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Lucía Aguado, licenciada en Ciencias del Deporte: «Ni entrenar fuerza te ensancha ni matarte a abdominales te hace perder grasa: hay nueve grandes mitos en fitness»

Para bajar de peso y conseguir un cuerpo verdaderamente tonificado la experta ha desvelado lo que debes evitar

Lucía Aguado, licenciada en Ciencias del Deporte: «Ni entrenar fuerza te ensancha ni matarte a abdominales te hace perder grasa: hay nueve grandes mitos en fitness»

Lucía Aguado | YouTube

La industria del fitness es un tema bastante complicado, sobre todo cuando se está empezando, ya que está llena de mitos y falsas promesas que prometen cosas que luego nunca funcionan. Es por eso, que Lucía Aguado, más conocida en redes como ‘Kiwi’ y campeona mundial de culturismo natural, ha decido hablar al respecto: «Estoy cansada de ver a mujeres perdiendo su dinero, tiempo y energía siguiendo consejos que destrozan su salud». Decidida a hablar con esta gran cantidad de desinformación que circula por las redes sociales, ha publicado un video en su cuenta de YouTube, en el que destapa los nueve grandes mitos del fitness que impiden a las mujeres conseguir el cuerpo fuerte, definido y saludable que realmente buscan.

1. El miedo a «ponerse grande» por levantar pesas

Este es uno de los miedos más frecuentes en las mujeres a la hora de empezar en el gimnasio: creer que por comenzar a levantar pesas su cuerpo se va a convertir en uno grande y ancho. La realidad es que esto no pasa. : «Entrenar fuerza no te va a poner ancha, te va a dar un cuerpo fuerte, saludable y más definido visualmente», aclara la experta. Y, por supuesto, esto no es algo que diga únicamente la experta, sino que es una explicación respaldada por la ciencia: biológicamente las mujeres producen entre 15 y 20 veces menos testosterona que los hombres, la hormona clave para el crecimiento muscular, por lo que ganar músculo se vuelve un proceso lento y complicado. Por eso, lo normal es conseguir un cuerpo fuerte y tonificado, pero no ancho, ya que para eso habría que seguir una rutina específica. 

Pesas
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2. Hacer pesas como si fuera cardio para «tonificar»

Muchas mujeres hacen infinitas repeticiones con mancuernas de un kilo buscando «tonificar». La experta explica que para lograr ese aspecto firme lo que se necesita es hipertrofia (ganar músculo). Para ello, la clave es la «tensión mecánica», es decir, levantar más peso para que completar entre seis y diez repeticiones te cueste. 

Pero, es en este momento donde muchas veces comienzan a surgir las dudas, ya que hay mujeres que comienzan a verse más grandes o anchas, justo lo que no querían. Sin embargo no debe cundir el pánico, la experta aclara que es algo «totalmente normal». Al principio, el músculo sufre micro roturas y el cuerpo genera una inflamación temporal para repararlo. «En unas semanas esa inflamación baja y se convierte en músculo nuevecito», aclara Lucía. 

3. El mito de que el pilates sustituye a las pesas

El Pilates es un complemento fantástico para reducir el estrés y disfrutar del movimiento, pero no puede ser visto como el deporte principal si lo que se quiere es tener un cuerpo fuerte y con músculos marcados. A partir de los 40 años, las mujeres sufren un envejecimiento neuromuscular acelerado. «Sin cargas pesadas, tu cuerpo no recibe la señal para proteger tus huesos», advierte Lucía. «El pilates es guay, pero la osteoporosis no es tan guay». La fuerza debe ser siempre la base.

4. Creer que vas a perder grasa de una zona concreta

Matarte a hacer abdominales no va a hacer que esa grasa acumulada ahí desparezca, ya que para conseguirlo hacen falta muchas otras cosas, además de saber que no se puede decidir de qué zona específica perder grasa. Durante el video, Lucía menciona un análisis de 13 estudios en donde participaron más de 1.100 personas para comparar esto y, efectivamente, quedó demostrado que perder grasa de una zona localizada es algo que no se puede lograr. La grasa se quema de forma general en todo el cuerpo al gastar más energía de la que se ingiere; por lo que debes tener una buena alimentación y entrenar el cuerpo a nivel general si de verdad quieres obtener resultados. 

5. El peligro de entrenar en ayunas siendo mujer

Aunque a los hombres les puede funcionar, el cuerpo femenino responde de forma muy diferente debido a la evolución. Entrenar sin desayunar hace que se tenga menos energía, lo que dispara la grelina (la hormona del hambre) en un 32% en las mujeres, provocando un apetito descontrolado horas después.  Además, si el déficit es muy agresivo, el cerebro entra en «modo ahorro» y desconecta procesos vitales como el ciclo menstrual o la regeneración ósea. Por eso, si no quieres entrenar con el estómago lleno, lo mejor es que al menos tomes algún snack de proteína unos 10 minutos antes de salir a entrenar. 

6. Los falsos productos «Detox»

Zumos verdes, infusiones purificantes, polvos mágicos, etc. Lucía Aguado recuerda que «tu cuerpo no es el depósito de la Dyson; no necesitas sacudirlo y limpiarlo». La ciencia demuestra que la herramienta más eficaz para eliminar toxinas es completamente gratis: tus propios órganos (el hígado y los riñones). El mejor «protocolo detox» demostrado es: agua, fibra y entrenar fuerza.

7. Pensar que el metabolismo se destruye con la edad

Desde hace mucho se ha pensado que a medida que pasa el tiempo el metabolismo va cambiando de forma drástica y sin que se pueda hacer nada por ello. Sin embargo, según cuenta Lucia en el video, este se no cambia, sino que se mantiene igual desde los 20 años hasta los 60. Según explica, los cambios en el cuerpo o las dificultades para perder peso no se producen por el metabolismo, sino porque de manera inconsciente se comienza a tener una vida mucho más sedentaria: nos movemos menos, dormimos peor y acumulamos más estrés. 

8. La menopausia

Desde siempre se ha visto la menopausia como «un problema» con el que de manera inevitable el cuerpo cambiará y aumentará de peso. Sin embargo, a pesar de que  la caída de estrógenos es real y que el cuerpo puede sufrir cambios por ello, hay algo que puede ayudar a evitarlo: tener los músculos fuertes y bien cuidados. Por eso, entrenar cuanto antes es lo mejor. Tres sesiones de fuerza a la semana no solo minimizan los síntomas y mejoran el sueño, sino que conseguirán que los cambios sean menos notorios y que la vida a futuro sea mucho más independiente y segura. 

9. Tratar el embarazo como una invalidez

«El ejercicio de fuerza durante el embarazo no es un riesgo, es un seguro de vida tanto para ti como para tu bebé», explica la entrenadora. Estudios como el Fitmam demuestran que entrenar a intensidad moderada reduce drásticamente el riesgo de diabetes gestacional y de acabar en una cesárea no deseada, además de mejorar la función de la placenta.


Además, más allá de revelar estos mitos en los que la mayoría de gente cae, la experta lanza un mensaje concreto: debes dejar de compararte con lo que ves en redes sociales, ya que la mayoría de veces son cosas falsas y, lo más importante, debes saber que cada cuerpo es diferente.

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