Debacle en Whathefav: fuga de empleados y clientes en la agencia de las hijas de Zapatero
La empresa de Laura y Alba pierde sus cuentas y a gran parte de su plantilla, que incluso lo borra de sus currículums

Alba Rodríguez Espinosa, la hija menor de Zapatero. | EFE
Laura y Alba Rodríguez Espinosa, hijas de José Luis Rodríguez Zapatero, comparecerán como imputadas ante la Audiencia Nacional por el caso Plus Ultra. Su negocio, la agencia Whathefav, cobró al menos 239.000 euros procedentes de empresas vinculadas a la trama, en algunos casos sin acreditar la realización de trabajos o con un cálculo de honorarios desproporcionado. Ahora la crisis de reputación ya ha pasado a la empresa: ha perdido a casi todos sus empleados en las últimas semanas. Eso se suma a una fuga de clientes que viene arrastrando desde hace meses, lo que llevó al propio Zapatero a tantear a Movistar Plus+ el pasado mes de abril en busca de nuevas cuentas para la agencia.
El proyecto empresarial de Whatefav hace aguas. Según ha podido saber THE OBJECTIVE, en las últimas semanas se ha producido la salida de la gran mayoría de empleados que tenía la agencia de las hijas de Zapatero, a todos los niveles. Una de las pérdidas más sensibles ha sido la de F.C., uno de los profesionales con mayor experiencia de la firma y que se ocupaba de la operativa del día a día y de la relación con los clientes —con los pocos que quedaban en cartera hasta ahora—. Ha dejado la empresa, tal y como señalan fuentes consultadas por este diario, al igual que otros empleados, que han llegado a eliminar cualquier referencia a la firma en su currículo.
A día de hoy, explican, Laura y Alba son las únicas trabajadoras que quedan en la empresa. Al menos de su plantilla estable, que estaba formada por unos «cinco o seis empleados». Sí siguen vinculados a la firma algunos de los colaboradores de proyectos concretos, como los creadores de contenido que siguen nutriendo las redes sociales de El Server, el portal de videojuegos venezolano registrado en Panamá que impulsaron las hijas de Zapatero y cuya existencia desveló TO.
La salida de profesionales de la agencia se intensificó en la pasada primavera, con la firma ya bajo el foco público tras la investigación del caso SEPI. Pero todo se aceleró el pasado 19 de mayo, con la imputación de Zapatero y el registro de su despacho. Ese día, los agentes de la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) de la Policía Nacional también accedieron a las oficinas de Whatefav, situadas en la calle San Germán de Madrid, a pocos metros del Ministerio de Defensa.
Durante el registro estuvieron presentes las dos hijas de Zapatero. Fue Alba, la menor, quien abrió la puerta a los siete investigadores que se presentaron a las 10.00 en la empresa. Estaba presente también la letrada de ambas, advertida del registro después de que la UDEF se presentase unas horas antes en la casa familiar de los Zapatero en Las Rozas. Uno de los empleados que la firma todavía mantenía llegó en pleno registro.
Desde ese día, la actividad de Whathefav —que ya había disminuido considerablemente en el último año— se redujo a su mínima expresión. En 2026, con el caso Plus Ultra ya en marcha, fueron varios los clientes que —como confirmó uno de ellos a TO— instaron a la firma a que retirase su logo de su página web. Hace años, ese mismo porfolio estaba adornado con marcas como la tecnológica Huawei.
Zapatero buscando clientes
Ante esa caída de clientes, el propio expresidente Zapatero decidió ponerse manos a la obra para conseguirle nuevos pagadores a la empresa de sus hijas, cuyo beneficio neto alcanzó los 125.640 euros en el último ejercicio. Según declaró Zapatero en el Senado, y corroboraron otras fuentes, fue el socialista quien exigió a la firma Análisis Relevante, propiedad de su presunto testaferro Julio Martínez, que contratase como agencia de marketing al despacho de sus hijas. Y ahora busca repetir la jugada.
Según ha sabido TO, una de las puertas a las que llamó Zapatero fue la de Telefónica. Concretamente, la de Movistar Plus+, una compañía que antaño estuvo especialmente vinculada a los llamados eSports, competiciones de videojuegos con reglas deportivas que alcanzaron su punto álgido en los años de la pandemia. Ahora ese mercado ya está en retroceso, pero es un sector en el que las hijas de Zapatero pueden acreditar experiencia sobre la base de trabajos anteriores, muchos de ellos bajo patrocinio de Huawei.
Las hijas de Zapatero, imputadas
El juez de la Audiencia Nacional José Luis Calama, que instruye el caso Plus Ultra, ha imputado a las propietarias de Whathefav y a Gertrudis Alcázar, la persona de confianza del expresidente del Gobierno, solo un día después de que este declarara como investigado. El magistrado las citará en las próximas fechas.
La decisión se toma a instancias de la Fiscalía Anticorrupción, que pidió el pasado martes que Alba y Laura Rodríguez Espinosa también sean investigadas en la causa. El instructor rechaza por el momento pedir más información de los volcados móviles a Estados Unidos, como pedía el exdirigente socialista. En un auto al que ha tenido acceso THE OBJECTIVE, el juez acuerda estas diligencias e indica que señalará la declaración de las hijas y la secretaria de Zapatero en una nueva resolución. En relación con las hijas, Calama recuerda lo expuesto el pasado 18 de mayo, cuando acordó una serie de entradas y registros, entre ellos en la mercantil Whathefav, de las que ambas son administradoras solidarias. La diligencia se practicó un día más tarde.
Calama sostiene que las hijas son administradoras formales de dicha mercantil, cuya operativa aparece vinculada indiciariamente al entramado investigado, lo que determina, por sí mismo, la procedencia de su citación en calidad de investigadas. Durante su declaración de este miércoles, Zapatero negó haber influido en el rescate de Plus Ultra y afirmó que Julio Martínez Martínez, propietario de Análisis Relevante, solo le solicitaba trabajos profesionales. Unas tareas en las que él pidió que incluyera a sus hijas, cuya agencia, dijo, «funciona».
