El Congreso aprueba el Tratado de Amistad con Francia tras tres años y medio en el aire
PP y Vox mantienen dudas de constitucionalidad del acuerdo y han enviado la tramitación al Senado

Pedro Sánchez y Emmanuel Macron. | Europa Press
El Pleno del Congreso ha aprobado este jueves la ratificación del Tratado de Amistad con Francia que suscribieron ambos gobiernos en febrero de 2023 y que fue derribado por PP y Vox hace ahora un año. Los dos partidos han vuelto a votar en contra del texto, pero esta vez sí ha salido adelante con el apoyo de PSOE, Sumar y todos sus socios parlamentarios (ERC, Junts, PNV, Bildu, Podemos, BNG y Coalición Canaria), mientras que Unión del Pueblo Navarro (UPN) se ha abstenido.
Este segundo intento de ratificación arrancó el pasado mes de abril cuando el Gobierno volvió a remitir el Tratado a las Cortes tras llegar a un «acuerdo interpretativo» con Francia sobre el punto más controvertido, la participación de un ministro francés en el Consejo de Ministros español y viceversa.
En concreto, el artículo 2.4 del Tratado prevé que un miembro del Gobierno de una de las partes será invitado al Consejo de Ministros de la otra parte, al menos una vez cada tres meses y por rotación. Ante las dudas sobre la constitucionalidad de la participación de ciudadanos de otro país en el Consejo de Ministros, los ministros de Exteriores llegaron a un acuerdo sobre cómo interpretar dicho artículo.
No habrá representación francesa en el Consejo de Ministros
Finalmente se acordó que cuando tenga lugar la invitación del otro país, será «para participar en los márgenes de dicho Consejo de Ministros en una reunión por separado». Pero PP y Vox siguen manteniendo dudas de constitucionalidad en ese punto y por eso han mantenido su voto en contra. Sin embargo, el apoyo de Podemos y Junts —que hace un año se abstuvieron contribuyendo a frustrar la ratificación— ha permitido ahora su aprobación con 175 síes frente a 170 noes.
Eso sí, el tratado se remite ahora al Senado donde el PP cuenta con mayoría absoluta y previsiblemente será rechazado, por lo que deberá haber una votación definitiva en la Cámara Baja donde se necesitará mayoría absoluta.
Durante el debate, el popular Ricardo Tarno ha criticado que el Gobierno ha intentado «corregir sin éxito» el texto rechazado hace un año y ha denunciado que no se haya aprobado antes o en paralelo al tratado el «supuesto canje de notas» al que ha recurrido para especificar que los ministros del otro país se reunirán en todo caso al margen del Consejo de Ministros.
Por eso el PP mantiene que todo ha sido una «chapuza» que no puede contar con el respaldo de su grupo, añadiendo que Francia merece una relación bilateral sólida, estable y ambiciosa, pero sobre todo basada en la seguridad jurídica y la confianza institucional.
En parecidos términos se ha pronunciado el diputado de Vox José María Sánchez, quien ha puesto en duda que el canje de notas utilizado para subsanar esa circunstancia «tenga valor de tratado». Por eso y por las referencias del texto a la Agenda 2030 y las menciones a lo que Vox descalifica como «ideología de género» ha justificado su voto en contra.
De su lado, el diputado socialista Pepe Mercader ha cargado contra el PP afeándole su «irresponsabilidad» por rechazar un acuerdo que considera «positivo para España». En su opinión, no lo hace por el contenido sino porque no puede asumir un tratado con el que Francia abandona su histórico sentimiento de superioridad y coloca a España al mismo nivel que Alemania e Italia en sus relaciones bilaterales.
