Los doctores coinciden: «Si para dejar de dormir con calor estás apuntando el ventilador hacia ti, lo estás haciendo mal; es uno de los seis errores más comunes»
Si quieres evitar las altas temperaturas sin tener que gastar siempre en el aire acondicionado debes conocer estos trucos

Aprende a no pasar calor en verano | TikTok
Dormir las noches de verano puede convertirse en una auténtica pesadilla. Con el calor se dan vueltas constantes en la cama, se suda, y no se descansa bien. Pero lo más curioso es que incluso cuando se intenta poner solución al problema encendiendo el ventilador o mojando el cuerpo para refrescarse, se suelen cometer errores que hacen que se logre todo lo contrario: aportar más calor. De hecho, han sido dos grandes expertos en medicina quienes se han encargado de desvelar cuales son estos terribles errores a través de videos en sus cuentas de TikTok, como por ejemplo ese truco tan clásico de poner el ventilador pegado al cuerpo. Si quieres saber cuáles son el resto y cómo ponerles solución, atento.
Error 1: apuntar el ventilador directamente a tu cuerpo
Es el gesto más repetido del verano, pero el doctor Dev Patel explica que eso está mal. Según cuenta, de esta manera no estás enfriando la habitación, tal y como se cree, sino que solamente estás moviendo el aire caliente de un lado a otro. Por eso, Patel explica que la verdadera manera de enfriar la habitación y dejar de sentir calor es colocando el ventilador apuntando hacia ese aire que está por encima de ti. De esta manera, el aire se enfriará, haciendo que el calor de tu cuerpo salga y se coloque en esa zona que está más fría. Lo que, según asegura Patel, te dará mucho más alivio.

Error 2: ducharse con agua demasiado fría antes de acostarse
Parece lógico: si tengo calor, me echo agua helada. Sin embargo, el Dr. Patel advierte que esto provoca un «efecto rebote». Si el agua está congelada, el cuerpo se asusta, absorbe el agua rápidamente y cierra los poros para retener el calor interno. Al salir de la ducha, la sensación de bochorno será peor. Por eso, se recomienda lavarse la cara o aplicar un poco de agua a temperatura ambiente sobre la nuca y cabeza. Al quedarse el agua en la superficie, el cuerpo se enfriará de forma natural mientras esa agua se evapora.
Error 3: abrir las ventanas durante el día
Si abres las ventanas cuando el sol está en lo alto, lo único que consigues es que ese aire abrasador de fuera se quede en tu casa. El doctor Patel es claro al respecto: debes mantener las persianas bajadas y las ventanas cerradas durante el día, para alejarla lo más posible de ese calor. Solo debes abrirlas por la noche, cuando el aire de fuera no sea tan cálido y se pueda ventilar sin problema.
Error 4: olvidarte de «apagar el motor» de tu cerebro
El doctor José Manuel Felices Farías nos recuerda que el cuerpo funciona como una máquina: si la cabeza está caliente, el sistema nervioso central sigue activado en modo «alerta», lo que provoca que te cueste tanto dormir. Por eso, el doctor Felices da un consejo increíble: meter la funda de la almohada en la nevera y sacarla justo antes de acostarte. Apoyar la cabeza sobre una superficie fresca reduce la temperatura cerebral, activa el sistema nervioso relajante y hace que te duermas mucho más rápido.
Error 5: no proteger la piel para que el frescor dure
Mucha gente se duerme fresca pero se despierta a mitad de la noche empapada en sudor. Esto ocurre porque el frescor inicial desaparece rápido. Por eso, el doctor Felices aconseja aplicarse una crema hidratante ligera por todo el cuerpo antes de ir a la cama. Al tardar un tiempo en absorberse, la crema retiene la humedad en la piel y te proporciona una agradable sensación de frescor prolongado durante horas.
Error 6: dormir encogido o abrazado a la almohada
Encogerse para dormir o hacerlo abrazado a alguien es algo que genera muchísmo calor, ya que este se acumula y se queda atrapado en los pliegues de tu propio cuerpo. Por eso, Felices aporta un truco sencillo que apenas nadie conoce: dormir como «una estrella de mar», ocupando toda la cama. «No es egoísmo, es pura termodinámica», concluye.
El truco es enciilo: Acuéstate boca arriba y separa los brazos y las piernas todo lo que puedas. De esta manera, la piel expuesta al aire es mucho mayor, lo que acelera la evaporación del sudor y evita que el calor se concentre en zonas críticas como las axilas y las ingles.
