La Ley de Propiedad Horizontal lo confirma: poner la lavadora por la noche podría costarte una multa de hasta 3.000 euros si molesta a tu vecino
Ahorrar un poco en la factura de la luz puede acabar con consecuencias legales y gastos inesperados e indeseados

Multas por poner la lavadora de madrugada | CanvaPro
Ahora que el precio de la electricidad ha ido aumentando en los últimos años, la rutina de muchas familias se ha transformado por completo. Para intentar reducir esas altas facturas, muchas familias han optado por hacer las cosas de forma diferente, como poniendo a funcionar los electrodomésticos por la noche, aprovechando esas horas en las que las tarifas son algo más baratas. A pesar de que a simple vista parece una buena idea, hay un factor con el que nadie cuenta y con el que se puede perder mucho dinero: el ruido.
Con la llegada del verano, las ventanas suelen dejarse abiertas, haciendo que cualquier tipo de sonido sea más audible y llamativo. Por eso, poner una lavadora a altas horas de la noche puede suponer un problema si el ruido que hace molesta a alguno de los vecinos cercanos. Aunque poner la lavadora no es una actividad prohibida como tal por la ley, el hecho de molestar al resto si que puede conllevar problemas graves.
Ante todo esto está la Ley de Propiedad Horizontal (LPH), que es la que se encarga de vigilar y proteger la convivencia entre vecinos. Sobre todo destaca su artículo 7.2, el cual prohíbe de forma expresa todas aquellas actividades que puedan resultar molestas: «Al propietario y al ocupante del piso o local no les está permitido desarrollar en él o en el resto del inmueble actividades prohibidas en los estatutos, que resulten dañosas para la finca o que contravengan las disposiciones generales sobre actividades molestas, insalubres, nocivas, peligrosas o ilícitas». Por eso, si el ruido de un electrodoméstico resulta molesto para el resto de vecinos, este será considerado una infracción.

Eso si, esto no significa que te vayan a multar de manera directa sin que tu sepas que el ruido molesta, ya que lo más seguro es que antes de nada sean los propios vecinos los que se quejen ante ti. Aquí podrías parar sin que el problema llegara a algo grave, pero si por el contrario decides hacer caso omiso a las quejas es entonces cuando las cosas se pueden poner mas serias. Primero el presidente de la comunidad te exigiría que parases presentando una queja formal. Si aun así sigues, es entonces cuando la comunidad podría comenzar a tomar acciones legales, surgiendo entonces los verdaderos problemas: «Si la sentencia fuese estimatoria podrá disponer, además del cesamiento definitivo de la actividad prohibida y la indemnización de daños y perjuicios que proceda, la privación del derecho al uso de la vivienda o local por tiempo no superior a tres años, en función de la gravedad de la infracción y de los perjuicios ocasionados a la comunidad», establece el artículo 7.2.
Los decibelios de la lavadora y la multa de 3.000 euros
En España no hay una sola norma sobre el ruido para todo el país, sino que el Gobierno da unas reglas básicas y luego cada ayuntamiento decide los horarios y los límites exactos para su propia localidad. Por lo general, el día se divide en dos partes: durante el día, que va desde las ocho de la mañana hasta las diez o once de la noche, el ruido máximo permitido dentro de las casas suele ser de 35 decibelios; en cambio, por la noche y la madrugada el límite baja por completo y solo se permiten entre 25 y 30 decibelios para asegurar el descanso de todos. El gran problema de poner la lavadora por la noche es que este electrodoméstico hace un ruido de entre 45 y 50 decibelios cuando lava, y sube de golpe hasta los 70 decibelios en el momento de centrifugar la ropa, lo que significa que supera por muchísimo el límite que la ley permite para las horas nocturnas.
Además de tomar medidas a nivel judicial, los vecinos pueden quejarse también de forma formal ante el ayuntamiento, donde si podrán imponer multas en las que deberas pagar. Eso sí, la cantidad varia en función de la ciudad en la que te encuentres:
- Barcelona: Cuenta con una de las regulaciones más estrictas. Prohíbe de forma expresa las actividades domésticas ruidosas entre las 21:00 y las 08:00 horas, y las multas en los casos más graves o reincidentes pueden alcanzar los 3.000 euros.
- Madrid: El periodo nocturno va de 23:00 a 07:00 horas. Las infracciones leves pueden llegar a los 90 euros, mientras que las graves o por reincidencia se elevan a los 600 euros.
- Valencia y Bilbao: La franja de silencio obligatorio es de 22:00 a 08:00 horas, y las multas parten de un mínimo de 600 euros.
Por eso es importante que consultes las ordenazas municipales de donde vives antes de decidir poner los electrodomesticos a altas horas de madrugada.
