El Hospital General de Villalba forma a su equipo para mejorar la atención a los adolescentes
La Dra. Rebeca González Preciado, especialista del Servicio de Pediatría, es la encargada de impartir la formación

La doctora Rebeca González Preciado. | Hospital Universitario General de Villalba
El Hospital Universitario General de Villalba —hospital público de la Comunidad de Madrid— ha ofrecido a sus profesionales una formación específica con la sesión clínica «De boomers a alfa: entendiendo al nuevo adolescente en un mundo cambiante», impartida por la Dra. Rebeca González Preciado, especialista del Servicio de Pediatría.
Comprender el entorno en el que crecen los adolescentes es clave para prestarles una atención sanitaria más adecuada y, por ello, el objetivo de esta charla era verlos en el mundo en el que vivimos para entender por qué son como son analizando primero la sociedad actual.
La especialista recuerda que cada generación está marcada por acontecimientos históricos concretos, y que en el caso de las más jóvenes este entorno viene definido por la digitalización y el acceso constante a Internet, la cultura de la inmediatez o la hipersexualización.
«El principal es que el mundo ha cambiado mucho y muy rápido. Hay una digitalización y un acceso constante a Internet, las redes sociales se han expandido muchísimo y ha disminuido la interacción social cara a cara», señala la pediatra.
La adolescencia sigue siendo una etapa de maduración física, emocional y de construcción de la identidad, por lo que la Dra. González Preciado defiende que los adolescentes «siguen siendo los mismos que eran hace 40 años», pero crecen en un mundo muy diferente y complicado.
Desde el punto de vista del desarrollo, el cerebro adolescente continúa en maduración, especialmente en áreas como la corteza prefrontal, estructurándose esta etapa en distintas fases que van desde la adolescencia temprana (de los 10 a los 14 años) hasta la tardía (de los 18 a los 21 años).
No existe una fase necesariamente más difícil que otra, sino retos diferentes en cada momento, detectándose que la adolescencia tiende a alargarse por factores como la hiperestimulación, el uso intensivo de pantallas o la menor tolerancia a la frustración.
Salud mental
Por otra parte, la digitalización y el uso de redes sociales han transformado la forma en la que los adolescentes se relacionan e informan, desarrollándose la comunicación cada vez más en entornos digitales en un momento donde aún se consolida el pensamiento crítico.
La especialista advierte de que aún no se conoce por completo el impacto que esta transformación puede tener sobre el desarrollo cerebral, pero sí señala que ya se observa un aumento evidente de problemas de ansiedad, comportamiento o depresión en las consultas.
Frente a la idea de que los jóvenes actuales son una «generación de cristal», la Dra. González Preciado defiende una mirada más comprensiva donde la visibilidad de la salud mental es un avance positivo para que analicen mejor su mundo emocional.
Para la pediatra, el primer paso para atender mejor a los adolescentes, tanto desde la consulta médica como desde la familia o el entorno educativo, es abandonar por completo los prejuicios e ideas preconcebidas.
«Creo que el primer paso es entenderlo. Cuando uno se pone delante de un adolescente, ya no solo como médico, sino como padre, tiene que intentar no juzgar y hablar con ellos», subraya la Dra. González Preciado para incidir en que los jóvenes aún necesitan el apoyo adulto.
En este sentido, la consulta pediátrica puede convertirse en un espacio de confianza para detectar malestar y resolver dudas, jugando los pediatras de Atención Primaria un papel relevante al poder detectar señales de alarma antes incluso que los propios padres.
