Junts busca vías para sortear el veto del PSOE a la moción electoral: «Están aterrados»
La formación independentista advierte de que «esto es la guerra» y asegura que el PNV «está jodido»

El portavoz adjunto de Junts, Josep María Cruset, este martes llegando a la Junta de Portavoces del Congreso. | Fernando Sánchez (EP)
Junts no se rinde ante el veto de los miembros del PSOE y Sumar en la Mesa del Congreso de los Diputados a su enmienda a una moción del Grupo Parlamentario Popular en la que pedían al Gobierno de Pedro Sánchez la convocatoria de elecciones. Las fuentes de esta formación independentista catalana han asegurado a THE OBJECTIVE que examinarán el escrito de rechazo y que buscarán más vías para poder debatir su iniciativa en la Cámara Baja. Estas fuentes advierten de que los socialistas «están aterrados, esto es la guerra». Junts había informado el fin de semana al PNV la presentación de la moción, aunque no sabían el sentido de su voto, pero daban por seguro que la apoyarían.
Una partida de mus fue lo que se vivió este martes en el Congreso de los Diputados entre PSOE, Sumar, PP y Junts a ver quién envidaba más alta y conseguía ganar y evitar, como así consiguió el Gobierno, que el pleno debatiera en el pleno, que se inició a las cuatro de la tarde, una moción del Grupo Popular, consecuencia de interpelación. Un texto al que tuvo que responder el vicepresidente primero y ministro de Economía, Carlos Cuerpo, y cuyo epígrafe era «valoración de la situación de extrema debilidad del Gobierno».
El texto inicial se vio modificado por la mañana cuando, antes de cerrarse el plazo de presentación de enmiendas, a las doce de la mañana, el Grupo Popular y Junts presentaron enmiendas en la misma línea: pedir al Gobierno la convocatoria de elecciones ante la pérdida de la mayoría de investidura, que impide al Gobierno poder aprobar leyes en el Congreso. Textualmente, los populares querían que el Congreso de los Diputados instara «al Gobierno de España a reconocer que la legislatura actual ha llegado a su fin, debido a la situación de bloqueo político que atraviesa, y a que actúe con la máxima responsabilidad institucional, devolviendo la palabra a los ciudadanos a través de la convocatoria de elecciones generales conforme a las previsiones constitucionalmente establecidas, para restablecer la normalidad democrática, recuperar la confianza en nuestra democracia y asegurar que el interés general prevalezca sobre cualquier interés político».
Por su parte, el texto de Junts pedía instar «al presidente del Gobierno español a proponer la disolución de las Cortes generales, de conformidad con la prerrogativa que le confiere la legislación vigente, atendiendo al carácter político, sin vinculación jurídica, de la presente iniciativa».
Ante la posibilidad de que una mayoría de la Cámara se pronunciara como si fuera una moción de confianza y se uniera para pedir elecciones, el Gobierno se movió con rapidez y la Mesa del Congreso, que preside la socialista Francina Armengol, en una ronda telemática a media mañana, vetó las enmiendas con los votos del PSOE y Sumar, cinco, frente a los cuatro del Grupo Popular.
Las fuentes de Junts consultadas por este periódico no se rinden ante la maniobra del Ejecutivo y analizarán la notificación oficial que le envíen con el argumento utilizado para rechazar la enmienda y buscarán vías alternativas para conseguir su objetivo. La Mesa asegura que rechazó las enmiendas «en virtud de lo estipulado respecto a la prerrogativa exclusiva de la figura de la cuestión de confianza regulada en el artículo 112 de la Constitución española, ha inadmitido las enmiendas presentadas este mediodía por los grupos parlamentarios PP y Junts per Catalunya». Este organismo concluye que «ambas invaden competencias constitucionalmente reservadas a la Presidencia del Gobierno».
«Tienen mucho susto y están aterrados», aseguran estas fuentes de Junts, que sacan pecho por su iniciativa y subrayan que «no han sido capaces de reconocer que ha sido una jugada muy buena de Junts y no han permitido que rija el principio democrático». Esta formación política no descarta pedir la reconsideración, pero «necesitamos ver el documento». A su juicio, «lo que parece evidente es que el PSOE no resiste el impulso democrático de Junts» y estudiarán «otras vías» para llevar una iniciativa en esos términos a la Cámara porque «esto es la guerra y aquí se ha retratado todo Dios, la jugada era buena».
Junts había comunicado el pasado fin de semana al PNV su intención de presentar estas enmiendas y, según estas fuentes, su impresión es que la iba a apoyar, aunque es consciente de que «hasta el último segundo no se sabe porque están muy vendidos, están jodidos».
