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España

La UCO ya avisó en 2024 de que el DAO se reunió con Koldo justo antes de su detención

El sumario del 'caso Leire Díez' constata que el mando presionó a los agentes que investigaban al hermano de Sánchez

La UCO ya avisó en 2024 de que el DAO se reunió con Koldo justo antes de su detención

Ilustración de Alejandra Svriz.

El sumario del caso Leire Díez ha puesto en el ojo del huracán al director adjunto operativo (DAO) de la Guardia Civil, el teniente general Manuel Llamas, por las maniobras que habría ejecutado para presionar a investigadores y mandos de la Unidad Central Operativa (UCO), y torpedear las pesquisas que afectaban al PSOE y al entorno del presidente del Gobierno. Siguiendo órdenes de los dos últimos directores del Cuerpo, el DAO abrió tres investigaciones internas al coronel jefe de la UCO, Rafael Yuste, e incluso llegó a exigirle que se «pusiese de perfil» en las pesquisas que cercaban al hermano de Pedro Sánchez. La subordinación de Llamas, máximo mando uniformado del Cuerpo, ante el poder político no es algo nuevo. En 2024, un informe de la Guardia Civil alertó de que Llamas se reunió con Koldo García apenas un mes antes de su detención por el caso mascarillas.

Como adelantó THE OBJECTIVE, según los pinchazos telefónicos realizados por la UCO en el marco del caso, que se enjuició hace un mes en el Tribunal Supremo y mantiene en prisión provisional al exministro de Transportes José Luis Ábalos y a su exasesor, este último se vio con el teniente general Llamas el 10 de enero de 2024, justo 40 días antes de que Koldo García fuese detenido por los agentes de la unidad de élite en la operación Delorme. «Lo he visto esta mañana», le refiere García a otro interlocutor. 

Es lo que se extrae de una conversación de nueve minutos mantenida ese día en el restaurante La Chalana —un lugar habitual de la trama— entre Koldo y José Luis Rodríguez García, el subteniente de la Guardia Civil destinado en el complejo de Nuevos Ministerios, que también se habría beneficiado de las comisiones por la adjudicación de los contratos. Rodríguez García insiste al hombre de confianza de Ábalos eb que la empresa de pizarras —en la que figura como «director de explotación» y que la trama habría utilizado para blanquear parte de las mordidas— está atravesando un problema. En concreto, habla de un inconveniente con una cantera y el Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona) del instituto armado. 

«Llamo a Manolo»

«No te puedes ni imaginar, el Seprona nos ha insultado con lo que están haciendo y me preguntan… si tú sigues teniendo algo con…», interpela el guardia civil al hombre de confianza de Ábalos. «Hombre, claro, sí, pero para un guardia no va a hablar con Fernando, hablo con Manolo Llamas que, en fin, es el general…», responde Koldo. Además, García Izaguirre intenta demostrar cercanía con Llamas: «Estuvo conmigo en Pamplona y en Irún […]. Lo han cambiado hace un mes…».

El subteniente de la Guardia Civil insiste en la cuestión y vuelve a preguntar a Koldo si «manda en la zona de León», donde se entiende que está ubicada la cantera de pizarras. «Mandan en toda la…», responde el exasesor de Ábalos, tras lo que se compromete a llamarlo para solucionar la cuestión que afecta a la compañía. «Llamo a Manolo», dice. No obstante, la charla entre ambos continúa, mientras parecen esperar al exministro José Luis Ábalos Meco, según apunta su mano derecha en la conversación intervenida por la Guardia Civil. 

En otro punto de la conversación, Rodríguez García vuelve a mencionar a Ábalos. Ante esto, Koldo le responde: «Jose viene ahora después». «Dame un poco de margen. Yo mañana por la mañana te llamo. Déjame que haga esta noche que si no, te llamo a las 11…», le comenta el asesor de Ábalos. A lo que el guardia civil le responde: «Me puedes llamar a las tres de la mañana […]. Importante… con la Guardia Civil…». Y es cuando, ante la insistencia, Koldo García vuelve a mencionar al DAO del Instituto Armado y dice que se habría visto con él ese día, aunque no precisa el motivo: «Manolo Llamas… coño, pero le he visto esta mañana». Cabe destacar que el asesor de Ábalos, que entonces ya no estaba en el Gobierno, y otra veintena de personas fueron detenidos solo 40 días después.

El PP pidió la dimisión del DAO

Tras la publicación de esta información, el Partido Popular exigió el «cese fulminante» del director adjunto operativo. «El DAO de la Guardia Civil no puede seguir ni un minuto más en su puesto», apostilló la entonces vicesecretaria de Sanidad y Educación del PP, Ester Muñoz. Esa misma frase es la que utilizan muchos mandos desde el pasado jueves para pedir la dimisión del teniente general Llamas por su implicación en las presiones a los agentes de la UCO. 

«La Guardia Civil está, como toda la sociedad, boquiabierta con lo que estamos viendo, aunque dentro del Cuerpo el enfado es mucho mayor. Aunque desgraciadamente habíamos vivido situaciones de directores que aprovecharon su puesto para servirse de él en lugar de para servir, como Luis Roldán, María Gámez y ahora Mercedes González. El salto cualitativo es la constatación de que un uniformado, nada menos que el DAO, el primero del escalafón, también jugaba al politiqueo, incluso atreviéndose a presionar a sus subordinados para esos sucios e indignos fines. Ha perdido toda la autoridad, debe irse», sentencian distintos oficiales del Cuerpo.






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