Zapatero usará una carta del 'Pollo' Carvajal para intentar salir indemne ante el juez
La misiva de Hugo ‘El Pollo’ Carvajal, de 2023, fue fruto de su desesperación mientras suplicaba asilo a España

José Luis Rodríguez Zapatero. | Eduardo Parra (EP)
José Luis Rodríguez Zapatero acudirá este miércoles a la Audiencia Nacional con un documento que considera clave para defenderse de las sospechas que rodean sus relaciones con Venezuela. El expresidente del Gobierno está obligado a declarar como imputado en una causa que investiga, entre otros asuntos, su papel en la operación de rescate de la aerolínea Plus Ultra, participada por capital venezolano, y las joyas que agentes de la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) de la Policía Nacional localizaron en su despacho de la calle Ferraz de Madrid, propiedad del PSOE.
Pero Zapatero no llegará a la sede judicial únicamente con argumentos jurídicos. Según ha podido saber THE OBJECTIVE, el exlíder socialista guarda un as bajo la manga: una carta manuscrita de Hugo Carvajal, alias El Pollo, quien fuera jefe de la Dirección de Inteligencia Militar (DIM) de Venezuela durante los gobiernos de Hugo Chávez y Nicolás Maduro. Un escrito que, según fuentes conocedoras de la estrategia del expresidente, está dispuesto a exhibir ante el juez si durante su declaración se le pregunta por sus vínculos con el régimen chavista o por sus actividades en Venezuela.
La carta no es un documento cualquiera. Su autor fue durante años uno de los hombres con más poder dentro del aparato de seguridad venezolano. Carvajal conocía los entresijos del régimen y fue una figura de máxima confianza de Chávez antes de distanciarse del chavismo. Sin embargo, cuando redactó la misiva que ahora conserva Zapatero, no se encontraba en una posición de poder. Todo lo contrario. El antiguo jefe de la inteligencia venezolana estaba entonces acorralado judicialmente y luchaba por evitar su extradición a Estados Unidos. Tras ser detenido en España en 2021 después de años de búsqueda internacional, Carvajal inició una batalla desesperada para impedir su entrega a las autoridades norteamericanas, que le reclamaban por presuntos delitos de narcotráfico y colaboración con las FARC.
Una misiva fruto de la desesperación
Durante meses desplegó todos los mecanismos a su alcance. Solicitó asilo político en España, presentó recursos judiciales y ofreció colaboración a distintas autoridades con la intención de encontrar una salida que frenara su extradición. Su situación era límite: sabía que, si los tribunales rechazaban sus argumentos, acabaría viajando a Estados Unidos para enfrentarse a un proceso penal de enorme trascendencia. Es en ese escenario cuando redactó la carta dirigida a Zapatero. Un manuscrito elaborado desde la prisión de Estremera en 2023, mientras permanecía en prisión provisional y con su futuro judicial todavía pendiente. Fuentes próximas al entorno de Carvajal sostienen que el documento debe analizarse teniendo en cuenta el momento personal y procesal que atravesaba el antiguo espía chavista.
Tras la detención de Julio Martínez Martínez, considerado por la investigación como presunto testaferro de Zapatero, este periódico ya adelantó que el expresidente presumía entre sus allegados que conservaba una carta de Carvajal. Según trasladaron entonces fuentes conocedoras de esas conversaciones, Zapatero aseguraba que en esa misiva el exjefe de inteligencia chavista «le pone por las nubes».
El expresidente ya intentó utilizar la carta durante su comparecencia en la comisión de investigación del Senado. Sin embargo, no pudo leerla íntegramente, por lo que ahora la trasladará a la Audiencia Nacional con la intención de mostrarla si el juez aborda las acusaciones relacionadas con sus negocios y relaciones en Venezuela. Durante aquella intervención parlamentaria, Zapatero respondió a las informaciones que le vinculaban con supuestos intereses económicos en Venezuela. «Hubo un medio hace cuatro años que salió diciendo que el Pollo Carvajal comunicaba a la Audiencia Nacional que Zapatero tenía una mina de oro en Venezuela y otros chanchullos. Me considero una persona afortunada, no me quejo de nada, acepto hasta las injurias. Me gusta el debate público y la libertad de expresión», afirmó. A continuación, explicó cómo llegó hasta él la carta. «Resulta que un día a través de un preso que yo liberé, el general Rodríguez Torres…», expresó.
Ese preso al que se refería era Miguel Rodríguez Torres, antiguo ministro de Relaciones Interiores y Justicia venezolano y exdirector del Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (SEBIN). Rodríguez Torres fue uno de los responsables del aparato de seguridad chavista durante las protestas de 2014, una etapa marcada por las denuncias de organizaciones internacionales sobre represión y abusos contra opositores y manifestantes. Según el relato del expresidente, fue a través de Rodríguez Torres —a quien ayudó a trasladarse a España en enero de 2023— como recibió la carta de Carvajal. En ella, el exjefe de la inteligencia venezolana habría reconocido que fue un error no desmentir determinadas acusaciones, entre ellas las relacionadas con la supuesta posesión de una mina de oro atribuida a Zapatero.
Pero la situación de Carvajal cambió radicalmente pocos meses después. En julio de 2023, cuando todos sus recursos para evitar la extradición habían fracasado, fue sacado de su celda de la prisión de Estremera y trasladado en un avión con destino a Estados Unidos. El antiguo hombre fuerte del chavismo pasó de intentar negociar su permanencia en España a enfrentarse al proceso judicial que había tratado de evitar durante años. Ahora, ya en territorio estadounidense y sin la presión inmediata que marcaba su situación en España, la posición de Carvajal podría haber cambiado. Según ha publicado Diario Las Américas, el antiguo jefe de inteligencia chavista habría mostrado disposición a colaborar con las autoridades en una investigación desarrollada en España que afecta al expresidente del Gobierno.
Ese nuevo escenario introduce dudas sobre la carta que Zapatero pretende presentar como elemento de defensa. El documento existe, pero las circunstancias en las que fue escrito también forman parte del análisis. Fue elaborado por un hombre que en aquel momento buscaba desesperadamente una vía para conseguir asilo, evitar la extradición y conservar cualquier posibilidad de permanecer en España. Un documento que para el expresidente supone un respaldo de un antiguo dirigente chavista, pero que para sus críticos está marcado por el contexto de presión extrema en el que fue redactado.
