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España

El Gobierno triplica en un año la inversión en contratos de defensa pese al 'no a la guerra'

El importe de las licitaciones públicas para proveerse de suministros militares se ha disparado en los últimos meses

El Gobierno triplica en un año la inversión en contratos de defensa pese al ‘no a la guerra’

La ministra de Defensa, Margarita Robles. | EP

Pedro Sánchez ha rescatado el ‘no a la guerra’ como lema que ya movilizó a la izquierda contra Bush y Aznar y que ahora sirve para expresar rechazo hacia Estados Unidos e Israel en el marco del conflicto en Irán. Más allá del enfrentamiento público del Gobierno de España con Donald Trump y la OTAN y las reticencias a incrementar el gasto militar, las cifras oficiales de contrataciones públicas revelan que, a pesar de que no se han aprobado presupuestos generales en toda la legislatura y aprovechando la flexibilidad normativa respecto a los créditos prorrogados, el importe asignado a las licitaciones de defensa se ha disparado en los últimos meses.

En los últimos 12 meses, la cantidad acumulada destinada a las licitaciones de defensa asciende a cerca de 23.000 millones de euros, según datos de la Plataforma de Contratación del Estado analizados por BBVA Research. La suma de los últimos 365 días se ha situado próxima a esta cifra desde finales del año pasado y hasta el 10 de mayo de 2026, el último dato disponible, con variaciones reducidas desde entonces. Este volumen de recursos públicos casi triplica el registrado hace 12 meses: en los meses de primavera del año pasado, el acumulado fluctuó en el entorno de los 8.000 millones de euros.

Este fuerte incremento se debe sobre todo a la gran actividad registrada en el mes de diciembre de 2026, cuando las licitaciones de defensa alcanzaron en diciembre de 2025 casi 21.000 millones de euros adjudicados, una cifra sin precedentes. Los datos disponibles de ejecución de los Presupuestos Generales del Estado (PGE) mostraron cierta aceleración del gasto militar a partir de mayo del año pasado, mientras que la financiación prevista por el Ejecutivo central de casi 10.500 millones de euros supone una movilización de inversión para cumplir con el objetivo del 2% de gasto en defensa de la OTAN.

Según el Plan Anual de Contratación del Ministerio de Defensa, elaborado por la Subdirección General de Contratación del Ministerio de Defensa, a estos 21.000 millones destinados a finales de 2025, se sumarán este ejercicio otros 10.000 millones de euros adicionales. Estos se dividirán en propuestas de contrato con un valor estimado de 4.881 millones y acuerdos marco que ascienden a otros 5.221 millones. Entre los primeros, la Armada será la más beneficiada por estos desembolsos con 1.637 millones, mientras que el Ejército de Tierra concentrará el mayor número de contratos, con un total de 3.508.

Los datos analizados por el servicio de estudios de la entidad financiera muestran que, si bien se ha observado un incremento en las licitaciones de servicios, los suministros son los que copan casi todo el aumento de recursos que se ha producido en los últimos meses, mientras que las obras tienen un peso prácticamente negligible en el monto total. Los autores del estudio Observatorio Regional Junio 2026, Giancarlo Carta y Angie Suárez, subrayan la «oportunidad» que representa para las empresas españolas el mayor gasto en defensa. Desde este punto de vista, las comunidades potencialmente más beneficiadas por el rearme son el País Vasco, Madrid, Asturias, Navarra y Galicia, que son las que tienen una proporción de trabajadores en sectores relacionados con la industria militar superior a la media. En el extremo contrario, Murcia, Castilla y León, Baleares, Extremadura y Canarias son las que menos dependencia tienen de este ámbito en su empleo.

De hecho, el informe prevé que la mayoría de regiones del norte de España crezcan por encima del promedio, en parte por el efecto positivo del mayor gasto en defensa, que podría mitigar en cierta medida otra tendencia contraria: el impacto que puede tener en la industria de estas comunidades industriales el incremento del precio del petróleo, puesto que las fábricas en esta parte de España suelen presentar un uso de energía relativamente intensivo para poder producir sus bienes, que habitualmente tienen un atractivo exportador considerable.

El documento asegura que «los retrocesos de las exportaciones y de la producción industrial en el inicio de año, junto con una menor dependencia de los servicios y de la inmigración, justifican crecimientos del PIB en 2026 por debajo del promedio en Navarra y La Rioja (1,8%), Asturias y País Vasco (1,9%), Cantabria (2,1%) y Galicia (2,2%)» y, además, «la recuperación en 2027 no será tan intensa como se esperaba en estas comunidades autónomas». De forma más general, se prevé una desaceleración en el producto interior bruto de España en 2026 (2,4%) y 2027 (2,1%), aunque con fortaleza en el consumo, los servicios y la construcción, si bien el «deterioro del contexto internacional» restará dinamismo a las regiones más expuestas al mercado exterior.

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