La directora de la Guardia Civil pretende purgar a un mando por «no apoyar» al Gobierno
En una reunión reciente, Mercedes González trasladó su intención de destituir al teniente general Martínez Viqueira

Eduardo Martínez Viqueira con el ministro Marlaska.
La directora de la Guardia Civil está en un momento de máxima debilidad. Y la respuesta de Mercedes González, tras conocerse que mintió al afirmar que no se había reunido con la llamada fontanera del PSOE Leire Díez, no es presentar su dimisión ni comparecer públicamente para dar explicaciones, sino destituir al «único teniente general que no tiene controlado». Según fuentes de la Benemérita consultadas por THE OBJECTIVE, Mercedes González trasladó la semana pasada en una reunión en las dependencias de la Guardia Civil a su puesto de mando que pretende destituir al mando de personal del Cuerpo (Maper), Eduardo Martínez Viqueira, por «no ayudar» al Gobierno en las instrucciones políticas que se le remiten desde la dirección del instituto armado.
La comunicación se hizo en un encuentro con media docena de altos mandos de la Guardia Civil, entre los que se encontraba el actual director adjunto operativo (DAO), Manuel Llamas. Las mismas fuentes explican que la «purga sistemática» de los mandos de la Guardia Civil por parte del Ministerio de Interior de Fernando Grande Marlaska va a tener un nuevo capítulo esta semana, donde «se va a cumplir el manual» ya ejecutado con Manuel Sánchez Corbí —cesado fulminantemente como jefe de la Unidad Central Operativa (UCO)— en 2018, Diego Pérez de los Cobos en 2020, o el intento de «ascenso dorado» del actual jefe de la policía judicial, Alfonso López Malo, el año pasado. En 2025, para apartarlo de las actuales investigaciones sobre el Gobierno, se le intentó nominar para dirigir el Centro Europeo de Coordinación de Operaciones Marítimas contra el Narcotráfico, con sede en Lisboa. Intento que frenaron las autoridades europeas al ratificar al neerlandés Sjoerd Top para el puesto.
Tras el varapalo judicial al cese fulminante de Pérez de los Cobos, las fuentes consultadas revelan que en el caso de López Malo, «Marlaska no se atrevió con un cese a pecho descubierto y optó por una variante más sofisticada del manual: proponer de forma unilateral al general para dirigir el Centro Europeo de Operaciones Marítimas contra el Narcotráfico en una aparente promoción internacional que, en la práctica, descabezaba de un solo golpe la Jefatura de Policía Judicial justo cuando la UCO más la necesitaba».
Buscan un mando «más dócil»
El modus operandi es similar en esta ocasión: una «patada para arriba», como el ascenso a general del coronel de la UCO, Rafael Yuste, para sustituirle por un mando «más dócil y permeable a sus indicaciones». La expulsión revestida de promoción, en el caso de Martínez Viqueira, según se deslizó en la reunión de la semana pasada, sería el ofrecimiento de la dirección del Centro Universitario de la Guardia Civil (CUGC), aprovechando que su actual responsable, el teniente general Félix Blázquez, cumple este verano los dos años reglamentarios al frente del cargo. No obstante, a Viqueira no le tocaría pasar a situación de retiro hasta 2028, lo cual evidencia la necesidad de ejecutar una «salida anticipada de personal por negarse a asumir las directrices políticas de una cúpula cada vez más acorralada».
Según fuentes internas de total solvencia, el DAO, Manuel Llamas, y la directora general, Mercedes González, han activado una maniobra para ejecutar el cese del Maper y teniente general, Eduardo Martínez Viqueira, esta misma semana. Este lunes por la tarde, la directora de la Guardia Civil, Mercedes González, tiene agendado un despacho con Viqueira, y el jueves un segundo. Las fuentes consultadas hablan de que su puesto «está en riesgo» y podría ser cesado este mismo lunes.
Quieren colocar «mandos más flexibles»
Según las fuentes, «esta purga no es un episodio aislado», sino «la respuesta de pánico de una cúpula» que ha visto esta última semana al sumario del juez Santiago Pedraz sacar a la luz que el propio DAO se desplazó personalmente a las dependencias de la UCO para exigir a sus mandos que «se pusieran de perfil» y abandonaran cualquier proactividad en asuntos con «afectación política», en referencia directa a las investigaciones sobre el entorno del presidente del Gobierno. Las fuentes consultadas por este periódico añaden que la instrucción del DAO, Manuel Llamas, se produjo tras personarse en las dependencias de la UCO el 16 de julio de 2024 y solicitar un encuentro con el jefe de la policía judicial, Rafael Yuste. El entonces director general de la Guardia Civil era Leonardo Marcos, que se quejó de que los informes de la policía judicial eran «prospectivos y malintencionados» cuatro días antes.
La desobediencia de la UCO «tiene consecuencias». Un aviso en forma de cese encubierto al teniente general Viqueira para dejar «expuesta la voluntad de colocar mandos más flexibles en puestos clave». Tras conocerse la apertura de varios expedientes por la dirección de la Guardia Civil a los investigadores de la unidad de élite de la policía judicial, la reunión que se produjo la semana pasada en las dependencias de la Benemérita de Guzmán el Bueno alertó a los mandos no alineados con el Ejecutivo ni el DAO de la Guardia Civil, a las órdenes del anterior. Como en 2018 con Sánchez Corbí o en 2023 con López Malo, «la estrategia es siempre la misma: tierra quemada. Refuerzan el núcleo duro arriba y apartan a todo aquel que no entra en el juego o que ampara a los que no entran». Un mecanismo de Mercedes González para desviar la atención y blindar su posición interna, que según estas fuentes, supone «un incentivo para acelerar la purga contra el Maper esta misma semana».
