La UCO conecta al PSOE con una consultora de operaciones «encubiertas» de EEUU
Dos colaboradores de la firma de inteligencia privada Guidepost llevaron a la joven denunciante de Grinda hasta Ferraz

Leire Díez y Santos Cerdán.
Guidepost, una firma estadounidense de «investigaciones privadas» que ha trabajado para la Colombia de Gustavo Petro y para algunos venezolanos vinculados a PDVSA, ha aparecido en el radar de la Unidad Central Operativa por el caso Leire Díez. Dos empleados de esta empresa, entre ellos un supuesto periodista colombiano llamado Yohir Akerman y uno de sus colaboradores, se desplazaron a España para gestionar una serie de citas con la trama de la joven que denunció por presunto acoso sexual al fiscal anticorrupción José Grinda. Una de esas citas, en la que estuvo presente Santos Cerdán, tuvo lugar en la sede del PSOE en Ferraz. La empresa tiene un largo historial de operaciones de fontanería en Latinoamérica, donde se le relaciona con operaciones «encubiertas» para librar a clientes de problemas judiciales.
La Guardia Civil tomó declaración el pasado mes de mayo, en calidad de testigo, a Miriam S.R., la joven que había denunciado al fiscal Grinda por un asunto relacionado con un vídeo sexual. Un proceso archivado en 2017, pero que la trama Leire volvió a impulsar en 2021 con el objetivo de tumbar a uno de los fiscales que tenían en su diana.
Ese proceso se reinició, tal y como relató Miriam S.R. a los agentes, con una llamada desde Nueva York. El supuesto abogado-periodista colombiano, Yohir Akerman, le ofreció volver a abrir el caso con su ayuda. La llamada se convirtió en un viaje de Akerman a Jaén, donde reside la joven, acompañado de otro ciudadano extranjero llamado Vytenis Didziulis. La UCO logró su identidad gracias a Renfe, que aportó los billetes de tren entre Madrid y Jaén. Allí, ambos individuos se presentaron en su casa y la convencieron para viajar a la capital de España, donde le esperaba primero Leire Díez y luego una cita en Ferraz con Santos Cerdán.
Pero en esa operación hay un detalle que ha llamado la atención a los investigadores de la UCO: tanto Akerman como Didziulis, al que la joven llama «Viti», aparecen como empleados de la empresa estadounidense Guidepost, una firma con sede en Nueva York y delegaciones en otros países. Una de las más importantes, la de Latinoamérica, está dirigida por Akerman. Pero lo más llamativo es su misión: ayudar a sus clientes cuando estos están inmersos en procesos judiciales. «Mi trabajo se centra en investigaciones de alto riesgo, disputas complejas, casos de fraude y corrupción, apoyo en litigios, rastreo de activos y cuestiones de riesgo estratégico», señala Akerman en su ficha profesional.
Sanciones, corrupción, China, Rusia…
El colombiano apunta en sus redes que su misión tiene «dimensiones internacionales en Latinoamérica, Europa, África, asuntos relacionados con China y cuestiones vinculadas a Rusia. Estos proyectos suelen incluir apoyo en litigios, denuncias de mala conducta, fraude corporativo, corrupción, preocupaciones relacionadas con sanciones, riesgo reputacional, disputas comerciales complejas y necesidades de inteligencia transfronteriza».
Según describe en su ficha profesional, «el mejor trabajo de investigación brinda a los clientes la claridad y la estrategia que necesitan cuando la situación es compleja, la información es incompleta y la siguiente decisión es crucial».
Akerman entró en Guidepost en 2019, tras adquirir esta la empresa colombiana Custom Information Services (CIS) en la que él era socio director. Desde entonces, la firma ha trabajado con clientes venezolanos, mexicanos o colombianos. De hecho, un ministro del gobierno de Gustavo Petro publicó un mensaje en redes en el que anunciaba una reunión con esta empresa, en la que aparece el propio Akerman (segunda foto, segundo por la derecha).
Según apuntan fuentes conocedoras de los movimientos de esta empresa en algunos países sudamericanos, en la práctica se trata de una firma que organiza lo que califican de «operaciones encubiertas» para personas en riesgo por litigios y causas judiciales. Han operado en diversas causas relacionadas con PDVSA y las sanciones estadounidenses contra algunos de los directivos de la petrolera. Una especie de consultora de fontanería capaz de moverse por diversos países, incluido España.
La sombra de Juanfran Serrano
En la investigación sobre la trama de Leire Díez, la mujer a la que el PSOE presuntamente encargó boicotear procesos judiciales por corrupción, hay un personaje que puede marcar el devenir de la causa: Juan Francisco Serrano, diputado del PSOE y el que fuera hombre de confianza de Santos Cerdán en la Secretaría de Organización del PSOE. El juez de la Audiencia Nacional Santiago Pedraz no le ha imputado —aún—, pese a la existencia de indicios sobre su colaboración con la trama.
Al ser diputado, debería solicitarse al Congreso un suplicatorio y, de concederse, eso elevaría la causa al Tribunal Supremo. Serrano habría mediado a petición de Leire Díez para conseguir un presunto enchufe en una empresa dependiente de la Diputación de Jaén a una joven que denunció por acoso sexual al fiscal José Grinda. Serrano y su familia están unidos por una amistad «de toda la vida» al presidente de este organismo, Francisco Reyes, según fuentes de su entorno familiar a las que ha tenido acceso THE OBJECTIVE. Ambos son del mismo pueblo: Bedmar (Jaén). La UCO ya trabaja sobre estos hechos.
«Juanfran ha sido obediente». Esa frase, incluida en el sumario, puede provocar un nuevo terremoto político en el PSOE y en su débil equilibrio parlamentario actual. Se la escribe Leire Díez a Miriam, la joven denunciante de José Grinda, cuando esta le confirma que ha sido colocada en la empresa Residuos Urbanos de Jaén (Resurja), una sociedad dependiente de la Diputación de Jaén en la que había trabajado esporádicamente en el pasado mediante contratos temporales. En el momento en que se produce la conversación entre Díez y Serrano, en febrero de 2025, la joven llevaba muchos meses sin trabajo.
