Defensa alojará en una residencia universitaria a los militares que elijan su oferta de 'coliving'
El departamento de Robles alquila durante dos años a Micampus un edificio con 361 habitaciones en el norte de Madrid

Imagen de una habitación doble en la residencia universitaria que ocupará Defensa. | Booking.com
El Ministerio de Defensa ha desvelado este viernes dónde se ubicará en Madrid el edificio en el que se empezarán a ofertar 361 viviendas a los militares a partir del 1 de julio. Será en el número 6 de la calle Manuel Tovar, ubicado en la zona norte de la capital. El lugar se encuentra en el barrio de Fuencarral, entre varias naves industriales y cerca de dos estaciones de metro de la línea 10. La empresa Micampus la ha gestionado como residencia universitaria en los últimos años.
Defensa alquilará este edificio en una prueba piloto que durará 24 meses y tendrá «orientación coliving», en el que cada habitación —individual o doble— cuenta con baño propio y donde se compartirán zonas comunes como las cocinas, salas de estudio, gimnasio o lavandería. El portal inmobiliario Booking.com publicita reservas en este lugar para cuatro adultos y cuatro niños por 378 euros la noche, mientras que el departamento que dirige Margarita Robles ofertará la habitación individual a 456,50 euros al mes (IVA incluido) y la doble compartida por 388 euros. En ese último caso, cada uno de los inquilinos tendrá que abonar la citada cifra.
También habrá precios populares para alojamientos inferiores a un mes: aquellos que tengan una comisión de servicio indemnizable solo tendrán que pagar 40 euros al día (tropa y marinería) y 55 euros para los escalafones de generales, oficiales y suboficiales. Ambos precios están sin IVA. Si la comisión de servicio no es indemnizable, entonces los primeros abonarán únicamente 15 euros al día, mientras que los segundos deberán pagar 30 euros por cada jornada de estancia.
El Instituto de Vivienda, Infraestructura y Equipamiento de la Defensa (Invied) publicitó esta novedosa oferta inmobiliaria en su página web tras la publicación el miércoles de la orden ministerial, que desveló THE OBJECTIVE, y donde se regula esta nueva práctica de oferta inmobiliaria. El Invied subrayó que el proyecto piloto está concebido «para facilitar la movilidad geográfica del personal militar», con el fin de ofrecer «una respuesta ágil, moderna y adaptada a las necesidades actuales del servicio». La iniciativa se enmarca «en las medidas de apoyo a la movilidad del personal militar» y constituye «una actuación complementaria a los instrumentos tradicionales de ayuda al alojamiento», como las propias residencias militares o los pabellones de cargo que gestionan las Fuerzas Armadas.

«La movilidad es una característica inherente a la profesión militar. Los cambios de destino, la asistencia a cursos de formación o las comisiones de servicio hacen necesario disponer de soluciones habitacionales temporales que permitan una rápida incorporación al puesto de trabajo y contribuyan a mejorar la calidad de vida del personal destinado fuera de su lugar habitual de residencia», indicó este órgano adscrito a Defensa.
A juicio del departamento de Robles, el acceso a la vivienda se ha convertido en los últimos años «en un desafío creciente, especialmente en grandes núcleos urbanos como Madrid, donde se concentra un elevado número de unidades, organismos y centros docentes del Ministerio de Defensa». Esta realidad ha impulsado, a su juicio, «la búsqueda de nuevos modelos habitacionales más flexibles, sostenibles y adaptados a las demandas actuales del personal militar».
El proyecto piloto se desarrollará en «un moderno edificio de uso exclusivo» y en una zona «consolidada y estratégicamente ubicada al norte de Madrid», aunque se trata de una calle en la que predominan las naves industriales y muy próxima al Tanatorio Norte de la capital. «Su localización ofrece una excelente conectividad con los principales centros de actividad del Ministerio de Defensa y con las principales infraestructuras de transporte de la capital», defendió el Invied tras resaltar que el inmueble cuenta «con acceso directo a la Línea 10 de Metro, a través de las estaciones de Fuencarral y Begoña, que permiten una conexión rápida con el eje de la Castellana y la sede central del Ministerio de Defensa». Asimismo, se encuentra «a pocos minutos» de la estación de Cercanías de Ramón y Cajal.
El edificio, con las citadas 361 plazas, cuenta con habitaciones «individuales y dobles completamente equipadas, todas ellas con baño privado, climatización individual y mobiliario funcional diseñado para favorecer tanto el descanso como el estudio y el trabajo». El concepto de coliving, que se está extendiendo entre los jóvenes ante la escasa oferta y los precios tan altos en algunos lugares, «combina espacios privados con amplias zonas comunes destinadas a la convivencia, el estudio, el trabajo colaborativo y el ocio, creando un entorno moderno y funcional que favorece la integración y el bienestar de los residentes».

Entre los servicios e instalaciones comunes están las salas de estudios, los espacios de coworking, el gimnasio y zonas de ocio, así como la terraza-solárium, los jardines, la lavandería «autoservicio», el supermercado «de conveniencia», la conexión wifi de alta velocidad en todo el edificio, la piscina y las instalaciones deportivas, junto con todos los suministros «incluidos»: agua, electricidad, climatización e internet.
¿Quién puede solicitar una plaza?
Este proyecto piloto está dirigido al personal militar profesional de las Fuerzas Armadas que, por razón de destino, comisión de servicio, realización de cursos o cualquier otra necesidad vinculada al servicio, «precise una solución habitacional temporal en la Comunidad de Madrid». El Invied hizo hincapié en que el acceso se realizará de acuerdo con los requisitos y condiciones establecidos en la normativa reguladora, «garantizando la igualdad de oportunidades, la objetividad en la adjudicación y la adecuada gestión de las plazas disponibles».
Las asociaciones militares no han acogido la iniciativa especialmente bien. La Asociación Profesional de Suboficiales de las Fuerzas Armadas (Asfaspro) publicó esta semana un comunicado, en el que subraya que los representantes sindicales pidieron el pasado 11 de junio la retirada del proyecto, ya que los precios a abonar «no contemplan la casuística del militar, que obligatoriamente cambia de destino y se le asignan comisiones de servicio, todo ello derivado de la disponibilidad permanente por razones profesionales».
Asfaspro puso varios ejemplos. «Un sargento, con unas retribuciones netas mensuales de unos 1.800 euros, deberá pagar 631 euros al mes, incluida la visita de su mujer y su hijo dos fines de semana al mes. Un soldado, con unas retribuciones netas mensuales de 1.325 euros, deberá abonar casi 500 euros al mes, incluida la visita de su pareja dos fines de semana al mes […]. El modelo coliving puede ser una ayuda al alojamiento temporal, pero no es la solución integral al problema de vivienda del militar, que solo es posible abordarlo con la reforma de la Ley 26/1999, de 9 de julio, de medidas de apoyo a la movilidad geográfica de los miembros de las Fuerzas Armadas y la financiación suficiente», concluyó esta asociación militar.
