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Economía

La nómina de los funcionarios se dispara un 11%, el doble que la de los trabajadores privados

Las revalorizaciones ligadas al IPC y el pago de atrasos de 2025 impulsaron los sueldos públicos a principio de año

La nómina de los funcionarios se dispara un 11%, el doble que la de los trabajadores privados

Elma Saiz, ministra de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, y Óscar López, ministro para la Transformación Digital y de la Función Pública. | EP

Las últimas revisiones salariales aplicadas a los funcionarios y al resto del personal al servicio del sector público han ampliado la diferencia con el sector privado. Según las estimaciones de la Agencia Tributaria, analizadas por THE OBJECTIVE, la masa salarial de los funcionarios y del resto de trabajadores de las administraciones aumentó un 11% en el primer trimestre de 2026, frente al 6% registrado en las empresas. El organismo atribuye esta evolución a las revalorizaciones aprobadas en los últimos meses y al pago de cantidades pendientes correspondientes a 2025.

La distancia entre ambos sectores se produce en un momento en el que las empresas muestran una cierta moderación de las subidas salariales. Tras cerrar 2025 con un incremento del 6,8%, la masa salarial del sector privado se desaceleró hasta el 6% en los primeros meses del año. En las grandes compañías, el aumento alcanzó el 6,8%, mientras que en las pequeñas y medianas empresas se situó en el 4,9%, según las estimaciones incluidas en el informe mensual de recaudación correspondiente a abril.

La aceleración de las nóminas públicas se hizo especialmente visible en los últimos meses. Entre enero y septiembre de 2025, la masa salarial de los empleados públicos crecía un 2,7%. La tasa se elevó al 7,5% en el cuarto trimestre y alcanzó el 11% en el primer trimestre de 2026. Hacienda atribuye esta evolución a la actualización salarial aprobada a finales de 2025 y al pago de atrasos pendientes.

Subidas salariales y recaudación

El impacto de estas subidas salariales también se ha trasladado a la recaudación de la Agencia Tributaria. Las retenciones ligadas a las administraciones crecieron un 10,5% en abril y acumulan una subida del 12,8% en los cuatro primeros meses del ejercicio. La Agencia Tributaria señala que los atrasos pagados a comienzos del año impulsaron los ingresos por IRPF y contribuyeron al fuerte crecimiento de la recaudación en este impuesto.

La divergencia con las empresas se produce además en un contexto de expansión del empleo público hasta superar los tres millones de efectivos, según el Registro de Personal de las Administraciones Públicas. El gasto en remuneraciones de las administraciones alcanzó los 181.494 millones de euros en 2025, un máximo histórico y un 5,3% más que un año antes, impulsado tanto por el aumento de las plantillas como por las mejoras salariales.

La evolución salarial coincide con una mejora de las condiciones laborales en la Administración, con una reducción de la jornada laboral a 35 horas y un boom del teletrabajo. La jornada de 35 horas semanales ya está en vigor para unos 250.000 empleados de la Administración General del Estado y el teletrabajo se ha convertido en una fórmula mayoritaria. Según datos de la Secretaría de Estado de Función Pública, el 52,4% de los efectivos de la AGE trabaja bajo regímenes híbridos, lo que equivale a 93.600 empleados públicos.

Brecha salarial

Las sucesivas revalorizaciones aprobadas desde el repunte de la inflación han permitido a los empleados públicos mantener buena parte de su poder adquisitivo. El acuerdo salarial para el periodo 2022-2024 incorporó incrementos fijos y variables vinculados a la evolución de los precios. A ello se sumó el pago pendiente correspondiente a 2025, cuyos efectos todavía aparecen reflejados en las estadísticas tributarias.

La mejora de las retribuciones también ha consolidado la posición de la Administración entre las actividades mejor pagadas del país. Según la Encuesta de Estructura Salarial del Instituto Nacional de Estadística, la rama de Administración Pública y Defensa ocupa la cuarta posición entre las actividades con mayores remuneraciones medias. Solo las actividades financieras y de seguros, el suministro de energía y el sector de información y comunicaciones presentan salarios superiores.

La diferencia con el resto de trabajadores ya había quedado reflejada en las estadísticas de cotización de la Seguridad Social. Las bases medias de los empleados públicos superan en alrededor de una cuarta parte a las del conjunto de asalariados. La brecha se ha ampliado en los últimos años, coincidiendo con las sucesivas actualizaciones salariales y con el aumento del peso del empleo público dentro del mercado laboral.

Renta de los hogares

Los datos de Hacienda muestran, al mismo tiempo, una cierta desaceleración de las retribuciones en las empresas. La Agencia Tributaria destaca que la creación de empleo continúa sosteniendo el crecimiento de la masa salarial, aunque aprecia menores incrementos de las remuneraciones medias respecto a los registrados en 2024. Esa moderación es más visible entre las pequeñas y medianas empresas, donde las nóminas evolucionan por debajo de las grandes compañías.

El informe también refleja el dinamismo de las rentas de los hogares. Así, en el primer trimestre, la renta bruta creció un 8,2% y las rentas del trabajo aumentaron un 6,4%. Los salarios avanzaron un 7,1%, mientras que los beneficios de los grupos empresariales crecieron un 18,1%, muy por encima del 7,6% registrado por las grandes empresas no integradas en grupos.

Mientras las empresas comienzan a moderar las subidas tras varios años de fuertes incrementos, las administraciones siguen absorbiendo el impacto de las revisiones retributivas acumuladas. El resultado es que las nóminas de los funcionarios crecieron en el arranque de 2026 a un ritmo que casi duplicó al registrado en el sector privado.

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