Agrede sexualmente a una empleada, la Policía va a detenerle y halla un cadáver en su nevera
Los agentes hallaron el cuerpo en una vivienda de Castellón y detuvieron horas despuñes al sospechoso en Peñíscola

Un agente accede al edifico donde la Policía Nacional ha hallado el cadáver de un varón en una nevera. | Andreu Esteban (EFE)
Lo que comenzó como una investigación por una presunta agresión sexual acabó derivando en uno de esos escenarios que alteran por completo el rumbo de una intervención policial. La Policía Nacional acudió este jueves a una vivienda de Castellón para esclarecer una denuncia presentada por una joven empleada del hogar. Durante el registro del inmueble, los agentes encontraron un cadáver oculto en un congelador.
El principal investigado, un hombre de 40 años, ya ha ingresado en prisión provisional, comunicada y sin fianza por orden judicial por los delitos sexuales que se le atribuyen. La aparición del cuerpo ha abierto una segunda investigación paralela cuyo alcance todavía está por determinar.
Todo arrancó con la denuncia presentada por una trabajadora de limpieza, una joven vietnamita de 20 años que realizaba labores domésticas en una vivienda situada en la plaza Pintor Sorolla, en Castellón. Según el relato que ahora investiga el Juzgado de Violencia sobre la Mujer número 2 de Castellón, la joven denunció haber sufrido una agresión sexual presuntamente cometida por el hombre que residía en el inmueble.
Con esa denuncia sobre la mesa, la Policía Nacional inició las diligencias correspondientes. Dentro de ese procedimiento se autorizó una entrada y registro en el domicilio. Nada hacía prever entonces que aquella inspección iba a desembocar en un hallazgo completamente distinto.
El descubrimiento en el interior del piso
Durante el registro, los agentes localizaron el cadáver de un hombre de avanzada edad dentro de un arcón congelador situado en la vivienda. La identidad oficial del fallecido no ha sido confirmada judicialmente, aunque fuentes citadas por la prensa local apuntan a que podría tratarse del tío del detenido, un hombre de unos 80 años.
El hallazgo transformó inmediatamente la investigación. A partir de ese momento comenzaron unas diligencias independientes para esclarecer qué había ocurrido con ese cuerpo, cuánto tiempo llevaba allí y, sobre todo, si detrás de la muerte existe o no relevancia penal.
Por ahora, no se ha confirmado una muerte violenta. De hecho, las primeras informaciones apuntan a que no se habrían apreciado signos evidentes de violencia externa. Sin embargo, los investigadores mantienen abiertas todas las hipótesis mientras esperan el resultado definitivo de la autopsia. Aunque el fallecimiento hubiera sido natural, la ocultación del cadáver podría tener consecuencias penales.
Localizado horas después en Peñíscola
Tras el registro y el descubrimiento del cadáver, el sospechoso fue localizado y detenido horas más tarde en Peñíscola. En la tarde posterior a su arresto, los agentes regresaron con él al inmueble para realizar una nueva inspección ocular. No se trató de una reconstrucción de un posible crimen —porque ni siquiera está acreditado que exista un homicidio—, sino de nuevas comprobaciones dentro del registro policial y judicial.
Por ahora, el caso mantiene abiertas más preguntas que respuestas: si el anciano murió de forma natural o violenta, cuánto tiempo permaneció el cadáver oculto y cuál fue el motivo para mantenerlo dentro del congelador. Mientras esas incógnitas siguen pendientes de resolver, el único hecho judicialmente consolidado hasta el momento es que el detenido permanecerá en prisión por la presunta agresión sexual que desencadenó toda la investigación.
