Carlos Ruiz Zafón, escritor, sobre la felicidad y elegir bien: «En la vida no hay segundas oportunidades, excepto para el remordimiento»
El novelista dejó en sus libros y entrevistas numerosas reflexiones sobre la felicidad, el amor y el sentido de la vida

Las reflexiones sobre la felicidad del escritor Carlos Ruiz Zafón | Contacto / TO
Carlos Ruiz Zafón nunca publicó un libro sobre cómo alcanzar la felicidad. Y tampoco pretendió dar lecciones de vida. Sin embargo, entre las páginas de sus novelas y en las escasas entrevistas que concedió a lo largo de su carrera dejó claro qué era para él una buena vida.
Seis años después de su fallecimiento —murió el 19 de junio de 2020 a los 55 años de edad, a consecuencia de un cáncer de colon que padecía desde el año 2018—, las reflexiones del autor de La sombra del viento siguen compartiéndose en redes sociales y clubes de lectura por lo certeras que son.
El éxito no es lo importante: lo es dejar huella en los demás
Aunque terminó convirtiéndose en el escritor español más leído después de Cervantes, Ruiz Zafón siempre desconfió del éxito como objetivo: «Siempre es una equivocación hacer las cosas pensando que vayan a tener éxito». La frase, que dijo durante la promoción de El laberinto de los espíritus, asevera que el reconocimiento debía ser una consecuencia del trabajo, nunca el motivo para hacerlo.
El éxito, por tanto, no es importante, pero sí la huella que dejamos en los demás. «Existimos mientras alguien nos recuerda», escribió en La sombra del viento. El escritor concedía una gran importancia al recuerdo y al legado, pues, para él, las personas permanecen vivas mientras alguien conserve su memoria.
Amar sin pensar demasiado y no tener que arrepentirse
En sus novelas también dejó algunas de las reflexiones más recordadas sobre el amor: «En el momento en que te paras a pensar si quieres a alguien, ya has dejado de quererle para siempre». Carlos Ruiz Zafón defendía los sentimientos espontáneos frente al exceso de racionalidad en lo que a relaciones se refiere.
Al respecto, el escritor también tenía una clara opinión sobre las decisiones y el arrepentimiento: «No hay segundas oportunidades, excepto para el remordimiento», esto es, una invitación a vivir con intensidad y asumir las consecuencias de los propios actos.
El paso del tiempo, el destino y el azar
Zafón nunca idealizó el pasado. «Pocas cosas engañan más que los recuerdos», dijo, revelando que la memoria reconstruye los hechos y que muchas veces ‘maquilla’ lo que ya no existe.
Entre sus citas más compartidas aparece otra reflexión sobre el paso del tiempo: «La espera es el óxido del alma». Una frase breve pero concisa que refleja cómo la incertidumbre puede desgastar emocionalmente a las personas.
Una de las frases más famosas de toda su obra habla precisamente del porvenir: «El destino es el pariente de gala del azar». Esta idea se repite en varias de sus novelas, en las que los encuentros casuales terminan cambiando para siempre la vida de sus protagonistas.
«Los libros son espejos»
Además de todo ello, Zafón conectaba la felicidad con la pasión de la lectura. «Los libros son espejos: solo se ve en ellos lo que uno lleva dentro», escribió en La sombra del viento. El autor se refería a que la lectura no solo sirve para descubrir historias, sino también para descubrirse a uno mismo. Para él, cada libro cambia según quien lo lea y refleja aquello que el lector lleva en su interior.
Otra de las citas más famosas de su obra habla precisamente del vínculo entre los lectores y los libros: «Cada libro, cada tomo que ves, tiene alma. El alma de quien lo escribió y el alma de quienes lo leyeron y vivieron y soñaron con él».
El placer de leer y escribir como forma de felicidad
Ruiz Zafón siempre dijo que escribía para devolver a los lectores el placer de leer. «Yo, sobre todo, busco que el lector disfrute, que se pierda en la historia, que entre en el mundo de estos personajes, de estos laberintos, y sobre todo para recuperar el placer de la lectura, el placer de perderse en un libro, y disfrutar con el lenguaje, con el estilo, con los personajes, con la aventura, con el misterio, con la emoción de una buena historia», dijo en una entrevista en RNE en 2011.
Carlos Ruiz Zafón nunca escribió sobre la felicidad de forma directa, pero todas sus novelas apuntan en la misma dirección. Para él, una buena vida no consistía en acumular éxito o reconocimiento, sino en conservar la capacidad de emocionarse con una historia, amar sin reservas, recordar a quienes ya no están y dejar una huella en los demás.
