Un Papa protegido por 7.000 agentes bendice a un centenar de bebés en Barcelona
León XIV, escoltado por un amplio dispositivo de seguridad, se ha mostrado muy cercano a los fieles

El Papa bendice a un niño en Barcelona. | Yara Nardi (Reuters)
Una de las imágenes que más llamaron la atención de la visita del Papa a Madrid fue el sinfin de bendicones a los bebés de los asistentes a los actos religiosos, uno de los muchos gestos con los que León XIV trata de proyectar cercanía con sus fieles. Esta acción se ha repetido en numerosas ocasiones a su paso por Barcelona, donde ha dado su bendición a un centenar de neonatos.
Aunque le resulta imposible atender a todos quienes lo piden, el Pontífice «ha bendecido más de 100 bebés» en «apenas 24 horas» en sus desplazamientos en los tres papamóviles que han sido trasladados a la Ciudad Condal e incluso cuando se encontraba en coche cerrado, según ha detallado la organización del viaje.
Este gesto se ha repetido a su llegada a la vigilia del Estadio Olímpico, el acto más multitudinario en la ciudad con cerca de 40.000 asistentes; cuando accedía a la basílica de Montserrat ante el júbilo de cerca de 8.000 fieles; y de nuevo en su recorrido en papamóvil por las calles del centro de Barcelona acompañado de miles de feligreses, como se espera que se reproduzca una vez llegue a la basílica de la Sagrada Familia para culminar la ceremonia central de su visita a España: la bendición de la Torre de Jesús, cuya coronación ha hecho del templo barcelonés ideado por Antoni Gaudí la iglesia más alta del planeta con 172 metros metros y medio, convirtiéndose así simultáneamente en la edificación más alta de la Ciudad Condal, significativamente por encima de la Torre Glòries, por ejemplo.
Estas bendiciones han tenido lugar en unas condiciones de estricta seguridad. En la capital catalana hay desplegados unos 7.000 agentes policiales para garantizar la seguridad ciudadana y la del propio Santo Padre. Entre ellos, cerca de 5.600 mossos d’esquadra, aproximadamente una cuarta parte de los efectivos totales en Cataluña, en el que se ha convertido en el mayor dispositivo de la historia del cuerpo autonómico.
En el dispositivo coordinado y liderado por Mossos participan además unos 600 policías nacionales, 500 guardias urbanos, 350 guardias civiles e incluso algún vehículo militar. Agentes de protección diplomática del Cuerpo Nacional de Policía están presentes junto a los propios servicios de seguridad vaticanos en el grupo de élite que escolta en todo momento a León XIV en sus desplazamientos a pie y en papamóvil.
Para garantizar este elevado número de bendiciones a niños sin comprometer la seguridad del Papa, los bebés deben ser transportados por su escolta, recogiéndolos de brazos de sus padres hasta llegar al papamóvil. Sin embargo, no son los agentes españoles quienes se encargan de esta delicada misión sino los vaticanos, que disponen de entrenamiento específico para ello y lo hacen preservando la integridad del Pontífice a la vez que la de los más pequeños.
