Los 25 años perdidos de España: solo los hogares con mayores de 65 tienen más renta
Caixabank Research alerta sobre la brecha generacional existente entre las generaciones, que sigue siendo notable

Una pareja. | Freepik
Solo los hogares con un mayor como cabeza de familia han logrado alcanzar los récords de renta bruta alcanzados en 2001. Esta es una de las conclusiones de un análisis efectuado por Caixabank Research sobre los niveles de riqueza en nuestro país por franjas de edad, en el que advierte de que las diferencias siguen siendo notables.
El documento, al que ha accedido THE OBJECTIVE, señala que la comparación con los anteriores máximos históricos de renta —que se remontan a hace 25 años— «continúa revelando una marcada brecha generacional». Mientras que los mayores han sobrepasado el pico, los hogares de 35-44 años prácticamente lo igualan, aunque acumulan una caída del 2,1%. Por contra, los más jóvenes y los de 45-54 años siguen situando su renta bruta claramente por debajo de 2001, con retrocesos del 16,8% y del 15%, respectivamente.
Caixabank hace este análisis sobre la base de los datos de la última Encuesta Financiera de las Familias, elaborada por el Banco de España, con cifras de 2024 y que ya se encuentra disponible. A nivel agregado, el supervisor calculaba que la renta mediana de las familias alcanzó un máximo histórico en términos reales en 2023 (36.100 euros, con precios de 2024) y superó su nivel de 2001 tras crecer un 3,8% anual en dos ejercicios.
La riqueza de los jóvenes mejora en los últimos años
Por su parte, la misma encuesta apunta a que la riqueza bruta mediana —que incluye vivienda— de los hogares también ha aumentado y ha alcanzado los 195.650 euros en 2024, tras avanzar en términos reales un 1,7% al año desde 2022. Prácticamente, está en niveles de 2014, aunque aún muy lejos del pico de la burbuja inmobiliaria de la primera década de este siglo.
A partir de estos números, el servicio de estudios del banco catalán elabora su análisis, en que concluye que en el periodo más reciente, de 2022 a 2024, «la riqueza bruta de los menores de 35 años ha crecido a un notable ritmo del 8,3% anual, muy superior al 0,9% agregado», impulsada por la entrada de una parte de este colectivo en el mercado de la vivienda durante una fase alcista del presente ciclo inmobiliario. Por su parte, añade que «ha caído a una tasa anual del 7,9% entre los hogares de 35-44 años, mientras que ha aumentado un 5,4% anual entre los de 55-74 años.
La riqueza de los más mayores sube un 36%
Este crecimiento ha permitido moderar parcialmente el deterioro acumulado desde 2014, aunque matiza Caixabank Research que «este sigue siendo muy significativo». El motivo es que mientras que en 2022 la riqueza bruta de los jóvenes se situaba un 57% por debajo del nivel de 2014, en 2024 esa brecha se había reducido al 50%.
En comparación, explica que el mismo parámetro está un 29% por debajo de la cifra de hace una década para los hogares de 35-44 años, un 10% para los de 45-54 años y apenas un 3% para los de 55-64 años. El documento señala que «aquí es donde se aprecia la brecha generacional en toda su magnitud», ya que en el último decenio la riqueza bruta ha aumentado un 2,1% entre los hogares de 65 a 74 años y un 35,9% entre los mayores de 75 años. «En consecuencia, la brecha generacional sigue siendo muy acusada, tanto en términos de renta como de riqueza».
La vivienda, clave en las diferencias patrimoniales
El análisis de Caixabank Research sostiene que la principal causa de la disparidad patrimonial existente tiene que ver con la dificultad de los jóvenes para acceder a una vivienda en propiedad. El encarecimiento de los inmuebles está suponiendo una barrera para lograr una hipoteca, ya que un ahorro de 50.000 euros ya no garantiza poder comprar un piso en las principales ciudades de España.
Y ofrece algunos números. La proporción de hogares con menores de 35 años dueños de su vivienda habitual ha caído del 66% en 2002 a un 32% en 2022. Aunque agrega que la encuesta del Banco de España refleja que, «por primera vez desde 2011, esta tasa repuntó ligeramente, hasta situarse en torno al 36% en 2024 para esta franja de edad».
Pese a ello, Caixabank Research considera que «sigue siendo un nivel muy bajo», ya que el 85% de los mayores de 64 años cuenta con un inmueble entre sus posesiones. Además, apunta que «curiosamente», los hogares de entre 35 y 44 años, pertenecientes a la generación milenial, vieron reducir su tasa de propiedad entre 2022 y 2024, del 62% al 56%, muy lejos del 78% registrado en 2002».
Solo el 25% de los jóvenes tiene hipoteca
Para el servicio de estudios del banco, «no tener una vivienda implica que los jóvenes acumulen mucho menos patrimonio», ya que los activos financieros solo suponen una pequeña parte de la riqueza total del colectivo de menor edad, estimados en unos 6.000 euros de media.
Las dificultades de acceso a la vivienda han hecho que solo un 25% de los menores de 35 años cuente con una hipoteca, un porcentaje que contrasta claramente con casi el 50% de 2002. Además, como cifra adicional, Caixabank Research añade que este colectivo ha aumentado, en cambio, la contratación de otros préstamos, como los de consumo. A principios de siglo, un 23% tenía un crédito para la compra de coches, electrodomésticos o cualquier otro bien, mientras que ahora alcanza el 28%.
