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Denuncian las calificaciones insólitas del secretario del DAO en su proceso de ascenso

La 'mano derecha' de Manuel Llamas cuestionó ante el juez las presiones que denunciaron dos exjefes de la UCO

Denuncian las calificaciones insólitas del secretario del DAO en su proceso de ascenso

El DAO de la Guardia Civil, junto a otros mandos. | EP

El secretario del director adjunto operativo (DAO) de la Guardia Civil, el comandante Juan Manuel del Barco, obtuvo las máximas calificaciones en las evaluaciones que le hicieron los mandos en su proceso de ascenso en 2025. Según la documentación a la que ha tenido acceso THE OBJECTIVE, este mando, mano derecha del teniente general Manuel Llamas, consiguió sacar sobresaliente en los dos apartados de valoración subjetiva, unas puntuaciones poco frecuentes, que ningún otro oficial logró y que le hicieron saltar de la posición 89 a la 20 para promocionar de capitán a comandante. Fuentes de la Guardia Civil denuncian que «esta maniobra insólita» habría buscado premiar a Del Barco para que pueda ascender a teniente coronel antes de que pase a la reserva en 2028.

La explicación, según revelan estas mismas fuentes, es que el salto del mando en la clasificación final del proceso de ascenso le permitió promocionar a comandante antes que otros oficiales. Así, podrá ostentar ese rango durante tres años. Una vez cumplido ese tiempo, el que exige la ley para pasar al siguiente escalafón, podrá ascender y poco después pasar a la reserva, con el mérito profesional que lleva consigo alcanzar el rango de teniente coronel y cobrando cerca de 100 euros más al mes durante cuatro años, hasta cumplir los 65. «Si no hubiese obtenido esas calificaciones, habría quedado en la lista más abajo y no podría haber cumplido ese periodo de tres años antes de jubilarse», explican fuentes del Instituto Armado.

Para alcanzar ese puesto en la tabla, Del Barco obtuvo, por un lado, un 20 sobre 20 en la evaluación de desempeño: la calificación que decide el superior del oficial por su labor profesional a lo largo del último año. Una nota que obtuvieron otros cinco capitanes. Y, por otro, un 100 sobre 100 en la puntuación del órgano de evaluación (un tribunal compuesto por altos mandos de la Guardia Civil), un logro que solo consiguió el secretario del DAO y que le hizo saltar, finalmente, de la posición 33 a la 20, según se desprende de los datos consultados por este diario. Las notas obtenidas por este mando han creado malestar entre otros comandantes porque, al quedar más atrás en la lista de ascensos, no podrán volver a promocionar.

Defensa del DAO y de la directora

El nombre del comandante Juan Manuel del Barco ha saltado a los medios de comunicación esta última semana tras prestar declaración ante el juez Santiago Pedraz por el caso Leire Díez. El mando hizo una defensa cerrada de sus superiores, el director adjunto operativo y la directora de la Guardia Civil, Mercedes González, y negó las presiones por parte de la cúpula contra la Unidad Central Operativa (UCO) en casos que afectaban al PSOE o al Gobierno. Es más, según señalan fuentes jurídicas, cuestionó a los dos exjefes de la UCO que denunciaron precisamente esas injerencias: los generales Rafael Yuste y Alfonso López Malo, que también declararon el viernes en la Audiencia Nacional. 

Este comandante prestó declaración ante el juez instructor porque fue quien dio respuesta a los requerimientos de información de la UCO cuando los investigadores se presentaron en las instalaciones de la Dirección General de la Guardia Civil por las informaciones reservadas a los agentes que lideraban las pesquisas en los casos de Koldo, Cerdán o el de David Sánchez. En ese momento, el DAO y la directora general no estaban en la sede central del Cuerpo, sino en la de Batalla del Salado, presidiendo la jura del nuevo general jefe de la Zona de Madrid, precisan fuentes jurídicas.

