Las tres sombras del rescate de Duro Felguera por 120 millones que acorralan a la SEPI
La compañía incumplía los requisitos para el préstamo y Mazars, la empresa encargada de analizarlo, guarda silencio

Ilustración de Alejandra Svriz.
El rescate de 120 millones de euros de la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI) a Duro Felguera está rodeado de controversia. En marzo de 2021, el Consejo de Ministros aprobó el préstamo. Un lustro después, THE OBJECTIVE analiza las tres sombras que hay alrededor de este caso y que ha ido desvelando en los últimos días: la empresa industrial incumplía los requisitos financieros para ser rescatada; Mazars (hoy llamada Forvis Mazars), la consultora que encargó el Estado para analizar su estado, guarda silencio y la fontanera del PSOE, Leire Díez, dejó por escrito en las agendas incautadas por la Guardia Civil que Duro Felguera «iba abocándose al concurso» antes del préstamo.
En primer lugar, el rescate de Duro Felguera es el único de los 30 llevados a cabo por la SEPI que incumplía las ratios financieras de facto según sus cuentas anuales. Para que una empresa lograse luz verde de la SEPI, tenía que cumplir 13 criterios de elegibilidad. 12 de ellos están bajo un paraguas interpretativo del Gobierno, pero hay uno que es puramente técnico y financiero: «No constituir una empresa en crisis a 31 de diciembre de 2019 en los términos establecidos por el artículo 2.18 del Reglamento 651/2014 de la Comisión Europea». Según este, «una empresa en crisis es aquella en la que durante los dos ejercicios anteriores la ratio deuda/capital de la empresa fuese superior a 7,5 y la ratio de cobertura de intereses de la empresa, calculada sobre la base del ebitda, se haya situado por debajo de 1,0».
Según las cuentas anuales de Duro Felguera consultadas por este medio, la ratio deuda/capital (mide cuánto dinero debe una empresa en comparación con el dinero que realmente tiene) se situó en 7,8 en 2018 y 8,89 en 2019. La ratio de cobertura de intereses (mide si una empresa gana suficiente dinero con su actividad normal para pagar los intereses de sus deudas) directamente fue negativa los años previos: -18,31 (2018) y -2,82 (2019). Sobre este asunto, fuentes oficiales de la empresa han rechazado hacer comentarios.
Mazars evita dar explicaciones
En segundo lugar, la SEPI contrató a Mazars antes del rescate para que analizara si Duro Felguera cumplía con los criterios para recibir el préstamo. Lo hizo después de haber adjudicado en diciembre de 2020 a 40 firmas (legales y financieras) para que analizaran los expedientes de los potenciales rescates. El consejo gestor de la SEPI a cargo de evaluar las solicitudes y, a su vez, aprobar o rechazar las operaciones analizó el informe de Mazars junto con el del asesor legal Gómez-Acebo & Pombo. Finalmente, la consultora dio luz verde a una operación por valor de 120 millones de euros que no debió producirse. Fuentes oficiales de la compañía Mazars han rechazado en varias ocasiones explicar a este periódico por qué dieron el visto bueno a Duro Felguera.
En tercer lugar, y según informó este periódico, el Gobierno era consciente de la inviabilidad de Duro Felguera en el año 2020, según las agendas de la fontanera del PSOE Leire Díez. Así, en una de ellas, anotó: «DF va abocándose a concurso de acreedores» (la antigua suspensión de pagos). En una anotación del 5 de agosto de 2020, la fontanera anotó: «Direc. duro, SEPI y bancos respaldo [ilegible] reestr. financiera. DF va abocándose a conc. acreedores».
Cabe señalar a los miembros del consejo gestor de la SEPI que tuvieron voto para aprobar las operaciones: Bartolomé Lora, Ana de la Cueva, Raül Blanco, Sara Aagesen y Pilar Paneque. Todos ellos se han visto premiados profesionalmente durante los años siguientes: Lora se mantuvo como presidente de la SEPI en funciones durante 540 días y luego siguió en la empresa como número dos, cobrando el pasado año 251.949 euros; De la Cueva pasó de la Secretaría de Estado de Economía y Apoyo a la Empresa a la presidencia de Patrimonio Nacional; Blanco pasó de la Secretaría General de Industria y de la pyme a la presidencia de Renfe; Aagesen pasó de ser secretaria de Estado de Energía a vicepresidenta y ministra y, por último, Paneque pasó de subsecretaria de Hacienda a subsecretaria de Hacienda y Función Pública para terminar jubilándose como alto cargo.
Los rescates más controvertidos llevados a cabo por la SEPI tuvieron lugar entre finales de 2020 y mediados de 2021, con los préstamos a Plus Ultra (investigado en la Audiencia Nacional), Duro Felguera (incumplía todas las ratios financieras) y Air Europa (hay abierta una investigación del juzgado de Instrucción número 49 de Madrid). Precisamente, el mencionado Lora está imputado por el rescate de esta última empresa.
Por último, uno de los dos principales impulsores, según el Tribunal de Cuentas, del rescate de Duro Felguera fue la Consejería de Industria, Empleo y Promoción Económica del Principado de Asturias. El entonces consejero de este organismo era Enrique Fernández, al frente de la institución entre 2019 y 2023. Sin embargo, en enero de 2024 fue nombrado presidente de una empresa participada al 100% por la SEPI: Hunosa.
