Uno de cada seis empleados públicos logró su puesto durante los gobiernos de Sánchez
Las administraciones suman 545.000 trabajadores desde 2018 y alcanzan ya los 3,66 millones de personas

Ilustración de Alejandra Svriz.
Uno de cada seis empleados públicos actuales no trabajaba para el sector público cuando Pedro Sánchez llegó a la Moncloa. La Encuesta de Población Activa (EPA) sitúa el empleo público en 3.662.500 personas durante el primer trimestre de 2026, frente a los 3.117.800 registrados en el segundo trimestre de 2018. 544.700 trabajadores más en menos de ocho años, un incremento del 17,5% que ha llevado las plantillas públicas a máximos históricos.
Entre enero y marzo de 2026, España perdió 170.300 ocupados. El ajuste se concentró en el sector privado, que redujo sus plantillas en 191.400 trabajadores. En sentido contrario, las administraciones y empresas públicas incorporaron 21.100 empleados. El aumento del empleo público amortiguó parcialmente el deterioro registrado durante el peor primer trimestre para la ocupación desde 2013.
El sector ha pasado de 16,2 a 18,6 millones de ocupados, con un aumento superior a los 2,4 millones de puestos de trabajo desde 2018. Sin embargo, las administraciones han crecido más rápido en términos relativos. Mientras el empleo privado aumentó un 14,8%, el público lo hizo un 17,5%, elevando su peso hasta representar el 16,4% del total de ocupados.
Empleados públicos con Sánchez
La EPA refleja una realidad más amplia que la recogida por otros registros administrativos. El Boletín Estadístico del Personal al Servicio de las Administraciones Públicas contabilizaba algo más de tres millones de empleados a comienzos de 2025. La EPA, en cambio, sitúa el perímetro público en 3,66 millones de ocupados porque incorpora el conjunto de trabajadores vinculados al sector público según criterios estadísticos. Aunque ambas fuentes utilizan metodologías diferentes, coinciden en señalar una expansión sostenida de las plantillas durante los últimos años.
El crecimiento del empleo público ha tenido un reflejo directo en las cuentas del Estado. El Gobierno tuvo que ampliar durante 2025 las partidas destinadas a personal para atender el aumento de salarios, cotizaciones y efectivos. El gasto acumulado en nóminas, cotizaciones sociales e incentivos se acercó a los 20.000 millones de euros, mientras las sucesivas revalorizaciones salariales elevaron el coste estructural de las plantillas públicas.
Los datos de afiliación muestran que el salario medio de los empleados públicos se sitúa entre los más elevados de la economía española y supera ampliamente la remuneración media de los trabajadores incluidos en el Régimen General. El empleo público se ha consolidado así como uno de los segmentos con mayor estabilidad laboral y mejores condiciones salariales del mercado de trabajo.
Dos registros públicos
El aumento del empleo público también coincide con una mayor dependencia de las comunidades autónomas, que concentran la mayor parte de los trabajadores de la sanidad y la educación públicas. Los registros de Función Pública muestran que más de la mitad de los empleados al servicio de las administraciones dependen ya de los Gobiernos autonómicos, muy por encima de la Administración General del Estado. Esta distribución explica que una parte significativa del crecimiento de las plantillas se haya producido fuera de los ministerios y organismos estatales.
La ampliación de las plantillas se ha concentrado especialmente en ámbitos como la sanidad, la educación y las administraciones territoriales. Ese crecimiento ha convivido con los procesos extraordinarios de estabilización puestos en marcha para reducir la elevada temporalidad acumulada durante años en buena parte del sector público. Las instituciones europeas han reclamado reiteradamente a España una reducción de la interinidad estructural en las administraciones, una tarea que continúa abierta pese a las convocatorias masivas de plazas realizadas durante los últimos ejercicios.
La EPA también dibuja un deterioro del mercado laboral en el arranque de 2026 con un aumento de 231.500 parados hasta alcanzar los 2,7 millones. La tasa de paro subió hasta el 10,83%, nueve décimas más que al cierre de 2025. El sector servicios concentró la mayor parte del ajuste, con una pérdida de 228.400 ocupados, mientras la industria, la construcción y la agricultura registraron incrementos moderados.
Menos empleo privado
Mientras las empresas redujeron sus plantillas durante el primer trimestre, las administraciones continuaron incorporando trabajadores hasta alcanzar un nuevo máximo. El resultado es una plantilla pública 544.700 personas superior a la existente cuando Sánchez llegó al Gobierno y un peso creciente del sector público dentro del empleo total.
La serie estadística refleja así una transformación sostenida del mercado laboral español durante los últimos ocho años. España cuenta hoy con más empleados públicos que en cualquier otro momento reciente, puesto que las administraciones han aumentado su participación en el empleo total y el gasto asociado a personal ha seguido creciendo. Los datos del primer trimestre de 2026 añaden un elemento adicional a esa tendencia: en un contexto de destrucción de empleo privado, el sector público volvió a expandirse y elevó de nuevo el número total de trabajadores a su servicio.
