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Economía

Los bancos no están en alerta por las renovables: «Las baterías las van a salvar»

Santander es la entidad con mayor exposición al sector y la que sufriría más la morosidad

Los bancos no están en alerta por las renovables: «Las baterías las van a salvar»

Instalación de energías renovables.

Los bancos españoles no están alarmados por la grave crisis que sufren las empresas de energías renovables, a pesar de que las más pequeñas lo tienen muy difícil, como ha informado THE OBJECTIVE. Sin embargo, creen que el sector en general se salvará por la irrupción de las baterías (el almacenamiento) en los próximos años.

«Hay más alarmismo del que merece el tema. La salvación está en las baterías. Los parques que las instalan aumentan su valor y mitigan su riesgo. Habrá un boom de las baterías y de demanda por los data centers, pero las empresas tienen que tener conocimientos y solidez financiera para instalarlas», explica un experto en el sector.

Además, los bancos están dispuestos a financiar la instalación de baterías en los parques —lo que se denomina «hibridación»—, si bien solo lo harán en aquellos proyectos que no estén demasiado apalancados (endeudados). De ahí que las pequeñas instalaciones más endeudadas no vayan a tener la oportunidad de instalar baterías, mientras que las medianas y las grandes «tienen recursos y lo van a hacer».

«Hay mucho alarmismo por los precios cero o negativos de la luz, pero es solucionable por el boom de las baterías. La gran mayoría de las renovables tiene planes para instalarlas. Vamos a tener dos o tres años turbulentos, pero con las baterías hay un valor en el sector. Los precios han bajado a menos de la mitad, están suficientemente testadas y los números dan», apunta otro experto.

Alargar vencimientos

Es decir, la dificultad mayor para este plan reside en el período transitorio hasta que se puedan instalar estas baterías, que puede ir desde un año y medio en los proyectos más avanzados hasta tres.

«Habrá que alargar el vencimiento de los préstamos que ahora no se pueden devolver. Pero no es demasiado problemático, porque las financiaciones de las renovables tienen mucha cola. Eso significa, por ejemplo, que los créditos son a 16 años cuando la vida útil del parque es de 30, así que se puede alargar sin mucho problema», explica el primer experto.

Y en caso de que la banca no quiera dar más crédito a un proyecto, ahora hay soluciones de «semiequity» por parte de fondos alternativos, que financian esa instalación de baterías y, en caso de impago, se quedan con el 30%-50% del capital (equity) del parque.

Santander, el más expuesto

El banco español que dio más financiación a la instalación de las renovables fue el Santander, aunque troceaba estos créditos y daba entrada a otras entidades para reducir el riesgo. Por detrás se sitúan el Sabadell y el BBVA, quedando CaixaBank en último lugar por las posiciones que heredó de Bankia (que había sido muy activo en el sector).

Impulsados por el boom de las renovables de 2019, también entraron numerosos bancos extranjeros, acostumbrados a las condiciones de otros países y que se han encontrado con los precios cero en España. Estas entidades tienen más riesgo de pérdida que las españolas; entre ellas, cabe citar a Unicredit, Nord/LB, Société Générale, ABN Amro, ING o Rabobank.

Las pequeñas, condenadas

Por tanto, los expertos creen que sobrevivirán las instalaciones de tamaño medio y alto capaces de instalar baterías e hibridar sus parques. Por el contrario, «los pequeños van a tener que vender. La duda es en qué momento serán capaces de reconocer una pérdida. La situación recuerda al estallido de la burbuja inmobiliaria en 2008: nadie quería vender porque implicaba perder dinero, hasta que en 2010 o 2011 no les quedó más remedio», explica uno de los expertos.

Como informó THE OBJECTIVE, muchas de estas instalaciones ni siquiera pueden asumir el pago de intereses de los préstamos con que se financiaron, y los precios de las ventas que se están haciendo han caído un 30% desde máximos, según Álvarez & Marsal. Asimismo, se están ofreciendo activos constantemente a los fondos internacionales, pero estos apenas tienen interés por la incertidumbre que rodea el sector.

Esta situación se deriva de la política de transición ecológica del Gobierno de Pedro Sánchez, que ha provocado la instalación de muchos más megavatios de energías renovables, en especial de fotovoltaica, de los que se demandan. Ante lo cual, en las horas de sol (también en las que hay más viento), estas plantas entran en tromba y llevan el precio mayorista de la luz a cero o incluso a negativo, y con unos vertidos (energía que se desperdicia) que en algunos casos alcanzan el 50% de la producción, debido a ese desequilibrio con la demanda y a las limitaciones de la red que Red Eléctrica es incapaz de ampliar. 

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