The Objective
Entrevista

Alejandro Fernández (PP): «Sánchez solo puede sobrevivir retorciendo la democracia»

El presidente de los populares catalanes será reelegido en un congreso que se celebrará después de lo previsto

Alejandro Fernández (Tarragona, 1976), presidente del Partido Popular en Cataluña, volverá a ser elegido en un congreso que se celebrará el próximo día 27 y que se ha demorado casi cuatro años. La dirección nacional que lidera Alberto Núñez Feijóo ha despejado todas las dudas que tenía sobre la idoneidad de Fernández para liderar el partido en Cataluña y ha terminado por respaldar su gestión, avalada por los 15 escaños conseguidos en las elecciones autonómicas de 2024. El respaldo de Feijóo a Fernández cierra una etapa difícil para los populares catalanes y abre un nuevo tiempo con la mirada puesta en las elecciones generales. El dirigente catalán cree que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, asediado por numerosos casos de presunta corrupción, solo podrá «sobrevivir retorciendo la democracia», que llevará a España a «ser un Estado con tintes autoritarios», según asegura en una entrevista concedida en Barcelona a THE OBJECTIVE.

PREGUNTA.- Desde finales de 2022 esperando la bendición de Feijóo para seguir siendo presidente del PP en Cataluña. ¿Cómo ha conseguido la confianza de Feijóo y cómo ha sido esta travesía?

RESPUESTA.- El nuestro es un partido político democrático y son los afiliados en Cataluña los que deciden quién es el presidente. Por lo tanto, serán los afiliados los que decidan el día 27, aunque seré el único candidato y muy mal se me debería dar para no salir elegido. Lo que es cierto es que, desde hace ya bastante tiempo, antes de las últimas elecciones autonómicas, hay una coincidencia total sobre la estrategia y el proyecto del Partido Popular para la sociedad catalana. Esa coincidencia tuvo un magnífico premio en las últimas elecciones autonómicas, donde protagonizamos el mayor crecimiento en votos, porcentaje y escaños de la última década en Cataluña. El objetivo es que esa coincidencia estratégica continúe dando buenos resultados y sigamos creciendo. Eso es lo que ha ocurrido en los últimos años. Hoy compartimos plenamente lo que hay que hacer.

P.- Pero durante esa travesía, tiene que admitir que también ha habido problemas.

R.- La presidencia del Partido Popular de Cataluña siempre tiene que abordarse con una actitud aparentemente contradictoria. Por un lado, hay que estar muy seguro de uno mismo, porque si no, uno nunca saldría de la cama. En segundo lugar, hace falta una enorme humildad —algo que le receto a todos los políticos— para presidir el PP catalán, porque se te bajan los humos enseguida. En ningún momento he sentido ni angustia ni nada parecido porque tengo mucha vocación política, unas ideas, unos principios y unos valores, y cuando estás convencido de ello, las dificultades se afrontan con ilusión y entusiasmo, no con depresión.

P.- No me negará que ha habido tensión y que su resistencia obligó a la dirección nacional a nombrarlo candidato en 2024, frente a otras alternativas.

R.- Tampoco se puede edulcorar la realidad, pero bien está lo que bien acaba. Es decir, al final los candidatos en las comunidades autónomas para unas elecciones autonómicas los decide la dirección nacional. Es lo que dicen los estatutos y la dirección nacional me acabó nombrando a mí. Yo agradecí con toda la sinceridad del mundo ese nombramiento. Y eso es lo importante. Lo demás es todo comentarios, habladurías. Lo importante es que, desde hace muchísimo tiempo, esa unidad de acción y de criterio está funcionando perfectamente.

P.- ¿Su mejor carta de presentación para ganarse el apoyo de la dirección nacional han sido esos 15 diputados que consiguió en 2024, duplicando el resultado anterior y evitando el sorpaso de Vox?

R.- La cuenta de resultados de un político son votos. Pero también quiero añadir una cosa: yo nunca he condicionado mis principios y mis valores a los votos. Si la cuestión fuera someterse a la ideología dominante, yo me habría hecho indepe y de izquierdas, sería muy fácil y me votaría mucha gente. Por lo tanto, como lo importante es que la gente te apoye, te siga y que los resultados son fundamentales, para mí en Cataluña lo más importante es la defensa del Estado de derecho, de la Constitución y de los derechos y libertades de todos los catalanes, independientemente de su ideología. Eso lo voy a defender, me voten o no, porque es lo que pienso, es lo que siento y es la razón por la que me metí en política.

«Hay que estar atentos con las trampas de Sánchez si ve que pierde el Gobierno»

P.- En esa reconciliación con la dirección nacional, ¿cuánto han tenido que ver dirigentes como Miguel Tellado y Cayetana Álvarez de Toledo, sus máximos defensores?

