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Muere el 'carnicero de Mondragón' a los 80 años, uno de los etarras más sanguinarios

Zagarte, que pertenició al 'comando Donostia', pasó 29 años en prisión, después de haber sido condenado a más de 600

Muere el ‘carnicero de Mondragón’ a los 80 años, uno de los etarras más sanguinarios

Jesús María 'Jose' Zagarte, el 'carnicero de Mondragón'. | EP

Jesús María ‘Jose’ Zagarte, el carnicero de Mondragón, uno de los etarras más sanguinarios de la banda; ha muerto este martes a los 80 años, según ha informado Naiz, antiguo diario Gara. El terrorista escribió una de las páginas más negras de la reciente democracia al matar a 17 personas hasta que en 1984 fue detenido por la Guardia Civil durante una operación en Hernani (Guipúzcoa).

Zagarte, que pertenició al comando Donostia, pasó 29 años de su vida en prisión, después de haber sido condenado a más de 600. En 2013 abandonó la cárcel después de que el Tribunal de Estrasburgo anulase la Doctrina Parot, norma que permitía reducir las penas de los años totales impuestos y no del tiempo máximo legal que una persona pudiese estar en prisión.

La Justicia logró demostrar su implicación en hasta 17 asesinatos -de los que nunca se arrepintió-, entre los que destacan una emboscada que él junto a otros miembros del comando realizaron a una patrulla de la Policía Nacional en Rentería (Guipúzcoa) en la que murieron cuatro agentes, el asesinato del niño José María Piris, de 13 años -el primero de los 22 niños que mató ETA-, en Azcoitia (Guipúzcoa) o el asesinato del coronel Luis de la Parra.

El 15 de junio de 1984 llegó su detención en Hernani (Guipúcoa). En una de las operaciones más espectaculares de la lucha antiterrorista, la Guardia Civil rodeó de madrugada el piso franco en el que se encontraban tres miembros del comando Donosti, que lideraba Zagarte; después de que la noche anterior un guardia civil fuese asesinado con una bomba lapa.

Allí, los etarras, al percatarse de la presencia policial, comenzaron a disparar desde las ventanas a los agentes e incluso lanzar granadas de mano. En el intercambio de disparos un guardia civil fue herido grave al sufrir varios impactos de bala en el abdomen y dos terroristas murieron.

El carnicero de Mondragón fue detenido tras un primer intercambio de disparos en el asalto al inmueble, donde también se encontraba un matromonio que daba cobijo a los etarras y que fue arrestado. Tras proseguir el tiroteo, y dada la violencia con la que se estaba produciendo, un agente lanzó una granada de mano a los terroristas, lo que provocó que estallasen las que portaban los miembros de ETA, que murieron calcinados tras una cadena de explosiones.

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