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Tribunales

El PSOE pagó al menos 15.000 euros mediante facturas falsas de un mismo restaurante

En total se pagaron 52 facturas con cifras idénticas de 120, 300, 330 euros y comidas ficticias de hasta 11 personas

El PSOE pagó al menos 15.000 euros mediante facturas falsas de un mismo restaurante

Captura del documento. | THE OBJECTIVE

La Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil se encuentra investigando una pieza separada de gran trascendencia política y penal. El núcleo de las pesquisas se centra en la presunta financiación irregular del Partido Socialista Obrero Español (PSOE) a través de una red de emisión de facturas. Según los últimos informes policiales, el partido político habría abonado, como mínimo, 15.450 euros a través de facturas creadas ad hoc por un único establecimiento de restauración en un periodo de apenas nueve meses. Este restaurante no era un local cualquiera, sino uno de los múltiples centros de operaciones habituales de la conocida como trama Ábalos. Los miembros de la red utilizaban este y otros locales hosteleros de forma recurrente para mantener reuniones discretas con diferentes empresarios. En estos encuentros se solicitaban y pactaban presuntamente comisiones ilegales a cambio de la adjudicación arbitraria de contratos públicos.

La mecánica financiera utilizada por la trama combinaba la sofisticación del blanqueo de capitales con la aparente normalidad del gasto cotidiano de un partido político. Las investigaciones apuntan a que el PSOE desembolsaba una cantidad fija aproximada de 2.000 euros mensuales en concepto de gastos de restauración en un solo local. Sin embargo, la operativa real era mucho más amplia y compleja, ya que la red diversificaba sus actividades visitando de forma simultánea varios establecimientos. Para camuflar estos movimientos de dinero y evitar levantar las alarmas de las auditorías internas o de los sistemas de prevención del blanqueo, la trama llegó a emitir múltiples facturas bajo la titularidad de diferentes personas físicas o conceptos en un mismo día y a la misma hora. Fuentes cercanas a la investigación consultadas por THE OBJECTIVE señalan que este entramado de facturación es una herramienta indispensable en los delitos de blanqueo de capitales. La emisión de facturas falsas cumple la función técnica de «dar salida» o canalizar fondos de procedencia ilícita, integrándolos de nuevo en el circuito económico legal con una justificación aparentemente real.

El ‘modus operandi’ de las facturas

Uno de los episodios más alarmantes analizados por los agentes de la UCO está directamente relacionado con las declaraciones de la empresaria Carmen Pano. Según las informaciones exclusivas publicadas por este periódico, Pano aseguró haber transportado personalmente bolsas llenas de dinero en efectivo hasta la sede central del PSOE, ubicada en la madrileña calle de Ferraz. En total, la cantidad introducida mediante este rudimentario pero opaco sistema ascendería a los 90.000 euros en efectivo.

Para poder meter en circulación semejante volumen de dinero en metálico sin que los bancos o el Tribunal de Cuentas detectaran la anomalía, el partido requería de forma obligatoria de un soporte documental: las facturas. Debido a esto, gran parte de las facturas que el PSOE abonaba a la trama se liquidaban directamente en efectivo utilizando esos fondos de origen desconocido. Expertos en delitos económicos y blanqueo de capitales explican que las organizaciones criminales —delito por el que ya han sido juzgados el exministro José Luis Ábalos y su exasesor Koldo García— utilizan principalmente dos vías alternativas cuando los fondos no se mueven estrictamente en metálico, sino a través de transferencias bancarias (donde el dinero ya figura formalmente dentro del sistema financiero, pero requiere ser «limpiado» de su origen delictivo).

Uno es a través de contratación de servicios ficticios. Este método se basa en la simulación de prestaciones de servicios inexistentes. Por ejemplo, el PSOE puede encargar una factura de un supuesto servicio de consultoría que efectúa y, posteriormente, la otra parte —actuando en connivencia con el partido— hace una transferencia para reintegrar los fondos (que originalmente eran en efectivo), reteniendo una comisión por el servicio de pantalla. Otro método muy común consistía en fragmentar y camuflar los fondos ilícitos bajo la apariencia de donaciones anónimas o aportaciones legales y voluntarias dirigidas al partido político.

Los especialistas subrayan que, aunque estos fondos ya se encontraran técnicamente dentro del circuito financiero, los investigados necesitan mover el dinero de manera constante entre diferentes cuentas y conceptos para borrar su rastro y dificultar la labor de rastreo de los agentes. Esto se logra mediante un flujo incesante de pagos apoyados tanto en facturas reales (sobredimensionadas en sus costes) como en facturas completamente ficticias.

Facturas del PSOE

En la actualidad, las facturas emitidas por la trama y giradas al PSOE se han convertido en el epicentro de la investigación judicial. Toda esta documentación ya ha sido remitida formalmente al Tribunal de Cuentas para su fiscalización exhaustiva. Estos papeles constituyen las pruebas clave en una causa declarada secreta, dada la gravedad de los indicios de financiación irregular y corrupción institucional que se manejan. Tras un análisis pormenorizado, los investigadores de la UCO sostienen la firme sospecha de que estas facturas son documentos creados con un objetivo nítido: dotar de una apariencia de estricta legalidad a unos fondos cuyo origen real tendría una trascendencia penal e ilícita.

Requerimiento del Tribunal de Cuentas a las empresas que han recibido transferencias del PSOE para cobrar las facturas de la trama Koldo.

El examen de los conceptos, importes y fechas revela un mecanismo persistente en el tiempo. El volumen de las discrepancias contables permitió que el sistema operara durante meses, hasta que el descuadre de los justificantes provocó que saltaran las alarmas en la propia sede central de la formación, como ya desveló THE OBJECTIVE en primicia el 6 de noviembre de 2021. Uno de los indicios más flagrantes detectados por los analistas de la Guardia Civil fue la inverosímil regularidad matemática de los importes facturados. De acuerdo con los datos de la investigación, en enero de 2021 la trama pasó al PSOE cinco facturas correspondientes a cinco de los ocho días en los que, supuestamente, comieron en el conocido restaurante madrileño La Tragantía. Este establecimiento era frecuentado con asiduidad por el exministro de Transportes, José Luis Ábalos, y por su entonces asesor de confianza, Koldo García Izaguirre.

Facturas pagadas por el PSOE a la trama

Lo llamativo de estos cinco justificantes es que todos presentaban un precio idéntico: 120 euros exactos, sin un solo céntimo de variación. Este patrón no fue una coincidencia puntual. Los investigadores han agrupado un total de 52 facturas que repiten de forma milimétrica cifras redondas: bloques enteros de cargos por 120, 300, 210 euros… Fuentes de la investigación explican a THE OBJECTIVE el absurdo estadístico que representa este escenario en el sector de la restauración, donde resulta materialmente imposible que diferentes grupos de comensales consuman exactamente lo mismo, día tras día, sin que varíe la cifra final por una bebida, un café o un plato fuera de carta.

Fuentes presenciales que fueron testigos de los encuentros reales de la trama liderada por Koldo García han confirmado a este periódico que las facturas que reflejaban comidas multitudinarias de entre diez y once personas eran falsas. Esas reuniones jamás llegaron a producirse con tal volumen de asistentes. Según los testimonios recabados, era el propio Koldo García quien ordenaba la confección de los tickets de caja y las facturas definitivas. El exasesor ministerial dictaba un número de comensales aleatorio, según las necesidades de ajuste para cuadrar de cada momento, para justificar los desembolsos.

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