R.- Me preocuparía un poco, y sé que no es su intención, que esta entrevista acabara teniendo una derivada Sálvame, como aquello de ‘nos dimos un tiempo y unos amigos nos ayudaron a reconciliarnos’. Todo el mundo sabe perfectamente que las personas a las que hace referencia son muy buenos amigos. Pero, lo más importante aquí, más que las relaciones personales, es tener muy claro lo que hay que hacer y defender. Nosotros tenemos muy claro que en Cataluña tenemos que ser alternativa a lo que ha gobernado durante los últimos 40 años, con el estrepitoso fracaso que son el nacionalismo y la izquierda, bien en alternancia o en coalición. Eso lo compartimos la dirección nacional y nosotros también.

P.- ¿Se puede decir que la tensión está zanjada y hay plena sintonía en la estrategia que tiene que aplicar el PP en Cataluña?

R.- Hace ya mucho tiempo que funciona así. Si no hubiéramos tenido esa sintonía y el compartir objetivos, no hubiéramos protagonizado ese crecimiento tan notable en las últimas elecciones. Creo que lo que tenemos que hacer ahora es continuar profundizando en esa línea para seguir creciendo. Estoy muy satisfecho de que eso sea así, porque, históricamente, no ha sido fácil esa coincidencia de acción entre el Partido Popular de Cataluña y a nivel nacional. Ver que ahora están las cosas bien, después de haber pasado una etapa tan difícil, es muy reconfortante.

Alejandro Fernández. | Carlos Pécker

P.- ¿Quién será su número dos en la dirección del PP de Cataluña?

R.- Lo anunciaré el día del Congreso, con absoluta transparencia, y estoy seguro de que les encantará el nombre.

P.- ¿Cómo será su equipo? ¿Integrará a las distintas familias en una alianza de consenso?

R.- Entiendo que en los medios de comunicación se hable de familias, pero para mí solo hay una: los afiliados del Partido Popular. Por lo tanto, estará lo mejor de nuestro partido, pero no somos un partido de sectas, ni de familias políticas, ni de corrientes. Somos el Partido Popular de Cataluña y todos los afiliados y afiliadas valemos exactamente lo mismo.

P.- ¿Se debatirá en el Congreso del PP de Cataluña sobre si hay que dialogar, o no, con Junts?

R.- Ese debate ya se sustanció de manera satisfactoria en el último Congreso Nacional, donde quedó clara la doctrina del partido: el límite para cualquier tipo de negociación son la Constitución, la libertad y el ordenamiento jurídico. Si un partido político persigue sus objetivos políticos desde apuestas ilegales, se descarta negociar con él.

P.- Siempre se ha mantenido reacio a cualquier contacto con Junts, pero, en el momento actual, con la situación tan grave y crítica que tiene el Gobierno de Pedro Sánchez, ¿ha cambiado de posición?

R.- Si no ponemos límites morales, nos hacemos sanchistas. Si no tenemos escrúpulos de ninguna naturaleza y solo nos interesa el poder, eso es el sanchismo. Yo sí tengo límites morales y los escrúpulos necesarios para no cometer según qué errores. Nunca he idealizado a la antigua Convergència, pero la antigua Convergència nunca llevó en su programa electoral la independencia de Cataluña a las bravas, nunca participó en un golpe de Estado y nunca trasladó un discurso en el que se insultara o llamara colonos e inútiles a más de la mitad de la sociedad catalana. Junts, sí. A partir de aquí, quien va a tener que hacer propósito de enmienda y corregir sus desmanes es Junts, no el PP. El PP ha estado donde siempre, en la defensa de la libertad, del Estado de derecho y la Constitución. No tengo ningún problema en que, si el Partido Popular presenta una iniciativa para bajar impuestos o garantizar la continuidad de las centrales nucleares y se suma Junts, bienvenido. Eso a mí no me provoca ninguna incomodidad, todo lo contrario. No podemos olvidar que Junts continúa siendo un partido dirigido por un prófugo golpista.

«No ha sido fácil la coincidencia entre el PP catalán y la dirección»

P.- Esta semana en el Congreso de los Diputados ha habido una coincidencia de estrategias entre el Partido Popular y Junts al presentar enmiendas para pedir que la Cámara inste a Sánchez a convocar elecciones. ¿Ha sido casual o tiene constancia de que ha habido algún tipo de negociación con Junts?

R.- Esto responde exactamente al mismo esquema que decía antes: si el Partido Popular presenta una propuesta razonable sobre energía, sobre impuestos y, en este caso, sobre algo tan urgente como convocar unas elecciones generales y decide sumarse, ningún inconveniente. Para mí eso es un escenario completamente distinto.