Las presiones contra la UCO

El general Rafael Yuste lleva varias semanas en el foco mediático porque fue el mando que desveló que el DAO abrió hasta tres investigaciones reservadas —el paso previo al expediente— a la UCO cuando él era su responsable por supuestas filtraciones a la prensa. Y no solo eso, sino que Llamas llegó a exigirle que debían «ponerse de perfil» en las investigaciones políticas, haciendo referencia a un informe que estaba haciendo la unidad anticorrupción del caso de David Sánchez. Una serie de hechos que este alto mando de la Guardia Civil relató ante los investigadores de la UCO y que ha ratificado ante el magistrado Santiago Pedraz.

La Guardia Civil vincula las pesquisas internas que se abrieron contra los agentes y mandos entre 2024 y 2025 con las tres reuniones y contactos telefónicos que la militante socialista tuvo con la directora de la Guardia Civil. Unos encuentros que esta última, al igual que el ministro del Interior, negó durante meses tras la publicación de una de ellas en la prensa; y que finalmente admitieron tras las evidencias que la UCO plasmó en distintos informes. La trama liderada por Santos Cerdán y Díez buscaba desestabilizar las causas judiciales contra el PSOE.

La comparecencia de Mercedes González

Hasta ahora, la estrategia marcada por la cúpula directiva del instituto armado ha sido negar la mayor. Durante su comparecencia en la Cámara alta, González repitió en innumerables ocasiones que «nunca participó en ninguna trama o conspiración contra la Unidad Central Operativa ni contra su departamento de delincuencia económica». «No lo hice influenciada por la señora Leire Díez ni por ninguna otra persona. Ni jamás contribuí a ninguna campaña de desprestigio», advirtió. Al ser preguntada por haber negado en un primer momento esas reuniones con Díez, la directora esgrimió que nunca dijo eso, sino que «no lo hizo para hablar de asuntos de la trama». Asimismo, añadió: «Yo no me reuní con la señora Leire Díez, me tomé dos cafés. Bueno, en mi caso, tés»

González no solo se refirió a esos encuentros. También aprovechó para hacer una crítica velada a los mandos de la UCO que denunciaron las presiones. La máxima responsable del Cuerpo llegó incluso a desmentir a Yuste, aunque sin citarle expresamente, para defender la profesionalidad de su mano derecha, el director adjunto operativo. La directora defendió ante los senadores de la Comisión de Interior que cualquier persona que conociera a Llamas, «con más de 40 años de trayectoria, sabría que jamás le diría a un investigador [que se ponga de perfil], habiendo sido miembro de la UCO y combatiente en la lucha contra ETA». 

«No nos dijeron nada»

Ese, en cualquier caso, no fue el único momento que la directora aprovechó para tratar de echar por tierra el testimonio de Yuste y López Malo. González hizo mención a dos reuniones en las que, tras conocer la existencia —por dos avisos internos del Cuerpo— de la trama Leire, cuyo fin era desprestigiar a los agentes y mandos de la UCO, ella y el ministro del Interior «les trasladaron su apoyo humano y personal», así como «el respaldo a su trabajo y el de la Policía Judicial» en dos reuniones. Dos encuentros en los que los citados mandos «les trasladaron el agradecimiento por las convocatorias y no nos dijeron nada más, jamás trasladaron que hubiese malestar ni presión alguna», advirtió González con cierta ironía. 

La máxima responsable del Cuerpo añadió poco después que, durante la información reservada que se abrió contra la unidad de élite por una noticia sobre el DAO, los citados mandos, al ser interrogados, «señalaron que había muy buen ambiente en la unidad». «Había muy buen ambiente en la unidad», repitió de nuevo González. Un episodio al que el comandante Del Barco también hizo referencia ante el juez Pedraz, declarando que Yuste y López Malo no admitieron presiones, si bien posteriormente, al ser interrogados por agentes de la propia unidad operativa, admitieron que sí se habían sentido presionados.




 


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