La UDEF registra el despacho de Zapatero y la sede de la empresa de sus hijas
El expresidente del Gobierno ha sido imputado por cuatro delitos en el caso Plus Ultra

El expresidente Zapatero. | Ilustración de Alejandra Svriz
La Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) está registrando ahora mismo el despacho de José Luis Rodríguez Zapatero de la calle Ferraz, 35, y la sede de las empresas de sus hijas, ubicada en la calle San Germán, 12. Los registros se producen tras hacerse pública la imputación del expresidente del Gobierno por presuntos delitos de blanqueo de capitales, tráfico de influencias, organización criminal y falsedad documental.
El magistrado José Luis Calama, al frente del Juzgado Central de Instrucción número 4 de la Audiencia Nacional, es quien firma esta decisión. El caso se encuadra en la investigación por el polémico rescate de 53 millones de euros a la aerolínea Plus Ultra. Fuentes cercanas a las pesquisas confirmaron a THE OBJECTIVE que Zapatero tendrá que acudir a declarar como investigado el próximo 2 de junio, en una causa que de momento sigue bajo estricto secreto de sumario. El golpe judicial es histórico: nunca antes en la democracia española se había imputado a un expresidente del Gobierno por delitos de corrupción.
La policía judicial sospecha que se cobraron comisiones ilegales a cambio de mediar ante distintas administraciones públicas, logrando así contratos y subvenciones digitales para empresas afines. Para lavar ese dinero, la red recurrió presuntamente a contratos ficticios, sociedades pantalla y testaferros. En el centro de esta estructura, la UDEF coloca al empresario Julio Martínez Martínez, detenido el pasado mes de diciembre. Los investigadores tiran ahora del hilo de unos fondos que, según los indicios, venían tanto de empresas que buscaban influencia en España como del propio saqueo de la petrolera estatal venezolana PDVSA.
Como era de esperar, el terremoto político ha sido inmediato. Desde el Partido Popular, Miguel Tellado se ha apresurado a exigir explicaciones urgentes a la Moncloa, lanzando que «el tinglado se desmorona y los capos de la trama empiezan a caer». Mientras tanto, el impacto ha dejado en ‘shock’ a las filas socialistas. Uno de los primeros en reaccionar de forma pública ha sido el presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, quien admitió haberse quedado «de piedra» ante un giro que define como «telúrico», aunque confía en que Zapatero logre defenderse para salvaguardar las siglas del partido.
