PSOE y Sumar vetan las enmiendas de PP y Junts para pedir a Sánchez elecciones
Populares e independentistas se habían aliado para forzar una votación en la que se exigía al Gobierno disolver las Cortes

La presidenta del Congreso de los Diputados, Francina Armengol, este jueves en el pleno del Congreso de los Diputados. | Eduardo Parra (EP)
El PSOE y Sumar han utilizado su mayoría en la Mesa del Congreso para impedir que el Pleno vote este jueves las enmiendas registradas por PP y Junts con las que ambas formaciones pretendían emplazar al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, a adelantar las elecciones generales. El argumento esgrimido por los socios del Ejecutivo ha sido el mismo: la convocatoria de comicios es una prerrogativa exclusiva del jefe del Ejecutivo y no una competencia de la Cámara Baja.
La decisión llega después de una jornada de máxima tensión parlamentaria marcada por el movimiento de Junts per Catalunya, que este martes registró una enmienda a una moción del Partido Popular para instar al Gobierno a disolver las Cortes y convocar elecciones ante la «situación de extrema debilidad política y parlamentaria» del Ejecutivo de coalición.
La formación que lidera Miriam Nogueras en el Congreso ha justificado su iniciativa por la «incapacidad» del Gobierno para tejer mayorías y salir del bloqueo político, agravado —según Junts— tras la ruptura de relaciones con PSOE y Sumar por sus «incumplimientos reiterados». «Dada la situación de extrema debilidad política y parlamentaria del Gobierno», los independentistas han reclamado activar la prerrogativa de disolución de las Cortes «atendiendo al carácter político, sin vinculación jurídica, de la presente iniciativa».
La enmienda registrada por Junts se sumaba a otra presentada horas después por el Partido Popular. El texto de los populares emplazaba al Ejecutivo «a reconocer que la legislatura actual ha llegado a su fin» debido al «bloqueo político» y a devolver «la palabra a los ciudadanos» mediante la convocatoria de elecciones generales «para restablecer la normalidad democrática y recuperar la confianza» en las instituciones.
No obstante, la decisión de la Mesa ha provocado una inmediata reacción del propio PP. La portavoz parlamentaria, Ester Muñoz, ha cargado duramente contra la coalición de Gobierno por impedir la votación, acusándola de actuar por miedo a perder una mayoría parlamentaria cada vez más frágil. «Ya sabíamos que son mentirosos, que son corruptos y ahora confirman también que son cobardes. Porque si esta votación no era vinculante, ¿qué miedo tienen a que vote?», ha lanzado en los pasillos del Congreso.
Muñoz ha calificado de «arbitraria» la inadmisión de las enmiendas y sostuvo que la presidenta del Congreso, Francina Armengol, «no trabaja para el Parlamento ni para los españoles, trabaja única y exclusivamente para Pedro Sánchez». A su juicio, el veto evidencia que «el Partido Socialista tiene miedo de que este Parlamento vote» y certifica el agotamiento político del Ejecutivo. La dirigente popular ha recordado además el precedente de la iniciativa impulsada por Junts para instar al presidente del Gobierno a someterse a una cuestión de confianza, que sí fue admitida a trámite. «Tampoco es una potestad legislativa de la Cámara, es una potestad que compete únicamente al presidente del Gobierno. ¿Por qué entonces sí podían admitirlo y ahora no?», se ha preguntado.
Patxi López: «Es el mayor acto de cobardía de los últimos tiempos»
La ministra portavoz, Elma Saiz, ha quitado hierro al movimiento de Junts asegurando que el Ejecutivo continuará agotando la legislatura. «Este Gobierno no ha dejado de trabajar» y seguirá haciéndolo «hasta 2027 y más allá», ha afirmado. También el portavoz del PSOE en el Congreso, Patxi López, ha arremetido contra la ofensiva parlamentaria de PP y Junts, a la que ha calificado como «el mayor acto de cobardía de los últimos tiempos». «Como no se atreven a presentar una moción de censura, instan al Gobierno a hacerlo», ha aseverado, antes de insistir en que «solo hay dos posibilidades: elecciones o moción de censura», y que únicamente el presidente del Gobierno puede adelantar los comicios.
Antes incluso de la reunión de la Mesa del Congreso, López ya había defendido que las enmiendas no debían siquiera llegar al Pleno. «Al Congreso no le corresponde votar eso. Convocar elecciones es prerrogativa del presidente y le corresponde a él en exclusiva decidir cuándo se convocan. Ni Junts, ni el PP, ni el Congreso pueden adoptar esa decisión», argumentó.
El debate sobre un eventual adelanto electoral también ha encontrado eco entre los socios parlamentarios del Ejecutivo. El portavoz de ERC, Gabriel Rufián, ha advertido al Gobierno de que «aguantar para nada es tontería» y ha reclamado una izquierda «que no dé vergüenza». Aunque ha descartado alinearse con la derecha para desalojar al Ejecutivo, el dirigente republicano ha cuestionado una estrategia basada únicamente en resistir. «Ya sabemos que los otros son peores, eso lo sabemos, es de primero de izquierdas», ha ironizado.
Pese a haber registrado su iniciativa, Junts ha descartado por ahora sumarse a una hipotética moción de censura junto a PP y Vox. Los de Carles Puigdemont mantienen su presión sobre Sánchez, pero sin contemplar, al menos de momento, una mayoría alternativa en el Congreso.
Hace 30 años sí se podía votar
La Mesa del Congreso ha terminado respaldando esa tesis con los votos de PSOE y Sumar, frenando así las dos iniciativas antes de que pudieran debatirse este jueves. No es la primera vez que el órgano de gobierno de la Cámara adopta esta posición. Hace año y medio ya vetó una iniciativa de Junts para instar a Sánchez a someterse a una cuestión de confianza, alegando igualmente que se trataba de una competencia exclusiva del presidente del Gobierno.
Sin embargo, existe un precedente distinto. En 1995, la Mesa del Congreso presidida por el socialista Félix Pons permitió tramitar una iniciativa de Coalición Canaria que instaba al entonces presidente Felipe González a adelantar las elecciones. Aquella propuesta nunca llegó a votarse, después de que González pactara con CiU —antecesor político de Junts— la convocatoria anticipada de los comicios.
