The Objective
Lifestyle

José Abellán, cardiólogo: «Para dormir bien en verano tienes que convertir tu cuerpo en aire acondicionado; el truco está en aplicar agua fría en las zonas clave»

Conocer cuáles son nuestras zonas pulsátiles nos va a venir bien para conciliar mejor el sueño

José Abellán, cardiólogo: «Para dormir bien en verano tienes que convertir tu cuerpo en aire acondicionado; el truco está en aplicar agua fría en las zonas clave»

Mujer durmiendo. | Pexels

Dormir en verano, si una ola de calor aparece por la puerta, es un suplicio. De todas las soluciones, las más prácticas acaban siendo recurrir a la tecnología, como el aire acondicionado o las bombas de calor, pero no son aptas ni para todos los públicos ni para todos los bolsillos.

A partir de ahí, lo elemental es tirar de la sabiduría popular y ser consciente de que dormir en verano implica pensar un poquito más. Como, por ejemplo, en que no deberíamos tener las persianas subidas y las ventanas abiertas por mucho que creamos que se genera una corriente a mediodía… O en el flaco favor que le hacemos a nuestra casa si, en los momentos más frescos del día, no aprovechamos para descongestionar el ambiente y ventilar.

Sin embargo, los mejores trucos suelen venir de los profesionales de la salud. Uno de ellos, muy conocido por su papel en redes sociales, es el cardiólogo José Abellán, que no dudó, desde su cuenta de Instagram, en dar tips para «convertir tu cuerpo en aire acondicionado» junto al doctor José Felices.

mujer-hacer-cama-dormir-verano
Una buena ventilación y manejar la ropa de cama correcta es importantísimo para conciliar el sueño. ©Pexels

Algunos de los recursos que Abellán compartió son elementales. Un buen ejemplo es saber elegir ropa de cama, buscando siempre materiales naturales y muy transpirables como el lino o el algodón. Aunque no todo es el tipo de material, sino también el tipo de tejido. Por ejemplo, el satén, del que ya hemos hablado antes en THE OBJECTIVE, es un tipo de tejido que parece fresco al tacto. Por desgracia, la realidad, una vez dentro de la cama, es que no transpira con facilidad.

Esa misma dinámica deberíamos mantenerla con nuestros pijamas, haciendo bueno el aforismo de «menos es más». Otros trucos, no obstante, no son tan eficientes como pensaríamos. Entre los más citados está apostar por una ducha de agua fría antes de acostarse, algo que supone mandar una señal incorrecta a nuestro cerebro.

Sí, nada más meternos en ella vamos a sentir alivio de la temperatura. No obstante, vamos a bajar la temperatura corporal y nuestro organismo, sumado al exterior, va a querer recuperarla. Además, José Abellán explicó que «el agua muy fría activa tu sistema de alerta», un motivo por el cual, si lo que queremos es calma y tranquilidad, debemos desecharla antes de irnos a dormir. Más aún cuando el calor también fuerza a nuestro organismo a regular la temperatura.

Cuando esto sucede, la frecuencia cardíaca se incrementa y se produce una mayor fatiga. Todo malas noticias si lo que pretendemos es conciliar el sueño. Sin embargo, sí hay una forma de aplicar frío que nos va a venir bien. Eso es lo que Abellán definió como convertir «nuestro cuerpo en aire acondicionado». Aún así, no esperemos milagros. Si no hacemos el resto de cosas bien, es imposible que con estos cambios descansemos correctamente. Por eso, entre otras pautas, se recomienda «no permanecer en la cama despierto» porque se asocia la cama con la vigilia y se enfatiza en «repetir la misma rutina cada día».

Qué puntos clave del cuerpo son fundamentales para dormir en verano

La idea de «convertir el cuerpo en aire acondicionado» supone comprender un poquito nuestro organismo y, sobre todo, cómo funciona nuestro sistema circulatorio y qué tipo de señales podemos mandar al cerebro. En este sentido, lo que explicó el doctor Abellán es que hay que «aplicar agua fría en zonas clave».

Lo puedes hacer ya en la cama o poco antes de irte a dormir. Como es lógico, debe ser agua fría, mojando «cuello, muñecas, ingles, tobillos…», según las recomendaciones del cardiólogo José Abellán. Si te has dado cuenta, son zonas con una gran irrigación sanguínea, auténticas autovías por las que la sangre sube y baja.

dormir-verano-antifaz
Evitar alimentos pesados, estimulantes y situaciones de estrés también es recomendable si quieres dormir bien en verano. ©Pexels

La ventaja de humedecer estas áreas está en que son zonas pulsátiles donde los vasos sanguíneos están casi a ras de piel. El agua fría en estas zonas refresca en cierto modo la sangre que circula por allí. Así mejora la sensación de alivio, que se traslada a otras partes del cuerpo. Evidentemente, no hace milagros. Si tienes que batallar con 38 ºC, conseguir dormir va a ser una proeza, pero ayudar, ayuda. Sobre todo, si sufrimos el denominado insomnio de verano.

Otra forma de dormir, explicó Abellán, es «pulverizar agua sobre la cama». Algo que bautizó como «el método egipcio», porque la evaporación refresca y regula el calor. No obstante, no se trata de encharcar la cama, sino solo de que haya «un rocío fino».

De la misma manera, también ayudará evitar comer mucho, tarde o picante. Olvida también el alcohol o la copita antes de dormir pensando que descansaremos mejor, porque es un error y forma parte de esos mitos sobre la alimentación en verano. También, en la medida de lo posible, evita otro tipo de estímulos como el café o las pantallas antes de meterte en la cama.

Publicidad