The Objective
España

González critica a los mandos de la UCO que denunciaron presiones: «No nos dijeron nada»

La directora de la Guardia Civil negó las declaraciones de los generales Rafael Yuste y Alfonso López Malo

González critica a los mandos de la UCO que denunciaron presiones: «No nos dijeron nada»

La directora de la Guardia Civil, durante su comparecencia. | EP

La directora de la Guardia Civil, Mercedes González, hizo durante su comparencia en el Senado una defensa a ultranza de la Unidad Central Operativa (UCO) y de la «independencia» y «buen hacer» de sus agentes, que contrastó, sin embargo, con la crítica velada a los altos mandos precisamente de esa unidad de élite, que denunciaron las presiones de la cúpula directiva del Cuerpo sobre las investigaciones que se seguían contra dirigentes del PSOE y el entorno de Pedro Sánchez. La máxima responsable del Cuerpo llegó incluso a desmentir a uno de ellos —aunque sin citarle directamente—, el general de brigada Rafael Yuste, para defender la profesionalidad de su mano derecha, el director adjunto operativo, el teniente general Manuel Llamas.

Yuste, jefe de la UCO hasta diciembre de 2025, declaró ante los investigadores del caso Leire Díez que el DAO llegó a exigirle en una reunión en julio de 2024, en la que también estaba presente su superior, el general jefe de la Policía Judicial, Alfonso López Malo, que debían «ponerse de perfil» en las pesquisas políticas, haciendo referencia a las que realizaba en ese momento el departamento anticorrupción contra David Sánchez. Frente a esto, al final de su última intervención en la Cámara alta, González señaló que cualquier persona que conociera a Llamas, «con más de 40 años de trayectoria, sabría que jamás le diría a un investigador esa expresión [ponerse de perfil], habiendo sido miembro de la UCO y combatiente en la lucha contra ETA». 

Ese, en cualquier caso, no fue el único momento que la directora aprovechó para tratar de echar por tierra el testimonio que Yuste y López Malo prestaron a los agentes de la Policía Judicial para denunciar las presiones que habían padecido a través de informaciones reservadas, el paso previo al expediente disciplinario, y de órdenes directas de sus superiores. González hizo mención a dos reuniones en las que, tras conocer la existencia de la trama Leire, cuyo fin era desprestigiar a los agentes y mandos de la UCO, ella y el ministro del Interior «les trasladaron su apoyo humano y personal», así como «el respaldo a su trabajo y el de la Policía Judicial». 

«No he participado en ninguna trama»

Dos encuentros, el 29 y 30 de mayo de 2025, en los que, señaló la socialista, estaban presentes «los afectados»: «el teniente coronel Antonio Balas, el entonces jefe de la UCO y el jefe de Policía Judicial» y en los que «nos trasladaron el agradecimiento por las convocatorias y no nos dijeron nada más, jamás trasladaron que hubiese malestar ni presión alguna», advirtió González con cierta ironía. Un año después, sin embargo, destacó la compareciente, los investigadores del caso Leire Díez se presentaron en la Dirección General para requerir las tres informaciones reservadas que se iniciaron contra la unidad de élite sobre presuntas filtraciones. González además añadió que durante la última pesquisa que se abrió contra la unidad por una noticia sobre el DAO, los citados mandos «señalaron que había muy buen ambiente en la unidad». «Había muy buen ambiente en la unidad», repitió con cierta ironía, intentando poner en entredicho a los generales.

La máxima responsable del Cuerpo acudió el pasado martes al Senado a petición del Partido Popular para dar explicaciones sobre las reuniones y comunicaciones telefónicas que la UCO ha constatado entre González y Leire Díez, la fontanera de Ferraz. Los investigadores creen que esos contactos habrían motivado la apertura de las citadas investigaciones internas contra agentes y mandos de la unidad de élite con el objetivo de aclarar supuestas filtraciones a la prensa sobre investigaciones en curso que cercaban al PSOE. La trama dirigida por Díez buscaba en realidad desestabilizar las causas judiciales que afectaban al partido.

Ante esto, Mercedes González negó la mayor y repitió en innumerables ocasiones durante su comparencia que «nunca participó en ninguna trama o conspiración contra la Unidad Central Operativa ni contra su departamento de delincuencia económica». «No lo hice influenciada por la señora Leire Díez ni por ninguna otra persona. Ni jamás contribuí a ninguna campaña de desprestigio», advirtió. No fue tan repetitiva, sin embargo, para aclarar por qué primero negó las reuniones con la militante socialista y después las admitió. Siguiendo el guion marcado, a preguntas del Partido Popular, González señaló que ella nunca dijo que no se reuniese con la militante, sino que no lo hizo para hablar de asuntos de la trama. «Yo nunca dije que no la conociese, la conocía».

Dos reuniones con Leire

«Yo no me reuní con la señora Leire Díez, me tomé dos cafés. Bueno, en mi caso, tés», llegó a verbalizar la compareciente. Y es que, pese a su defensa insistente de la Unidad Central Operativa y de su trabajo como Policía Judicial, la directora puso en entredicho el informe en que los investigadores acreditan tres encuentros entre Leire y González. «Yo no recuerdo haber tenido ese segundo encuentro en la fecha que dicen los informes, cuando se menciona que se puso una multa de aparcamiento a la señora Díez en las inmediaciones de la Dirección General».

La dirigente socialista reconoció una primera cita, en la que Díez le trasladó que había vuelto al periodismo, poco después de que González tomase posesión como directora, en septiembre de 2024. Y un último, el 2 de abril del siguiente año, en el que Díez le planteó si había alguna forma de que un mando investigado de la Guardia Civil (el comandante Rubén Villalba) pudiese incorporarse a su puesto de trabajo. Una petición que la directora rechazó porque, relató, el agente «no tenía asignado ningún destino» por su situación procesal. Esa fue, insistió ante los senadores, «la última vez que ambas se vieron». Pero no la última que se escribió.

El aviso interno de la UCO

Hábilmente, la responsable del Cuerpo hizo esa apreciación después de que la UCO haya acreditado en otro informe que mantuvo al menos dos comunicaciones con la fontanera de Ferraz cuando ya conocía la existencia de la presunta trama que Leire Díez lideraba junto a Santos Cerdán para desacreditar a los investigadores de la Guardia Civil. La máxima responsable del Cuerpo fue alertada, primero, por la Jefatura de Información de la Guardia Civil, el 29 de abril; y después por la unidad anticorrupción de la UCO, el 6 de mayo. Sin embargo, los investigadores han localizado contactos telefónicos entre ambas el 9 y 11 de mayo a través de WhatsApp. 

González evitó investigar internamente a la trama pese a los avisos de las citadas unidades. No dio traslado ni a la autoridad judicial ni fiscal de la información que le había llegado a través de sus subordinados, como sí recomendaron los responsables de la UCO y de Policía Judicial, el coronel Rafael Yuste y el general Alfonso López Malo, al Director Adjunto Operativo (DAO) de la Guardia Civil, según declararon ambos ante los investigadores de la causa que instruye el juez Santiago Pedraz en la Audiencia Nacional. Las revelaciones de la UCO, además, implican que el vínculo entre ambas no terminó el 2 de abril del año pasado, fecha en la que se produjo la tercera y última reunión reconocida por la propia directora de la Guardia Civil, y que el Gobierno, el Ministerio del Interior y ella negaron durante meses. 




Publicidad