P.- ¿Cree que el PP no debe escuchar esos cantos de sirena que lanza Junts para iniciar una negociación a cambio de algo?

R.- Yo creo en las ideas sencillas. No me gustan las cosas demasiado recargadas y barrocas en política, porque suelen ser excusas para manipular a la gente. Si Junts quiere un cambio de Gobierno y elecciones, hay un camino rápido, limpio e inmediato: apoyar una moción de censura del Partido Popular, y han dicho que no a eso. ¿Para qué complicarse la vida? ¿Qué buscan? Por lo tanto, para mí el asunto está perfectamente definido.

Alejandro Fernández. | Carlos Pecker

P.- ¿Es partidario de que el PP aparque el debate de la moción de censura porque puede perjudicarle?

R.- No, lo que digo es que Junts y el PNV ya han dejado claro que no van a apoyar esa moción de censura y eso es absolutamente indiscutible. Si quien puede apoyarla dice que no, no le corresponde al PP continuar el debate, entre otras cosas, porque ya han dicho un millón de veces que no.

P.- ¿A qué responde ese cortejo de Junts al PP?

R.- Yo sé que usted me está buscando con mucha habilidad un titular, pero yo voy a hacer todo lo posible por evitarlo. Vuelvo a repetir, a mí me gustan las ideas sencillas: si se quieren elecciones generales, basta con que apoyen una moción de censura para convocarlas inmediatamente, y han dicho que «no». Todo lo demás es parole.

P.- ¿Estaría dispuesto a cambiar de opinión si la negociación con Junts permitiera el éxito de una moción de censura y el desalojo de Sánchez de la Moncloa?

R.- El Partido Popular ha hecho una oferta, que yo comparto, de moción de censura para convocar inmediatamente elecciones. Desde el minuto uno, he dicho que esa propuesta me parece completamente lógica. Eso no es cambiar de opinión porque es lo que he dicho.

P.- Junts insiste en privado en que ha habido contactos con el PP. ¿Le consta que el Partido Popular ha tenido algún tipo de contacto o negociación con Junts?

R.- No voy a caer en las trampas de Junts. Necesitan su protagonismo. Lo puedo entender. La política funciona así, pero yo no soy un comentarista de la vida de Junts. Soy el presidente del Partido Popular de Cataluña y mi obligación es ofrecerle una alternativa a la sociedad catalana. No hacer de comentarista de las triquiñuelas de Junts.

P.- ¿Qué consejo le daría a la dirección nacional del PP?

R.- Yo los consejos de esta naturaleza, si se me piden, los doy en privado.

P.- ¿El PP debe dejar claro que no aceptará una moción de censura en la que el candidato no sea Alberto Núñez Feijóo?

R.- Yo creo que ya ha quedado claro. Le tendrá que preguntar a Feijóo, pero yo creo que la dirección nacional ha dejado clarísimo desde el principio que no se hará ninguna concesión a nadie que retuerza el Estado de derecho. Si el Partido Popular presentara la moción de censura, sería con Feijóo como candidato y a mí me parece absolutamente razonable.

«Si hay moción de censura, Feijóo es el candidato. Es indiscutible»

P.- ¿Junts está pagando el precio de haber apoyado a un Sánchez acosado por numerosos casos de presunta corrupción?

R.- Soy el presidente del Partido Popular de Cataluña, no el comentarista de las inquietudes, desvaríos y divanes psicológicos de Junts. Al final, no le van muy bien las cosas. Ellos sabrán por qué. No voy a aconsejarles absolutamente nada; que hagan su camino, que nosotros haremos el nuestro.

P.- ¿Por qué cree que Aliança Catalana está teniendo tanta aceptación y las encuestas le sitúan como segunda fuerza en Cataluña?

R.- Aliança Catalana es una reacción a la política woke e irresponsable en materia de inmigración de la izquierda. Cuando el Partido Popular llegue al Gobierno de España y ponga sentido común y racionalidad en la gestión de la inmigración, la oferta política de Aliança Catalana bajará muy rápidamente.

Alejandro Fernández. | Carlos Pécker

P.- ¿Percibe que el presidente de la Generalitat, Salvador Illa, se está alejando de la corrupción de Sánchez y Zapatero al decir que el PSC es un partido diferente al PSOE?

