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Tribunales

El jefe de la Guardia Civil ordenó a la UCO «ponerse de perfil» con los casos del PSOE

El general Rafael Yuste declaró el pasado miércoles que el DAO les dijo que no debían ser proactivos con las pesquisas

El jefe de la Guardia Civil ordenó a la UCO «ponerse de perfil» con los casos del PSOE

El DAO de la Guardia Civil. | EP

El DAO de la Guardia Civil, el teniente general Manuel Llamas, dio en julio de 2024 órdenes al jefe de la Unidad Central Operativa (UCO), el coronel Rafael Yuste, de que en las investigaciones que tuvieran afectación política, en relación con las que seguían contra dirigentes del PSOE y personas del entorno del presidente del Gobierno, en concreto con el caso de su hermano, David Sánchez, los agentes no debían ser proactivos en las mismas, sino que «debían ponerse de perfil», a la espera de que la autoridad judicial tomase la iniciativa. Así se desgrana en la declaración que hizo Yuste como testigo el pasado miércoles ante agentes de la UCO en la Dirección General de la Guardia Civil, incorporada en el sumario del caso Leire Díez, al que ha tenido acceso THE OBJECTIVE.

Los investigadores tomaron declaración al que fuese jefe de la UCO hasta finales de 2025 por las informaciones reservadas que el DAO ordenó abrirle en 2024 y 2025 por la supuesta filtración a la prensa de diversas pesquisas que estaban en curso en la unidad anticorrupción, tal como adelantó este periódico. El juez de la Audiencia Nacional Santiago Pedraz cree que, en realidad, la cúpula del Cuerpo utilizó esos procesos contra Yuste para presionar a los agentes y frenar las pesquisas que cercaban al Partido Socialista. Cabe destacar que esos expedientes siempre acababan archivados, habida cuenta de que no existía prueba alguna contra el mando ni la unidad que dirigía.

Sin embargo, tal como ha revelado Yuste, esas presiones para torpedear las investigaciones no solo se tradujeron en procesos internos por su presunta mala praxis, también fueron directas por parte de máximo mando uniformado del Cuerpo. El general relató a los investigadores de la UCO que se le abrieron tres informaciones reservadas, la primera en diciembre de 2024, que «nunca se le notificó formalmente» sino verbalmente a través de su superior; y otras dos, en mayo y septiembre de 2025, esta última apenas a unos meses de que el Ministerio del Interior le ascendiese a general y forzase su salida de la jefatura de la UCO.

La amenaza a Yuste

Los procesos sancionadores estaban relacionados, por un lado, con la publicación de informaciones en la prensa referidas al exministro José Luis Ábalos y su exasesor Koldo Garcia, ambos en prisión provisional por el caso mascarillas; y por otro con la campaña que habría urdido la trama Leire para atacar a los investigadores de la UCO y sus pesquisas y de la que estaba al tanto la directora de la Guardia Civil, Mercedes González, según declaró este alto mando.

En la primera de ellas, relató el general de brigada a la UCO, el instructor de la información reservada le comunicó que incluso tenía intención de poner en conocimiento del Tribunal Supremo y de la Audiencia Nacional las filtraciones que se estaban produciendo desde su unidad por la afectación que pudiesen tener en las causas judiciales. Una comunicación que Yuste recomendó no hacer, pero que, según señaló el otro mando, ya había iniciado porque el «DAO de la Guardia Civil estaba recibiendo muchas presiones políticas». Pese a esa amenaza velada, cinco meses después su superior le comunico que el teniente general Llamas había ordenado el cierre del expediente.

La visita del DAO a la UCO

Preguntado por si durante su etapa al frente de la UCO, además de los procesos internos contra él y la unidad, recibió otras presiones políticas por las causas vinculadas al PSOE o al presidente Pedro Sánchez, Yuste relató dos episodios. Uno de ellos con el ex director de la Guardia Civil Leonardo Marcos en el que, durante reunión el 12 de julio de 2024, le dio diversas instrucciones sobre informes que debían realizar la unidad anticorrupción, dirigida por el teniente coronel Antonio Balas, para la causa que se seguía contra David Sánchez, en el juzgado de instrucción de Badajoz número 3.

Al parecer, Marcos advirtió al Yuste que los oficios afectados por la UCO eran «totalmente prospectivos y malintencionados», tras lo que afirmó que la credibilidad de la unidad.y de la Guardia Civil «estaba por los suelos». Tras esa conversación, el entonces director del Cuerpo dio el plazo de una semana para que «los informes a efectuar por la unidad estuviesen analizados y no hubiese nada». Un extremo al que el alto mando se negó en rotundo, afirmando que «era materialmente imposible, ya que se debían analizar los correos electrónicos y posteriormente confeccionar el informe preceptivo dirigido a la autoridad judicial».

Cuatro días después, el 16 de julio, el DAO, que también había estado previamente en el encuentro con Marcos, se trasladó a las dependencia oficiales de la UCO, donde se reunió de nuevo con Yuste, su superior, el jefe de Policía Judicial, así como investigadores que vinculados al caso que investigaba al hermano de Pedro Sánchez, por el puesto que la Diputación de Badajoz había creado para este último. Fue en ese momento, cuando el máximo mando uniformado señaló a los asistentes que en aquellos procedimientos policiales que tuvieran afectación política, «no se fuese proactivo en las mismas» y la unidad «se pusiese de perfil».


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