Defensa condecora al exjefe de la UCO que denunció presiones en los casos del PSOE
Robles firmó una distinción para Rafael Yuste dos días después de que Mercedes González negara las injerencias

La ministra de Defensa, Margarita Robles.
El Ministerio de Defensa ha otorgado una de las máximas distinciones militares al general de brigada y exjefe de la Unidad Central Operativa (UCO) Rafael Yuste. Margarita Robles firmó esta condecoración, la Gran Cruz de la Real y Militar Orden de San Hermenegildo, el pasado miércoles 18 de junio, según reza el real decreto publicado en el Boletín Oficial del Estado (BOE). Justo dos días después de que la directora de la Guardia Civil desdeñase en su comparecencia en el Senado la declaración que prestó Yuste ante la UCO por las presiones que recibieron en la unidad de élite por investigar a dirigentes del PSOE y del entorno del presidente del Gobierno.
Con esta medalla, que lleva aparejada una pensión vitalicia, Robles reconoce «los años de servicio ininterrumpido, la constancia y la conducta intachable» de una veintena de oficiales de las Fuerzas Armadas y la Guardia Civil, entre ellos Rafael Yuste. Este alto mando lleva varias semanas en el foco mediático tras desvelar que el director adjunto operativo (DAO), el teniente general Manuel Llamas, abrió tres investigaciones reservadas —el paso previo al expediente— a la UCO cuando Yuste era su responsable por supuestas filtraciones a la prensa. Llamas llegó a exigirle que debían «ponerse de perfil» en las investigaciones políticas, haciendo referencia a un informe que estaba realizando la unidad anticorrupción del caso de David Sánchez.
Yuste relató estos hechos ante los investigadores que le tomaron declaración como testigo en el marco del caso Leire Díez, que instruye el juez de la Audiencia Nacional Santiago Pedraz. La Guardia Civil vincula las pesquisas internas que se abrieron contra los agentes y mandos entre 2024 y 2025 con las tres reuniones y contactos telefónicos que la militante socialista tuvo con la directora de la Guardia Civil. Unos encuentros que esta última, al igual que el ministro del Interior, negó durante meses tras la publicación de una de ellas en la prensa; y que finalmente admitieron tras las evidencias que la UCO plasmó en distintos informes. La trama liderada por Santos Cerdán y Díez buscaba desestabilizar las causas judiciales contra el PSOE.
«Me tomé dos cafés con Leire»
Hasta ahora, la estrategia marcada por la cúpula directiva del instituto armado ha sido negar la mayor. Durante su comparecencia en la Cámara alta, González repitió en innumerables ocasiones que «nunca participó en ninguna trama o conspiración contra la Unidad Central Operativa ni contra su departamento de delincuencia económica». «No lo hice influenciada por la señora Leire Díez ni por ninguna otra persona. Ni jamás contribuí a ninguna campaña de desprestigio», advirtió. Al ser preguntada por haber negado en un primer momento esas reuniones con Díez, la directora esgrimió que nunca dijo eso, sino que «no lo hizo para hablar de asuntos de la trama». «Yo no me reuní con la señora Leire Díez, me tomé dos cafés. Bueno, en mi caso, tés».
González no solo se refirió a esos encuentros. También aprovechó para hacer una crítica velada a los mandos de la UCO que denunciaron las presiones. La máxima responsable del Cuerpo llegó incluso a desmentir a Yuste, aunque sin citarle expresamente, para defender la profesionalidad de su mano derecha, el director adjunto operativo, el teniente general Manuel Llamas. Yuste reveló que el DAO, en presencia también del jefe de Policía Judicial, Alfonso López Malo, les ordenó «ponerse de perfil» en las pesquisas políticas. Frente a esto, la directora señaló que cualquier persona que conociera a Llamas, «con más de 40 años de trayectoria, sabría que jamás le diría a un investigador esa expresión [ponerse de perfil], habiendo sido miembro de la UCO y combatiente en la lucha contra ETA».
«No nos dijeron nada»
Ese, en cualquier caso, no fue el único momento que la directora aprovechó para tratar de echar por tierra el testimonio de Yuste y López Malo. González hizo mención a dos reuniones en las que, tras conocer la existencia —por dos avisos internos del Cuerpo— de la trama Leire, cuyo fin era desprestigiar a los agentes y mandos de la UCO, ella y el ministro del Interior «les trasladaron su apoyo humano y personal», así como «el respaldo a su trabajo y el de la Policía Judicial» en dos reuniones. Dos encuentros en los que los citados «nos trasladaron el agradecimiento por las convocatorias y no nos dijeron nada más, jamás trasladaron que hubiese malestar ni presión alguna», advirtió González con cierta ironía.
Un año después, sin embargo, destacó la compareciente, los investigadores del caso Leire Díez se presentaron en la Dirección General para requerir las tres informaciones reservadas que se iniciaron contra la unidad de élite sobre presuntas filtraciones. González además añadió que durante la última pesquisa que se abrió contra la unidad por una noticia sobre el DAO, los citados mandos «señalaron que había muy buen ambiente en la unidad». «Había muy buen ambiente en la unidad», repitió de nuevo con ironía, intentando poner en entredicho a los generales.
La versión ofrecida por la dirigente socialista volvió a repetirse este lunes, esta vez en palabras del secretario del DAO de la Guardia Civil, que declaró como testigo en la Audiencia Nacional. Este comandante, mano derecha de Manuel Llamas, declaró ante Pedraz que los dos exjefes de la UCO (Yuste y López Malo) no admitieron presiones, si bien posteriormente, al ser interrogados por agentes de la propia unidad operativa, admitieron que sí se habían sentido presionados, informó Europa Press.
Este comandante prestó declaración ante el juez instructor porque fue quien dio respuesta a los requerimientos de información de la UCO cuando sus agentes se presentaron en las instalaciones de la Dirección General de la Guardia Civil por las informaciones reservadas a los agentes. En ese momento, el DAO y la directora general no estaban en la sede central del Cuerpo, sino en la de Batalla del Salado, presidiendo la jura del nuevo general jefe de la Zona de Madrid, precisan fuentes jurídicas.
