La Ley de Propiedad Horizontal, sobre las cenas en tu terraza: si molestas, tus vecinos pueden denunciarte acogiéndose al artículo 7.2
Cuidado con las fiesta al aire libre este verano porque podrías tener que enfrentarte a altos e inesperados costes

Cena en terraza | Pinterest
Con la llegada del buen tiempo, a todos nos apetece disfrutar de una buena cena con amigos o familiares en la terraza o el balcón de casa. Sin embargo, lo que empieza como un evento agradable en el que pasar un buen rato puede acabar en denuncias y momentos incómodos si no se respetan los límites. Si las risas, la música o el humo de los cigarro de los invitados a tus cenas comienzan a molestar al resto de tus vecinos, la comunidad está en todo su derecho de responder junto al apoyo de la ley.
La Ley de Propiedad Horizontal es la norma que regula la convivencia en los edificios de pisos. En su artículo 7.2, la normativa deja muy claro que tu libertad termina donde empieza la de los demás, incluso dentro de tu propia terraza. «Al propietario y al ocupante del piso o local no les está permitido desarrollar en él o en el resto del inmueble actividades prohibidas en los estatutos, que resulten dañosas para la finca o que contravengan las disposiciones generales sobre actividades molestas, insalubres, nocivas, peligrosas o ilícitas». Lo que quiere decir, aunque la terraza sea tuya, no puedes hacer actividades que resulten molestas (como poner música alta de noche), insalubres o nocivas (como generar humos olores constantes que se metan en las casas vecinas).
¿Vale con una sola cena ruidosa para que te denuncien?
La respuesta ante esta duda tan común es que no. Los jueces suelen exigir que la molestia sea continuada y notoria. Esto significa que por celebrar un cumpleaños un día puntual no te va a caer una demanda judicial, pero si tus cenas ruidosas en la terraza se convierten en una costumbre de cada fin de semana, tus vecinos tendrán todo el derecho a denunciar y probablemente ganen.

Además, si tus vecinos se cansan del ruido y deciden actuar, estos podrán hacerlo de manera bastante sencilla. Lo primero que deberán hacer es darte un aviso formal: el presidente de la comunidad te enviará una queja por escrito, que normalmente es un burofax, para pedirte oficialmente y de forma clara que dejes de molestar con tus cenas. Si decides ignorar este aviso y sigues haciendo ruido en la terraza, la comunidad se reunirá en una junta para votar y autorizar al presidente a llevarte a los tribunales. Esto es lo que la ley llama una «acción de cesación», que es la que sirve para que los vecinos puedan demandarte y así conseguir que un juez te obligue a parar.
Si la denuncia de tus vecinos sigue adelante y un juez les da la razón, puedes tener que enfrentarte a multas bastante elevadas. Por un lado, el juez te puede obligar a pagar una indemnización de varios miles de euros a los vecinos afectados para compensarles por el «estrés y las noches sin dormir» que les has causado. Además, tendrás que hacerte cargo de los «costes judiciales», es decir, que tendrás que pagar tu mismo los costes que haya supuesto el abogado y el proceso judicial, algo que puede suponer unos 2.000 o 3.000 euros. Por ultimo, has de ser consciente de que si se considera necesario, el juez puede prohibirte vivir en tu propia casa durante un máximo de tres años, o, si estás viviendo de alquiler, te podrían echar de manera permanente.
