido siempre en Milagro, Navarra. Allí he crecido, trabajado y he formado mi familia. Solo me trasladé a Madrid tras ganar las primarias del PSOE en 2017, un traslado ‘forzado’ por el trabajo, pero manteniendo siempre el arraigo con mi pueblo. Mi vida no estaba diseñada para acabar en el centro de la política nacional, ni mucho menos para convertirme en el centro de una tormenta pública de esta magnitud», relata Cerdán.
«Antes de dedicarme profesionalmente a la política, trabajé durante diecisiete años en la empresa privada. Mi trayectoria no comenzó en política. Empezó en el ámbito empresarial, cumpliendo horarios y responsabilidades como cualquier otro trabajador. En 1999 entré en política municipal en mi pueblo, siendo teniente de alcalde. Compaginaba esa responsabilidad con mi empleo; yo trabajaba intercambiando turnos de tarde y de noche para poder estar por las mañanas en el ayuntamiento. Un trabajo sin remuneración, como el de miles de concejales de este país», escribe.
Las primarias de Sánchez
Tras sus inicios en política, relata cómo dio el salto definitivo a la política nacional: «Luego llegaron las primarias de 2017 en el PSOE, en las que participé de manera comprometida en la candidatura ganadora de Pedro Sánchez. Una candidatura, en la que muy pocos creían y en la que otros pudiendo creer, no se atrevían a dar la cara. Recuerdo perfectamente la presión que recibía en aquellos días, desde el propio partido, para abandonar la candidatura de Pedro Sánchez, yo era el único secretario de organización a nivel autonómico que le apoyaba, todo el poder orgánico del partido estaba en contra, a excepción mía».
Sobre esas primarias, Cerdán reflexiona que «se hizo un trabajo inmenso para ganar aquellas primarias, trabajando federación por federación y provincia a provincia, tanto es así que dos días antes de las votaciones después de un estudio minucioso de todas las federaciones, le dije a Pedro Sánchez que ganaríamos por una diferencia de unos 16.000 votos. No me equivoque demasiado, el resultado final nos dio la victoria por 15.149 votos, demostrando el buen trabajo del equipo y nuestro acierto en la campaña. Esa misma noche, tras la victoria, Pedro Sánchez me pidió incorporarme a la Comisión Ejecutiva Federal como secretario de coordinación territorial. Ese momento marcó un punto de inflexión, no solo en mi trayectoria, también en mi nivel de responsabilidad».
En «las sombras» del PSOE
Cerdán habla abiertamente sobre su tarea en la ‘sombra’ que le encargó Sánchez dentro del PSOE. «Mi papel dentro del partido fue siempre más orgánico que mediático. No era la cara visible, no era quien aparecía en los primeros años en los titulares, mi papel era otro. Era trabajar en la trastienda de la política, donde realmente se toman muchas de las decisiones importantes, ese tipo de trabajo tiene una característica, no da titulares, pero decide quien los ocupa. Porque en política no solo importa lo que haces, importa a quién incomodas al hacerlo».
Sobre su papel crucial en la consecución de la mayoría parlamentaria que consagraría a Sánchez en Moncloa, el exnúmero tres del PSOE señala que asumió «responsabilidades clave en la coordinación del partido y el Gobierno, además de las negociaciones con diferentes fuerzas, especialmente PNV, EH Bildu y Junts. Si bien es cierto que las relaciones con Junts, comenzaron más tarde. Pero en 2018, la interlocución era con PNV y EH Bildu, relaciones complejas, negociaciones largas y equilibrios delicados, en ese contexto es en el que me movía. Un contexto en el que cada acuerdo requería tiempo, confianza y discreción».
Continúa: «Nada de eso se construye de un día para otro, se hace con trabajo constante, con conversaciones que no se ven y con decisiones que no se explican públicamente en el momento que se toman, ese fue mi espacio durante años. Un espacio donde lo importante no era aparecer, sino conseguir que las cosas salieran adelante. Un espacio donde el éxito no se mide en titulares, sino en resultados. Mi vida hasta ese momento era coherente con ese recorrido, trabajo, política, familia. Sin estridencias, sin una exposición excesiva y sin la sensación de estar en el foco.
El libro
Cerdán fue detenido y estuvo más de cuatro meses en prisión provisional por su «papel principal» en la presunta trama de adjudicación de obra pública a cambio de comisiones que se investiga en el caso Koldo. También está imputado en otra causa, la de la exmilitante del PSOE Leire Díez, que indaga en una presunta trama para obstruir casos judiciales.
En su libro, Cerdán ofrece su versión de los hechos y analiza «cómo la construcción del relato público puede condicionar la percepción social antes incluso de que exista una resolución judicial».
En este sentido, reivindica la importancia de la presunción de inocencia como principio esencial de cualquier Estado democrático y plantea una reflexión sobre la relación entre política, medios de comunicación y opinión pública.
El exdirigente y exdiputado del PSOE invita al lector a reflexionar sobre el «equilibrio» entre el derecho a la información, la rendición de cuentas de los responsables públicos y el respeto a las garantías jurídicas que sustentan el Estado de derecho.

