Zapatero niega haber influido en el rescate de Plus Ultra y se desmarca de su pagador
El expresidente del Gobierno se acogerá a su derecho a no declarar sobre las joyas en la Audiencia Nacional

Zapatero a su llegada a la Audiencia Nacional este miércoles. | Mohammed Salem (Reuters)
José Luis Rodríguez Zapatero niega haber influido en el rescate de Plus Ultra. Fuentes jurídicas explican a THE OBJECTIVE que el expresidente del Gobierno ha relatado este miércoles al juez de la Audiencia Nacional José Luis Calama que no ejerció influencia alguna para favorecer a la aerolínea, que recibió una ayuda pública de 53 millones de euros en marzo de 2021. También se ha desmarcado de su amigo y pagador Julio Martínez Martínez. El exdirigente socialista se ha acogido a su derecho a no declarar sobre las joyas que la Policía Nacional encontró durante el registro de su despacho el pasado 19 de mayo y que una tasación valoró en 1,3 millones. Las acusaciones populares han pedido al PP, encargado de la dirección letrada, que pida su ingreso en prisión provisional por riesgo de fuga.
El expresidente del Gobierno ha declarado durante más de tres horas. Llegó con 15 minutos de antelación a la hora prevista en un vehículo negro, sonriendo y saludando a los presentes. Algunos de ellos le han recibido con gritos de «chorizo» y «a prisión». Su declaración estaba prevista inicialmente para el 2 de junio, pero Calama la pospuso a petición de su abogado, Víctor Moreno Catena, que alegó la magnitud de la causa. El letrado solicitó la semana pasada una nueva prórroga tras la tasación de las joyas en 1,3 millones, pero el magistrado la rechazó al considerar que mantenerla no supone ninguna «merma real en su derecho de defensa».
Zapatero solo ha contestado las preguntas del juez y de su abogado, a las que ha negado todas las acusaciones. Para proteger su declaración, Calama ha retirado los dispositivos electrónicos a todos los presentes en la Sala. El expresidente del Gobierno ha negado cualquier influencia en el rescate de Plus Ultra, a pesar de los mensajes de terceros haciendo alusión a su mediación que obran en poder de los investigadores. En ellos se observa como uno de los accionista de la aerolínea, Rodolfo Reyes, afirma a sus interlocutores que «nuestro pana Zapatero detrás».
Zapatero y las joyas
Fuentes jurídicas señalan a este diario que Zapatero también se ha desmarcado de Julio Martínez Martínez, al que los investigadores califican como su testaferro. Se trata de la persona que firmó un contrato para cobrar una comisión del 1% del rescate de Plus Ultra. El presidente del Gobierno ha insistido en que desconocía ese documento y que simplemente realizaba informes para la consultora de Martínez Martínez, Análisis Relevante.
A través de Análisis Relevante, Zapatero habría cobrado 490.780 euros. La cantidad que la Audiencia Nacional ha bloqueado de sus cuentas. Julio Martínez Martínez también habría remitido a Whathefav otros 239.755 euros. La consultora cobró de Plus Ultra, la aerolínea rescatada con 53 millones de euros durante la pandemia. La firma del empresario alicantino también habría recibido pagos de otras tres empresas, Inteligencia Prospectiva, Softgestor y Grupo Aldesa y habría creado una sociedad offshore en Dubái, según menciona la UDEF en sus informes. El expresidente del Gobierno también se ha desentendido de ella.
La declaración de Zapatero va a resultar clave para la situación procesal de sus hijas, en el foco de la investigación tras recibir pagos de sociedades vinculadas a Julio Martínez Martínez. Los agentes de la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) de la Policía Nacional también registró el pasado 19 de mayo la agencia de comunicación de Laura y Alba Rodríguez Espinosa. Algunas de las acusaciones populares, como Hazte Oír, ha solicitado tanto su imputación como la de la esposa del expresidente del Gobierno, Sonsoles Espinosa, ya que puedo haber un lucro ya que compartían cuentas bancarias.
El expresidente del Gobierno se ha acogido a su derecho a no declarar sobre las joyas incautadas en el registro de su despacho y sobre cuya procedencia Calama abrió una pieza separada el pasado viernes. Allegados a Zapatero señalan que no ha tenido tiempo de reunir toda la información sobre la procedencia y la valoración de las 103 piezas que guardaba en una caja fuerte en su despacho de la calle de Ferraz, motivo por lo que volvió a solicitar, sin éxito, un nuevo aplazamiento de su declaración.
Medidas cautelares
La tasación que realizó la histórica joyería Ansorena, y en la que colaboró el Instituto Gemológico Español, cifró en 1,3 millones de euros su valor. El estudio descubrió que, entre esos objetos, existían baratijas «sin valor», pero también un collar de oro blanco con diamantes y dos esmeraldas naturales de Zambia que podría alcanzar los 278.000 euros. El abogado de Zapatero interpuso este martes un recurso en el que denuncia una «vulneración del derecho a la tutela judicial efectiva» porque en «el procedimiento principal no se investigaba la tenencia o posesión de joyas» de su cliente.
Vox, Hazte Oír, Iustitia Europa y Liberum han solicitado al PP, que dirige la acusación popular, que reclame prisión provisional para el expresidente del Gobierno al término de su declaración. En su opinión, existe un evidente riesgo de fuga y de destrucción de pruebas que respalda su petición. Todo prevé que la Fiscalía se manifieste en contra de esa medida, la más restrictiva, pero lo cierto es que ya existen precedentes, como el del primogénito del expresidente catalán Jordi Pujol en 2017.
Calama atribuye a Zapatero el liderazgo de «una estructura estable y jerarquizada de tráfico de influencias» cuya finalidad «es la obtención de beneficios económicos mediante la intermediación y el ejercicio de influencias ante instancias públicas en favor de terceros, principalmente Plus Ultra». En un segundo nivel se desempeñarían Manuel Aarón Fajardo, hijo de un senador del PSOE, y Julio Martínez Martínez. Ambos ejercían como intermediarios directos con los clientes. En un tercer eslabón se situarían la secretaria del expresidente del Gobierno, María Gertrudis Alcázar, y Cristóbal Cano.
El juez sostiene que la trama Zapatero utilizó sociedades instrumentales, documentación simulada y canales financieros opacos «para ejercer influencias ilícitas, ocultar el origen y destino de los fondos y obtener beneficios económicos en favor de terceros y del propio entramado». Los investigadores cifran entre dos y cuatro millones las comisiones que habría podido obtener la trama.
