El Papa se pone «a los pies de 'La Moreneta'» y pide en catalán vencer la «división»
El Pontífice ha advertido que «la violencia puede esconderse en palabras», como la «crítica que humilla, que destruye»

El papa León XIV reza a la Virgen de Montserrat. | Alberto Ortega (EP)
El papa León XIV ha vuelto a pronunciar este miércoles un discurso bilingüe en catalán y castellano en la basílica de Montserrat, adonde ha acudido para participar en la oración del Santo Rosario. «Estoy contento de estar a los pies de la Moreneta», ha afirmado en referencia a la famosa virgen negra de Montserrat que preside el templo.
En un discurso marcado por los llamamientos al entendimiento y la concordia, el Pontífice ha advertido que «la violencia puede esconderse en palabras», como la «crítica que humilla, que condena, que destruye». También en la «agresividad que divide».
Todo ello responde, a su juicio, a «armaduras» que a menudo construyen las personas para protegerse de «heridas», del «miedo» y por sus propio «sufrimiento» causado por injusticias anteriores.
En este sentido, ha recordado que acoger a otro es «acoger a Dios» y ha explicado que la virgen «sostiene la esfera del mundo porque el mundo entero tiene cabida en su corazón». Así, ha pedido que «nadie quede excluido y que la comunión sea más fuerte que toda la división».
El Pontífice ha encomendado a La Moreneta «confianza» en su «intercesión maternal». De hecho, se ha detenido en recordar su vínculo con esta virgen, ya que fue rector de la parroquia de Santa María de Montserrat en Trujillo, Perú. «Siempre me ha acompañado», ha confesado.
También ha subrayado que la Escolanía de Montserrat, que ha cantado el Virolai iluminando la «catalana tierra», es «la más antigua de Europa» y que durante «cientos de años los fieles han pasado por este santuario» para contemplar la «venerada imagen» de La Moreneta. Y ha querido «recordar a todos en Cataluña, en España y en el mundo que la fe da vida, da esperanza».
León XIV ha agradecido su presencia a todos los fieles, especialmente a los «niños y niñas». En este momento se ha escuchado en el interior del templo una sonora ovación que llegaba desde fuera, donde cientos de personas seguían la ceremonia a través de las pantalla coreando «Papa León, te queremos un montón» o «Viva el Papa». En el público sobresalían varias esteladas independentistas, pero también banderas de otros países como Ecuador o Perú. Tras el rosario, ha salido al balcón para saludarles y agradecer «a Cataluña por haber recibido a tantas personas de otros países y por la forma de integrarlas a todas en una única familia».
