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Antoine de Saint-Exupéry, autor de 'El Principito': «Amar no consiste en contrar a alguien perfecto, sino en descubrir junto a alguien la versión mejor de uno mismo»

El amor no consiste en encontrar a alguien sin defectos, sino en compartir un camino en le que los dos avancen

Antoine de Saint-Exupéry, autor de ‘El Principito’: «Amar no consiste en contrar a alguien perfecto, sino en descubrir junto a alguien la versión mejor de uno mismo»

Antoine de Saint-Exupéry | Inteligencia artificial

Hablar del amor desde la mirada de Antoine de Saint-Exupéry es hacerlo desde una perspectiva profundamente humana. El escritor y aviador francés, conocido mundialmente por ser el autor de El Principito, dejó a lo largo de su obra reflexiones que siguen resonando décadas después de su muerte. Entre ellas destaca una de las más citadas cuando se habla de relaciones y crecimiento personal: «Amar no consiste en encontrar a alguien perfecto, sino en descubrir junto a alguien la versión mejor de uno mismo».

Aunque esta idea suele circular de manera independiente en redes sociales y recopilaciones de citas célebres, conecta directamente con el pensamiento que Saint-Exupéry desarrolló en Tierra de hombres, obra publicada en 1939. En este libro, considerado uno de los textos más importantes de la literatura autobiográfica del siglo XX, el autor reflexiona sobre la amistad, la solidaridad, el sentido de la responsabilidad y los vínculos humanos construidos en situaciones extremas.

Tierra de hombres

La visión de Saint-Exupéry en ‘Tierra de hombres’

Lejos de una visión idealizada o romántica del amor, Saint-Exupéry plantea que las relaciones más valiosas son aquellas que impulsan a las personas a crecer. Para él, el verdadero encuentro con el otro no tiene que ver con la búsqueda de una perfección inexistente, sino con la capacidad de compartir un propósito, afrontar desafíos y evolucionar conjuntamente.

La frase «Amar no consiste en encontrar a alguien perfecto, sino en descubrir junto a alguien la versión mejor de uno mismo» resume una concepción madura de las relaciones. El foco no está en las cualidades extraordinarias de la otra persona, sino en el proceso de transformación que se produce cuando dos individuos construyen una relación basada en el respeto, la confianza y el apoyo mutuo.

En Tierra de hombres, el escritor francés expresa una idea que se ha convertido en una de sus reflexiones más recordadas: «Amar no es mirarse el uno al otro, es mirar juntos en la misma dirección». Esta afirmación resume buena parte de su concepción de los vínculos humanos. Y es que el amor, según Saint-Exupéry, no se sostiene únicamente en la admiración mutua o en la atracción, sino en la construcción de un proyecto común y en la capacidad de avanzar hacia metas compartidas.

La obra, publicada en 1939, recoge experiencias derivadas de su trabajo como piloto de correo aéreo y utiliza esas vivencias para reflexionar sobre cuestiones universales. Entre ellas destaca la importancia de la fraternidad y la cooperación, valores que el autor considera esenciales para cualquier relación humana duradera.

La vigencia de este pensamiento resulta especialmente relevante en una época marcada por la inmediatez y por la tendencia a idealizar las relaciones personales. Frente a la búsqueda de una pareja perfecta, una expectativa que con frecuencia conduce a la frustración, el autor francés propone una mirada más realista y enriquecedora.

Por su parte, la psicóloga Silvia Congost, experta en relaciones de pareja, sostiene a día de hoy que el amor siempre implica bondad, respeto y compasión. Según explica, cuando realmente amas a alguien, no haces nada que sepas que pueda causarle sufrimiento de manera deliberada. «Somos incapaces de hacer daño a esa persona adrede», defiende la especialista.

@calimilanxto

El amor implica bondad y compasión, si tú quieres, si tú amas a alguien, no harás nada con lo que sepas que esa persona va a sufrir. Silvia Congost #Desapego #AmorPropio #Reflexiones #Psicologia #Relaciones

♬ som original – Renata Carvalho – Z3.

Congost también recuerda que, en muchas ocasiones, no elegimos de quién nos enamoramos. Sin embargo, sí podemos decidir cómo actuamos dentro de una relación y qué tipo de vínculo construimos con la otra persona. Para la psicóloga, el amor sano se basa en el cuidado mutuo, la empatía y la voluntad de contribuir al bienestar de quien tenemos al lado.

El amor auténtico, según esta visión, surge cuando dos personas se ayudan mutuamente a desarrollar sus mejores cualidades, aceptando también sus imperfecciones. Se trata de una idea que conecta con numerosas corrientes contemporáneas de la psicología, que destacan la importancia del crecimiento compartido y del apoyo emocional en las relaciones estables.

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