La gran lección de Fernando Savater, filósofo, para ser felices: «Deja de actuar por impulso; mejor pregúntate qué vida quieres construir»
El escritor defiende que la verdadera libertad no consiste en hacer lo que uno quiere, sino en aprender a elegir

Fernando Savater tiene claro que la libertad bien entendida es una condición necesaria para la felicidad | Freepik
¿Qué significa realmente ser libre? Para Fernando Savater, uno de los filósofos e intelectuales españoles más leídos de las últimas décadas, la respuesta nunca tuvo que ver con hacer lo que a uno le apetece en cada momento, sino con aprender a elegir y hacerse responsable de esas decisiones.
Así lo afirma en Ética para Amador, el libro que publicó en 1991 para explicarle a su hijo adolescente algunas cuestiones esenciales sobre la vida. Lo que comenzó como una conversación entre padre e hijo terminó convirtiéndose en un fenómeno editorial y en uno de los ensayos más vendidos. Tres décadas después, muchas de aquellas reflexiones siguen recordándose.
La libertad no es hacer lo que te da la gana: es elegir bien
Seguramente sea la frase más famosa de Fernando Savater y, también, una de las más malinterpretadas: «’Haz lo que quieras’ no es más que una forma de decirte que te tomes en serio el problema de tu libertad». O, lo que sería lo mismo: «Deja de actuar por impulso; mejor pregúntate qué vida quieres construir»
El filósofo vasco defendía que la verdadera libertad empieza cuando dejamos de actuar por impulso y empezamos a preguntarnos qué vida queremos construir. Porque elegir tiene un precio: asumir las consecuencias. Por tanto, ser libre exige pensar.

Buena parte de las ideas de Fernando Savater están relacionadas con el anhelo de llevar una vida más plena y consciente. En Las preguntas de la vida escribió: «La libertad no es poder hacer cualquier cosa, sino decidir qué hacer entre las posibilidades que tenemos». En otras palabras: no se trata de tener infinitas opciones, sino de saber cuáles son realmente importantes.
Ocuparse de uno mismo y rodearse bien
Aunque Savater nunca se ha presentado como un gurú de la felicidad, muchas de sus reflexiones apuntan precisamente a ello. «La ética no sirve para averiguar cómo son los demás, sino para mejorar lo que uno es», escribió. Frente a la comparación permanente, el filósofo propone que nos ocupemos de nosotros mismos.
A todo ello se suma la calidad del entorno: «Nadie llega a convertirse en humano si está solo: nos hacemos humanos los unos a los otros». Savater siempre ha defendido que la buena vida pasa por los vínculos con amigos, la familia, las conversaciones, el amor y la capacidad de convivir con los demás. Porque, al fin y al cabo, nadie es feliz en soledad.
A sus 79 años, Fernando Savater sigue escribiendo, leyendo y participando en actos públicos. Pero quizá su mayor legado no esté en los coloquios, ni en los premios, sino en haber conseguido acercar la filosofía a la vida cotidiana. Sus libros nunca han tratado de ofrecer fórmulas mágicas ni recetas para ser felices. Más bien invitan a detenerse, hacerse preguntas y vivir con un poco más de conciencia. Porque, al final, la buena vida que describe en Ética para Amador no tiene que ver con tener más o menos cosas, ni siquiera con perseguir la felicidad: el secreto es, para Savater, aprender a elegir.
