El Gobierno pide a los colegios luchar contra los micromachismos en patios y comedores
La OCDE solicita equilibrar la presencia de hombres y mujeres entre los enseñantes de educación infantil en España

Un colegio de Málaga. | EP
El Ministerio de Educación y el Consejo Escolar del Estado han publicado una guía de coeducación para los centros educativos en la que proponen revisar la vida cotidiana de colegios e institutos desde una perspectiva de género. El documento sugiere la realización de una serie de actuaciones en espacios como patios, vestuarios, aseos, comedores y pasillos con el objetivo de identificar estereotipos, roles sexistas y situaciones de desigualdad entre el alumnado.
La publicación apunta que la educación debe desempeñar un papel activo en la promoción de la igualdad entre hombres y mujeres. Para ello, propone extender las políticas de coeducación más allá de las aulas y analizar también aquellos espacios donde se desarrollan gran parte de las relaciones cotidianas entre los estudiantes.
Uno de los apartados más desarrollados es el de los patios escolares. La guía apuesta por impulsar los llamados «patios coeducativos» para combatir la «ocupación desigual del patio», una situación en la que un grupo de alumnos ocupa gran parte del espacio disponible, limitando la participación del resto. El documento toma como ejemplo a quienes juegan al fútbol y plantea reorganizar estos espacios para que se utilicen de una manera más equitativa.
También dedica un apartado específico a los vestuarios y aseos, en el que propone diseños que garanticen la intimidad del alumnado para evitar así situaciones de discriminación. De igual forma, incluye recomendaciones para comedores, vestíbulos y pasillos, donde aboga por fomentar la participación de los estudiantes y evitar la asignación de funciones o responsabilidades en base a roles de género.
El informe dedica un amplio capítulo a los indicadores de desigualdad entre mujeres y hombres en España. Entre otros datos, señala que las mujeres siguen asumiendo la mayor parte de los cuidados no remunerados y las tareas domésticas. Además, son las que más solicitan las bajas para el cuidado de familiares.
La publicación también señala que siguen existiendo diferencias entre hombres y mujeres en aspectos como el mercado laboral, el salario, las pensiones o la elección de estudios. Afirman que los estereotipos de género siguen influyendo en las decisiones académicas y profesionales, por lo que proponen reforzar las actividades de orientación educativa para promover elecciones libres de sesgos.
Además de las actuaciones dirigidas al alumnado, pretenden implicar al conjunto de la comunidad educativa en las políticas de igualdad, incluyendo los equipos directivos, consejos escolares, familias y personal de los centros. El objetivo, según señala el Consejo Escolar del Estado, es convertir la coeducación en un elemento transversal presente tanto en la enseñanza como en los espacios de convivencia diaria.
«Fuerte feminización» en el profesorado de Infantil en España
Por otra parte, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) señala que España muestra una «fuerte feminización» en los equipos educativos en Educación Infantil, con un 92% de mujeres y un 8% de hombres, y apuesta por equilibrar la presencia de ambos sexos en esta etapa.
Así se desprende del informe TALIS Educación Infantil 2024 publicado por la OCDE, en el que España participó por primera vez —con 498 centros que imparten la segunda etapa de Infantil— junto a otros 14 países. El estudio destaca que la feminización disminuye en los cargos directivos, ocupados por un 70% de mujeres y un 30% de hombres en Educación Infantil.
Para la OCDE, equilibrar la presencia de hombres y mujeres en la Educación Infantil es necesario, porque ofrece a los niños y niñas «modelos diversos que ayudan a romper estereotipos de género y a mostrar que el cuidado y la enseñanza no son tareas exclusivamente femeninas».
También favorece la equidad profesional, ya que la ausencia de maestros «revela un desequilibrio estructural y limita la corresponsabilidad social». Además, un profesorado más diverso impulsa la coeducación y contribuye a educar en igualdad desde edades tempranas.
La OCDE avisa de que los docentes varones «continúan enfrentándose a prejuicios que dificultan su participación en esta etapa educativa», por lo que concluye que «aumentar su presencia puede transformar tanto la percepción social de la profesión como las dinámicas educativas».
«En conjunto, el equilibrio de género en la educación infantil es esencial para mejorar la calidad educativa y avanzar hacia una sociedad más igualitaria», asevera el organismo internacional. El informe revela que España se sitúa entre los países con el personal que imparte clase a los menores entre tres y seis años (segunda etapa de Infantil) mejor cualificado, con casi la totalidad de los equipos educativos con titulación universitaria.
