Sánchez nunca ha revelado sus regalos y lleva desde 2023 dando largas a Transparencia
El presidente del Gobierno se escuda en que hará un inventario de obsequios cuando cese en su cargo

Pedro Sánchez y José Luis Rodríguez Zapatero.
Pedro Sánchez lleva ocho años sin detallar los regalos y obsequios que ha recibido desde que es presidente del Gobierno. En abril de 2023, el abogado Guillermo Rocafort remitió una solicitud de información al Ministerio de la Presidencia para preguntar por este asunto, pero la petición fue desestimada arguyendo que la lista —con el inventario completo— solo podría hacerse pública «cuando se produzca el cese en el cargo del jefe del Ejecutivo». Con este argumento, Sánchez lleva tres años en silencio administrativo sobre esta cuestión, pese a que el Consejo de Transparencia y Buen Gobierno (CTBG) le afeó la opacidad, criticando que esta «no se corresponde con los usos actuales más acordes con las exigencias dimanantes de los principios de transparencia y rendición de cuentas de la actividad pública».
Todo empezó cuando Rocafort reclamó «la relación completa de regalos que ha recibido Pedro Sánchez en calidad de presidente del Gobierno desde que ostenta el cargo, detallándose su valor económico, la fecha de entrega, así como quién ha efectuado dicho regalo y la razón o motivo del mismo». Esta solicitud fue denegada por el gabinete de Félix Bolaños, arguyendo que «una vez que la persona que ostenta la Presidencia del Gobierno cesa en este cargo, se realizan los trámites de clasificación, revisión y valoración de los objetos» para la elaboración del inventario.
Ante esta negativa, el solicitante recurrió al Consejo de Transparencia y Buen Gobierno (CTBG), que, aunque acabó confirmando la denegación de la información (porque en ese momento no existía el inventario solicitado, sino notas simples), reprendió duramente al Gobierno de Pedro Sánchez por su falta de transparencia. El CTBG contrastó la opacidad del Ejecutivo socialista con la práctica de la Casa Real, señalando que esta «publica con periodicidad anual la relación de regalos institucionales recibidos».
Caso judicializado
Tras la negativa del CTBG, Rocafort recurrió a la Audiencia Nacional. En el procedimiento, que aún permanece abierto, la Abogacía del Estado defiende que la información solicitada no existe en el momento actual, y que las «anotaciones simples» que se realizan al recibir los regalos son meros apuntes internos y auxiliares, no documentos públicos definitivos». Del mismo modo, señala que no existe obligación legal de elaborar un inventario en tiempo real ni de crear documentos ad hoc para responder a solicitudes de transparencia.
Por otro lado, el abogado recurrente sostiene que esta práctica permite un posible «disfrute» de los regalos durante el mandato sin control público y que debería regularse de forma inmediata, como ocurre con otros altos cargos. «Pedro Sánchez no va a desvelar este asunto hasta que ceda el mando», admite Rocafort a THE OBJECTIVE, aunque el asunto está pendiente de sentencia: «Es la única institución del Estado que mantiene la opacidad a este respecto, y va en contra de la tendencia internacional. Todas las instituciones importantes lo hacen, y sospecho que es porque hay gato encerrado. Creo que deberían entregarlos al momento para evitar disfrutes y desapariciones».
Precedentes
Este asunto cobra relevancia teniendo en cuenta que el pasado mes de mayo la UDEF encontró en una caja fuerte del despacho del expresidente José Luis Rodríguez Zapatero 103 piezas de joyería tasadas en más de 1,3 millones de euros, y que Zapatero y su entorno sostienen que proceden de herencias familiares y de regalos de otros países. La investigación judicial (caso Plus Ultra) lo ha imputado por presuntos delitos fiscales y contrabando, lo que pone el foco en los riesgos reales de falta de control y transparencia sobre obsequios de alto valor recibidos por altos cargos y expresidentes.
Tal y como informó la revista Tiempo en 2016, Felipe González, José María Aznar y José Luis Rodríguez acumularon 1.224 objetos desde 1982. El descubrimiento se hizo en virtud de la Ley de Transparencia. Felipe González recibió 375 regalos en sus 14 años de mandato que pasaron al inventario. En el caso de los ocho años de Zapatero, los obsequios ascendieron a 529 y José María Aznar, por su parte, fue agasajado con 320 en sus otros ocho años como presidente. Esto es, los socialistas fueron los más agasajados.
El inventario de regalos y obsequios recibidos por Mariano Rajoy jamás trascendió, quizá porque nadie cayó en esta reivindicación, pero es cierto que las actuales relaciones internacionales se caracterizan por una mayor austeridad que las de antaño. Aún hay países, sobre todo de la península arábiga, que ofrecen presentes de valores desorbitados, pero ahora los servicios de protocolo intentan aplacar informando previamente a sus homólogos de que no se consideran adecuados los regalos caros en las visitas. Habrá que esperar, como mínimo, hasta 2027 para saber si Sánchez ha recibido tantos presentes como sus predecesores socialistas.
