Gertrudis a Zapatero tras la detención de su 'testaferro': «Estoy preocupada por las lobas»
La UDEF ha analizado en su último informe las conversaciones del expresidente del Gobierno con su secretaria personal

Mensajes entre Zapatero y su secretaria. | Ilustración de Alejandra Svriz
La onda expansiva del caso Plus Ultra continúa sacudiendo los cimientos del entorno más íntimo del expresidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero. Según ha podido saber THE OBJECTIVE, apenas cuatro días después de la detención de Julio Martínez Martínez —el empresario señalado por los investigadores como el presunto testaferro de Zapatero, tal y como adelantó en exclusiva este medio el 16 de diciembre—, los canales de comunicación interna del exlíder socialista echaban humo. La preocupación no solo ha alcanzado el plano estrictamente de la filtración periodística, sino que ha impactado de lleno en el núcleo familiar del expresidente, salpicando directamente a sus dos hijas, Laura y Alba Zapatero Espinosa, quienes se encuentran plenamente metidas en el tinglado societario y figuran ya formalmente como imputadas.
Los hechos se precipitaron a mediados de diciembre. El día 11 de ese mes, agentes de la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) de la Policía Nacional procedían al arresto de Julio Martínez en el marco de una macrooperación centrada en las presuntas irregularidades, comisiones ilegales y desvíos de fondos relacionados con el polémico rescate público de la aerolínea Plus Ultra. La caída del empresario, una figura clave en el entramado de relaciones comerciales e influencias de la etapa reciente, desató las alarmas inmediatas.
Una conversación reveladora: «Preocupada… por las lobas»
Tan solo cuatro días más tarde, el 15 de diciembre de 2025, quedaba registrada una reveladora conversación que evidencia la tensión interna. Cerca de las tres de la tarde, José Luis Rodríguez Zapatero se dirigía a su fiel secretaria y amiga personal, Gertrudis Alcázar, intentando mantener un tono de aparente normalidad. El expresidente abría el intercambio de mensajes con un escueto: «Buenos días Que tal ? Como estás? [sic]».
La respuesta de su secretaria de máxima confianza, lejos de ser protocolaria, destapó el verdadero estado de nerviosismo. Gertrudis Alcázar no ocultó la gravedad de la situación ante su jefe y amigo: «Bien. Preocupada no por los datos sino por la intencionalidad como se cuentan [sic]». Y, seguidamente, añadía una frase contundente que condensa el temor de la familia: «Y por las lobas».
Según confirman fuentes de total solvencia a este periódico, el críptico y felino término de «las lobas» hace referencia directa a las hijas de Zapatero, Laura y Alba Rodríguez Espinosa. La inquietud de la secretaria general no respondía a un temor infundado. Ese mismo día, las jóvenes se encontraban en el ojo del huracán mediático y policial tras desvelarse su implicación en la trama, debido a que su empresa, Whathefav, había estado cobrando de la mercantil Análisis Relevante, una sociedad propiedad del mismísimo Julio Martínez, el presunto testaferro detenido solo unas jornadas antes por la UDEF. Unos cobros bajo la lupa que han terminado por sustanciar su actual condición de imputadas en la causa.
La respuesta de Zapatero: «Una temporada por delante ácida»
Frente a la explícita preocupación transmitida por su mano derecha, José Luis Rodríguez Zapatero optó por una estrategia de frialdad y aparente estoicismo, intentando relativizar el impacto del cerco judicial sobre su familia. El expresidente se mostró sereno en su respuesta escrita, evidenciando que ya contemplaba el escenario de desgaste público como una consecuencia inevitable de las investigaciones en curso. Zapatero le contestó textualmente: «Todo eso va a ser inevitable. Hay que asumir que tenemos una temporada por delante ácida. Las tres reaccionaron mejor de lo esperado. Nunca acabas de conocer a los seres humanos». Con la mención explícita a «las tres», el exmandatario socialista se refería de manera conjunta a sus dos hijas —Laura y Alba— y a su mujer, Sonsoles Espinosa.
La referencia del expresidente a una «temporada por delante ácida» describe a la perfección el calvario reputacional y el desfile de datos contables que se avecinan. La investigación de la UDEF mantiene el foco sobre la viabilidad, los servicios reales y la justificación económica de las transferencias emitidas desde la empresa de Julio Martínez, Análisis Relevante, hacia las cuentas controladas por las hijas de Zapatero. Los investigadores tratan de dirimir si estos cobros obedecían a servicios de consultoría o marketing efectivamente prestados o si, por el contrario, formaban parte del engranaje para canalizar los fondos de la trama, lo que ha empujado al juez a formalizar la imputación de las hermanas Rodríguez Espinosa.
Apagón digital: las hijas de Zapatero borran el rastro de su empresa
La inquietud de Gertrudis Alcázar por «las lobas» coincidió matemáticamente en el tiempo con una maniobra drástica ejecutada por las propias hijas del expresidente. Ante la gravedad de la detención del presunto testaferro de su padre y la inminente publicación de los vínculos financieros de su negocio con la trama, Laura y Alba Zapatero Espinosa decidieron implementar un auténtico «apagón digital». Ese mismo 15 de diciembre de 2025, THE OBJECTIVE adelantaba una información demoledora: las hijas de Zapatero borraban por completo el rastro de su empresa en las redes sociales en pleno estallido del caso Plus Ultra. En cuestión de horas, los perfiles corporativos, las referencias comerciales, las páginas de contacto y cualquier vestigio digital de la actividad de su mercantil fueron eliminados o suspendidos de la red de manera fulminante.
Esta maniobra de repliegue y ocultación digital buscaba, presuntamente, proteger la marca, evitar el escrutinio de los medios de comunicación y frenar la extracción de datos públicos sobre sus clientes, colaboradores y proyectos en un momento en que la UDEF rastrea cada céntimo conectado con los fondos de Julio Martínez. La liquidación de su presencia en plataformas digitales supuso la confirmación implícita de que el entorno familiar del expresidente había entrado en modo de gestión de crisis total ante un tinglado que, lejos de diluirse, ha terminado por cercarlas judicialmente.
El papel de Análisis Relevante y el cerco de la UDEF
El núcleo de la investigación penal que mantiene en vilo a Zapatero y a su secretaria se centra en la actividad de la mercantil Análisis Relevante. Esta sociedad, propiedad del empresario detenido Julio Martínez, se convirtió presuntamente en la correa de transmisión de fondos sospechosos. La detención del empresario el 11 de diciembre sirvió para que los agentes judiciales intervinieran abundante documentación contable y soportes informáticos que detallan el flujo de caja de la compañía.
Entre esos papeles y registros bancarios emergen con claridad los pagos abonados a la empresa de las hijas de Rodríguez Zapatero. La coincidencia temporal entre la ayuda pública concedida a Plus Ultra, las gestiones internacionales de mediación y los ingresos percibidos por Laura y Alba ha encendido todas las alarmas en los tribunales. Aunque el expresidente intente trasladar calma interna asegurando que «las tres reaccionaron mejor de lo esperado», el nerviosismo de su secretaria personal delataba desde el primer minuto que la implicación de las hijas en el tinglado era profunda.