R.- No veo alejamiento, sino que forman parte de exactamente lo mismo. Primero, el partido se llama PSC-PSOE. Eso de que son dos partidos distintos es mentira. En segundo lugar, conviene recordar que, cuando fue ministro de Sanidad, fueron Cerdán, Ábalos y Koldo los que gestionaron la venta de mascarillas. En tercer lugar, Zapatero ha sido prácticamente asesor de campaña. En cuarto, Zapatero ha sido el gran aliado estratégico de Salvador Illa y, en su momento, de Miquel Iceta. Es imposible entender el sanchismo sin Illa, ni a Illa sin el sanchismo. Por mucho ejercicio que pudiera intentar hacer ahora de ponerse de perfil, le va a resultar completamente imposible. Aunque es verdad que todavía aparece como la fuerza probablemente más votada, está empezando a tener una erosión muy fuerte de apoyo político porque no puede disimular que él forma parte de la estructura del sanchismo.

P.- ¿Cree que Zapatero se puede llevar por delante a Illa, ya que ha sido uno de los grandes referentes?

R.- Más allá de las cuestiones legales, que decidirán los jueces, o de las cuestiones de orden ético-moral que van más allá de lo que decida la justicia, mezclarte con criminales como Maduro tiene consecuencias. A mí jamás se me ocurriría relacionarme con dictadores y este tipo de personajes como Maduro, Delcy y compañía. Zapatero ahora mismo es una rémora, sobre todo moral, y se convirtió en su momento en el gran defensor de la recuperación de la idea de las dos Españas, de la ruptura del consenso, de la Transición y de una especie de Frente Popular. Es el arquitecto también de la normalización de Batasuna, sin condenar el terror. Es el padre ideológico del sanchismo y, por lo tanto, también el de Salvador Illa. Evidentemente, que el referente político de todas estas personas haya quedado al descubierto, su profunda indecencia, tiene que tener consecuencias.

P.- Sánchez está en una huida permanente. ¿Se puede sobrevivir a todos estos escándalos?

R.- La única posibilidad de supervivencia posible es retorcer la democracia, de tal manera que deje de serlo y que España pase a ser un Estado de tintes autoritarios. Esa es la tentación que ahora mismo tiene el sanchismo para perpetuarse en el poder y no rendir cuentas ante la Justicia. Hay que ser capaces de evitar que eso ocurra. Si la democracia en España sigue funcionando como ha funcionado en los últimos años, desde la recuperación en unas elecciones libres, el sanchismo tiene los días contados.

P.- Una vez que sea elegido presidente del PP de Cataluña. ¿Cuál va a ser su estrategia para seguir creciendo?

R.- Las estrategias se aplican y no se explican. Tengo una cosa muy clara. Yo me dirijo a los catalanes y les pregunto: si les gusta la educación de calidad, su partido es el Partido Popular. Si les gusta la seguridad ciudadana, su partido es el Partido Popular. Si les gustan los impuestos bajos, su partido es el Partido Popular. Si les gusta una política energética y de agua que dé servicio a toda la población y con precios razonables, su partido es el Partido Popular y, si les gusta la Cataluña de verdad, la Cataluña plural bilingüe, que quedó perfectamente reflejada en la Sagrada Familia el otro día, si les gusta esa Cataluña, su partido es el Partido Popular.

«Hay que llegar a acuerdos con Vox, sin ningún problema»

P.- ¿El PP tiene que pactar con Vox sin complejos?

R.- Tengo una cosa muy clara y es que primero hay que aceptar el escenario existente, que no hemos decidido nosotros, sino Pedro Sánchez con la teoría de los muros; ese «no es no» y cordón sanitario a la derecha. Son ellos los que deciden que con el PP jamás pactarán. Por lo tanto, es su decisión. Pero uno no puede estar melancólico, esperando a que cambien de opinión. Lo que los españoles están trasladando, elección tras elección, es que quieren cambio y que esté liderado por el Partido Popular, pero que, en muchas ocasiones, necesita del apoyo de Vox. Si eso es lo que la ciudadanía vota y lo que la ciudadanía quiere, yo es lo que haría. Hacemos bien en llegar a esos acuerdos, sin ningún tipo de problema.

P.- ¿Está convencido de que Feijóo ganará las elecciones y podrá gobernar o teme algún tipo de maniobra del Gobierno de Pedro Sánchez y hay que estar vigilantes con lo que estamos viendo sobre regularizaciones y nacionalizaciones?

R.- Vigilantes, un poco. Estoy convencido de que Feijóo, que ya ganó las anteriores elecciones, ganará las siguientes con una mayoría más amplia que le permitirá ser presidente del Gobierno. Tenemos que estar atentos porque alguien que fue capaz de hacer trampas en las primarias de su propio partido, pues es muy probable que intente hacer algún tipo de trampa si ve que puede perder el Gobierno de España. Por lo tanto, efectivamente, habrá que estar atentos.

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