La UDEF registra el despacho de Zapatero y la sede de la empresa de sus hijas
El expresidente del Gobierno ha sido imputado por tres delitos por su papel en el rescate de la aerolínea Plus Ultra

Agentes de la UDEF registra el despacho de Zapatero. | Fernando Sánchez (EP)
Máxima expectación en la madrileña calle de Ferraz. Decenas de periodistas se agolpan desde primera hora de este martes frente a la sede del PSOE, donde tiene ubicado su despacho José Luis Rodríguez Zapatero. La Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) registra la oficina del expresidente del Gobierno, imputado por la Audiencia Nacional por su su papel en el rescate de la aerolínea Plus Ultra. Los agentes se han llevado diferentes cajas con documentos. También se están registrando la empresa de sus hijas, Whathefav; la sede de Inteligencia Prospectiva, propiedad de una familia venezolana; y la asesoría Softgestor. Incluso se han realizado requerimientos de información a empresas públicas como la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI).
«Nos hemos enterado por la televisión», explica a THE OBJECTIVE el propietario de un bar cercano al despacho de Zapatero. El ajetreo comenzó pronto, pasadas las 9.30 horas. A esa hora irrumpieron en el edificio tres agentes de la UDEF, a los que se unieron otros cinco. Varios de ellos salieron unas horas más tarde portando varias cajas con documentación. Fuentes de la investigación señalan a este diario que el expresidente del Gobierno fue informado del registro a primera hora, aunque descartan que se encuentre en el inmueble.
Los vecinos de la calle de Ferraz, acostumbrados al movimiento que implica tener la sede del PSOE, aseguran que la mañana ha sido tranquila, pese a los registros en el despacho de Zapatero, que fue presidente del Gobierno entre 2004 y 2011. La entrada en las dependencias se produce tras su imputación por los presuntos delitos de tráfico de influencias, organización criminal y falsedad documental en la causa sobre el rescate de Plus Ultra que investiga el juez José Luis Calama en la Audiencia Nacional.
La imputación de Zapatero
El caso se encuadra en la investigación por el polémico rescate de 53 millones de euros a la aerolínea Plus Ultra. Fuentes cercanas a las pesquisas confirman a este diario que Zapatero tendrá que acudir a declarar como investigado el próximo 2 de junio. El juez Calama ha levantado este martes el secreto de sumario. El golpe judicial es histórico: nunca antes en la democracia española se había imputado a un expresidente del Gobierno por delitos de corrupción. El expresidente tiene previsto grabar un vídeo en el que negará su implicación en una organización criminal.
La policía judicial sospecha que Zapatero cobró comisiones ilegales a cambio de mediar ante distintas administraciones públicas, logrando así contratos y subvenciones digitales para empresas afines. Para lavar ese dinero, la red recurrió presuntamente a contratos ficticios, sociedades pantalla y testaferros. La UDEF coloca en el centro de la estructura al empresario Julio Martínez Martínez, detenido en diciembre. Los investigadores tiran ahora del hilo de unos fondos que, según los indicios, venían tanto de empresas que buscaban influencia en España como del saqueo de la petrolera estatal venezolana PDVSA.
La UDEF también ha irrumpido en la empresa de las hijas de Zapatero, Whathefav. Los agentes se personaron en la agencia de comunicación ubicada en la calle de San Germán a primera hora de la mañana. Como reveló este diario, el expresidente del Gobierno incluyó a esta sociedad en los trabajos de asesoría que realizaba para Análisis Relevante, propiedad de su amigo Julio Martínez Martínez, al que los investigadores consideran su testaferro. El único de este cliente era Plus Ultra. Las hijas del dirigente socialistas también han trabajado para marcas como Huawei o Neox Games, incluso se lanzaron al mercado venezolano, donde su padre tiene buenas relaciones personales y profesionales.
Los agentes también registran Inteligencia Prospectiva, una empresa con sede en el madrileño Paseo de La Habana que pertenece a la familia venezolana Amaro Chacón. Estos empresarios del sector de los seguros han sido investigados en Francia y Suiza por sus presuntos lazos con la petrolera estatal PDVSA. La empresa figura en la lista de clientes de Whathefav, la agencia de las hijas de Zapatero. Según ha podido saber este diario, la firma estaba en el radar de los investigadores desde hacía meses por su presunta conexión con el entorno más cercano al expresidente.
Vínculos con Venezuela
La compañía no tiene empleados pero sus cuentas reflejan constantes ampliaciones de capital desde su fundación en enero de 2020. Desde entonces, sus balances muestran perdidas superiores a los 600.000 euros cada año. Sus propietarios son Guillermo Alfredo y Domingo Arnaldo Amaro Chacón, hijos del empresario venezolano Domingo Amaro Rangel, muy vinculado a las altas esferas empresariales de Caracas. Han desarrollado su negocio en el sector de los seguros, siendo una de las principales pólizas que cubren las actividades de PDVSA. Fuentes de la investigación afirman que también se han producido registros en la asesoría Softgestor.
Como era de esperar, el terremoto político ha sido inmediato. Desde el PP, Miguel Tellado se ha apresurado a exigir explicaciones urgentes a Moncloa. En su opinión, «el tinglado se desmorona y los capos de la trama empiezan a caer». El impacto ha dejado en shock a las filas socialistas. Uno de los primeros en reaccionar de forma pública ha sido el presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, que ha admitido haberse quedado «de piedra» ante un giro que define como «telúrico». No obstante, confía en que Zapatero logre defenderse para salvaguardar las siglas del partido.

