El juez del 'caso Koldo' cita como investigado al guardia civil que señaló a Aldama
El subteniente Rodríguez, destinado en Transportes, tendrá que declarar en la Audiencia Nacional el 8 de julio

El DAO de la Guardia Civil y Koldo García. | Ilustración de Alejandra Svriz
El subteniente de la Guardia Civil José Luis Rodríguez tendrá que declarar como investigado. El juez de la Audiencia Nacional Ismael Moreno, que instruye el caso Koldo, le ha citado el próximo 8 de julio a las 10.30 horas. Se trata del mando destinado en el Ministerio de Transportes durante la etapa de José Luis Ábalos que señaló a Víctor de Aldama al asegurar que era la única persona que, sin pertenecer al departamento, tenía acceso al aparcamiento de autoridades. El sumario de las mascarillas también revela que habló del Director Adjunto Operativo (DAO) de la Guardia Civil, Manuel Llamas, con Koldo García. El entonces asesor ministerial se reunió con el número dos del Cuerpo días antes de su detención en febrero de 2024.
Rodríguez, que tenía mando sobre el equipo de seguridad del Ministerio de Transportes, declaró el pasado 15 de abril en el juicio de las mascarillas en el Tribunal Supremo que había visto a Aldama entrar y salir del complejo sin que ninguna autoridad le llamara la atención. El subteniente de la Guardia Civil también afirmó que aparcaba su coche en la zona de autoridades y que en ocasiones iba acompañado de otras personas.
«Yo he visto al señor Aldama entrando y saliendo sin nadie decirle nada. Unas veces entraba por la mañana, otra por la tarde… estacionaba en la zona de autoridades. Para acceder ahí tenía que haber pasado por un filtro. Y luego otro punto vigilado por un vigilante. Yo no podía estacionar allí. Es el único caso que conozco de una persona que no pertenecía al ministerio que parecía que sí. Subía en el ascensor a la zona noble. Iba acompañado muchas veces de personas. Como él tenía autorización para pasar, prestaba garantía de seguridad por sus acompañantes», insistió Rodríguez.
Koldo y la empresa de pizarras
El subteniente de la Guardia Civil estaba destinado en Transportes en la etapa de Ábalos. Rodríguez habría trabajado en secreto para Juan Carlos Cueto, un empresario vinculado a Soluciones de Gestión. La firma que consiguió contratos de mascarillas por un total de 53 millones al inicio de la pandemia: primero con ADIF y Puertos del Estado y luego con el Ministerio del Interior y los gobiernos regionales de Canarias y Baleares.
La trama le contrató después como empleado en una empresa de pizarras de Valdeorras (Orense), donde la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil cree que acabaron buena parte de los beneficios obtenidos por Soluciones de Gestión tras el pelotazo de las mascarillas. De esa empresa percibió cinco transferencias en 2021. Además, participó activamente en las reuniones que la trama celebraba en la marisquería La Chalana.
Los pinchazos telefónicos realizados por la UCO revelan que Koldo García habló con el DAO el 10 de enero de 2024, justo 40 días antes de que el asesor fuese detenido por los agentes de la unidad de élite. «Lo he visto esta mañana», refiere el hombre de confianza de Ábalos a su interlocutor, que los investigadores identifican con el subteniente. En otra conversación, Rodríguez relata a Koldo García que está atravesando por un problema. En concreto, habla de un inconveniente con una cantera y el Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona).
Cuando los agentes registraron el domicilio del subteniente en el marco de la investigación, un ático en la localidad madrileña de Valdemoro, encontraron un reloj de la firma Rolex con el estuche y la documentación pertinente. En el acta de entrada y registro se refleja que en el cierre del dispositivo figura una inscripción y en la documentación que lo acompaña se referencia un número que corresponde al modelo Oyster Perpetual, que puede alcanzar los 10.000 euros en el mercado.
La reunión con el DAO
La UCO trasladó a Rolex España el reloj intervenido a este investigado en el caso Koldo para que informara de su autenticidad. La empresa descartó que fuese auténtico ya que no emite «ningún tipo de documento relacionado a relojes que no son de nuestra marca, ni certificados de autenticidad». Los agentes elaboraron entonces un escrito que entregaron al magistrado que investiga el caso Koldo.
«No te puedes ni imaginar, el Seprona nos ha insultado con lo que están haciendo y me preguntan… si tú sigues teniendo algo con…», interpela el guardia civil al hombre de confianza de Ábalos. «Hombre, claro, sí, pero para un guardia no va a hablar con Fernando, hablo con Manolo Llamas que, en fin, es el general…», respondió Koldo García. El asesor intentó demostrar cercanía con Llamas: «Estuvo conmigo en Pamplona y en Irún […]. Lo han cambiado hace un mes…».
El subteniente de la Guardia Civil insistió en la cuestión del Seprona y volvió a preguntar a Koldo García si «manda en la zona de León», donde se entiende que está ubicada la cantera de pizarras. «Mandan en toda la…», responde el asesor, tras lo que se compromete a llamarlo para solucionar la cuestión que afecta a la compañía. «Llamo a Manolo», respondió el hombre de confianza de Ábalos. La charla entre ambos continúa, mientras parecen esperar al exministro, según apunta su mano derecha en la conversación intervenida por el Instituto Armado.

