Defensa castiga a un coronel por tildar de corruptos a los generales que no le ascendieron
El ministerio aparta al número dos de la asesoría jurídica de la Guardia Civil tras insultar a sus superiores en un montaje

Margarita Robles y el polémico montaje por el que ha sido sancionado un coronel auditor. | Ilustración: Alejandra Svriz
Un desahogo del número dos de la asesoría jurídica de la Guardia Civil, después de cuatro años de ver cómo compañeros suyos se convertían en generales pese a terminar él como número uno en su curso de ascenso, ha desembocado en una sanción por falta leve al coronel auditor Carlos Solís, que tildó de corruptos a dos de sus mandos superiores, los generales consejeros togados Antonio Afonso y José María García Castell, a los que señaló como los culpables de no alcanzar el ansiado fajín rojo.
El mando sancionado ha sido apartado de la Benemérita y se encuentra de baja médica desde que a mediados de mayo se le comunicara la decisión. Además, su carrera militar concluirá en octubre con su pase a la reserva, ya que el Ministerio de Defensa le ha trasladado que no se le asignará destino —como suele ocurrir con los coroneles auditores que dejan de estar en activo— tras esta mancha en su expediente.
En un primer momento se barajó que la sanción militar contra el coronel fuese mayor, pero finalmente quedó en falta leve y fue apartado de su actual puesto en la Benemérita. Fuentes militares revelan a THE OBJECTIVE que este fue el pacto para una salida sin mucho ruido entre Solís y su jefe de la asesoría jurídica en la Guardia Civil, el general auditor Ramón Martínez, la persona que denunció los hechos en un parte disciplinario elevado a la subsecretaria del Ministerio, Adoración Mateos. Este diario se puso en contacto con el coronel sancionado para recabar su opinión, pero declinó hacer comentarios.
El detonante de la sanción disciplinaria fue una imagen subida por el mando castrense en su estado de WhatsApp, donde aparecían dos personajes de una de las películas de Austin Powers —Doctor Maligno y Mini-yo— junto al siguiente comentario [ver abajo]: «Sobre estos 2, corruptores del CJM [Cuerpo Jurídico Militar], Antonio Asonso [sic] y García Castell, el miserable Homótico al que le salía el esperm…».

Alertado por las consecuencias que se podían derivar de dicho mensaje, el propio Solís borró a las pocas horas la imagen a la que tenían acceso todos sus contactos de teléfono. Pero alguien hizo un pantallazo de la misma que llegó a manos de su jefe de la asesoría jurídica en la Benemérita, el citado Ramón Martínez, quien decidió informar a sus superiores en el Ministerio de Defensa pese a que los dos generales señalados en el comentario de la imagen —Afonso y García Castell— no se habían percatado de la polémica ni interpusieron denuncia o queja contra Solís.
El coronel centró sus críticas en García Castell, a quien tildó de «miserable Homótico». El actual secretario general técnico dentro de Defensa ha sido el general jurídico que más objeciones ha puesto en los últimos años al ascenso de Solís, por lo que este último no le perdona haberse quedado sin fajín rojo, según las fuentes militares consultadas por THE OBJECTIVE. Todo ello a pesar de quedar el primero de su promoción en el curso de ascenso a general. Afonso dejó la cúpula del Ministerio en noviembre de 2023, por lo que se encontraba retirado cuando se difundió el montaje de Austin Powers con los citados comentarios ofensivos contra él.
Su paso por el cuartel general de la Armada
Solís ya tuvo un problema en su paso previo por la Armada como número dos del área jurídica en el cuartel general. La teniente coronel MI.G.A. presentó a finales de 2024 una denuncia por presunto acoso laboral contra sus jefes: el general auditor Alberto Ruiz de los Paños y su segundo, el mencionado coronel. La denunciante incluyó en su demanda unos supuestos comentarios machistas vertidos contra ella después de que se le abriera un expediente disciplinario por falta grave. En este sentido, la decisión de MI.G.A. de denunciar a sus superiores paralizó la tramitación del citado expediente en su contra.
Un juzgado togado militar abrió diligencias previas tras la denuncia y tomó declaración a la denunciante y a varias compañeras de ella como testigos, quienes dijeron no haber percibido una actitud de acoso laboral contra MI.G.A. Los mandos de la asesoría jurídica en la Armada también tuvieron que declarar en calidad de investigados. El hecho de que se abrieran diligencias contra un general en activo fue un hecho completamente inusual dentro del Ejército y hubo que remontarse a la instrucción del caso del accidente del Yak-42 contra el general de Sanidad Vicente Navarro y otros oficiales para encontrar un precedente parecido.
Varios de los compañeros sospecharon en aquel momento que la denunciante interpuso la demanda para que un expediente en su contra no le afectase en el proceso de evaluación para ascender a coronel. Si el expediente por falta grave que el general auditor abrió contra ella se hubiera resuelto a finales de 2024, este hecho hubiera terminado en la hoja de servicios de MI.G.A. y sus posibilidades de ascenso hubieran sido «remotas». Finalmente, la Justicia militar dio carpetazo en cuestión de semanas a la denuncia por presunto acoso laboral contra Ruiz de los Paños y Solís, quien pocos meses después fue destinado a la asesoría jurídica de la Guardia Civil.
