Miles de personas exigen en Barcelona un nuevo pacto ante la «emergencia educativa»
Avisan de que, si no hay avances, habrá que «volver a las calles en otoño»

Imagen de la manifestación docente en Barcelona. | EP
Miles de personas, entre profesores, familias de alumnos y representantes de otros colectivos, se han manifestado este sábado en Barcelona para exigir un nuevo pacto entre la Generalitat y los diferentes agentes del sector para hacer frente a la «emergencia social y educativa» en Cataluña.
Unas 7.000 personas, según cifras de la Guardia Urbana, y unos 25.000, según los organizadores, han participado en esta manifestación, que ha arrancado en los Jardinets de Gràcia y ha descendido por el Passeig de Gràcia hasta plaza Catalunya. A una semana del término de un curso escolar marcado por 23 jornadas de huelgas —algunas territoriales y otras generales—, Ustec, Intersindical, CGT, COS y CNT han organizado esta manifestación en Barcelona para reclamar mejoras educativas y laborales.
Son los sindicatos que rechazaron un acuerdo el pasado marzo con el Departamento de Educación de la Generalitat y una posterior ampliación del mismo —acordado hace dos semanas— que, en cambio, sí firmaron el resto de sindicatos: CCOO, UGT y Professors de Secundària. Ustec, mayoritario entre el profesorado de infantil y primaria, se sumó inicialmente a este segundo preacuerdo —que ampliaba el pacto previo del marzo— pero luego se desmarcó tras perder una votación abierta a todos los docentes.
Manifestación amarilla
Con el lema «Paremos la emergencia social y educativa» en la pancarta principal, la manifestación ha transcurrido en un ambiente familiar y con numerosas personas vestidas de amarillo, el color escogido por los sindicatos en este ciclo de movilizaciones. Con algunos paraguas para proteger a los niños del intenso calor, en la manifestación se han escuchado o se han visto consignas en carteles como «menos policía y más educadores», «educación pública y de calidad» o «Niubó, dimisión», en alusión a la consellera de Educación y Formación Profesional, Esther Niubó.
En la manifestación también ha participado la federación de asociaciones de familias de alumnos de Cataluña (aFFaC) y la Plataforma 0-3 (personal de guarderías), con el apoyo asimismo de movimientos sociales de diferentes ámbitos (vivienda y sanidad) y parte de las fuerzas políticas de la oposición. En declaraciones a la prensa, la portavoz de Ustec, Iolanda Segura, ha dicho que existe una «crisis educativa sin precedentes que demanda cambios estructurales».
En este contexto, Segura ha dicho que la manifestación quiere expresar «un llamamiento unánime a la necesidad de hacer una transformación educativa global», y ha pedido reabrir una negociación colectiva, pese a que en los últimos días Ustec ha declinado reunirse con el Departamento de Educación. «Interpelamos al Govern y a todos los actores políticos, organizaciones sociales y comunidad educativa a unir esfuerzos para avanzar hacia un proceso deliberativo para crear un nuevo modelo educativo», ha dicho. Por su parte, la secretaria general de enseñanza de la CGT, Laura Gené, ha urgido al Govern a sentarse a negociar con los agentes sociales.
Más movilizaciones en otoño si no hay avances
Gené ha afirmado que están dispuestos a trabajar «todo el verano si es necesario para solucionar cuanto antes» el conflicto, pero ha avisado de que, si no hay avances, habrá que «volver a las calles en otoño». Por su parte, el presidente de aFFaC, Jordi de Carreras, ha dicho que las familias quieren «participar en las soluciones que necesita la educación pública».
Asimismo, la portavoz del Sindicat d’Estudiants dels Països Catalans (SEPC), Tània Ros, ha afirmado que la situación de «infrafinanciación y desmantelamiento» del sistema afecta a los estudiantes, que quieren tener «un papel activo en la lucha por la defensa de la educación pública».
