Marta Marcé, nutricionista: «Para cuidar tu cerebro hay un alimento que sin duda no puede faltar en el desayuno, comida y cena: el aceite de oliva virgen extra»
El llamado «líquido dorado» ayuda a preservar la salud cognitiva a largo plazo a través de la dieta

Marta Marcé | Instagram
La alimentación desempeña un papel clave en la salud cerebral y cada vez más expertos ponen el foco en aquellos alimentos capaces de proteger las neuronas y reducir la inflamación. En este contexto, la nutricionista Marta Marcé tiene claro cuál es el ingrediente que no debería faltar nunca en nuestra mesa. «Si tuviera que haber un alimento que no faltara en el desayuno, comida y cena para cuidar nuestro cerebro, sería el aceite de oliva virgen extra, sin duda alguna», afirma.
La especialista compartió esta reflexión durante su participación en el pódcast Tiene Sentido, donde explicó los beneficios que este producto aporta al organismo y, especialmente, al funcionamiento cerebral. A estas declaraciones se suma la visión de la experta en nutrición Raquel García, quien en THE OBJECTIVE ha subrayado también la relevancia del aceite de oliva virgen extra dentro de la dieta mediterránea, destacando su papel como grasa principal y su valor en la prevención de enfermedades asociadas al envejecimiento.
El alimento que protege el cerebro y reduce la inflamación
Según Marcé, una de las principales razones por las que el aceite de oliva virgen extra destaca sobre otros alimentos es su capacidad antiinflamatoria. «Es una grasa muy antiinflamatoria que nos aporta grasas que ayudan a nuestro cerebro a funcionar correctamente», señala. La inflamación crónica se ha relacionado con un mayor riesgo de deterioro cognitivo y enfermedades neurodegenerativas, por lo que seguir una alimentación que contribuya a mantenerla bajo control resulta especialmente importante.
En esta misma línea, la nutricionista Raquel García ha subrayado que el aceite de oliva virgen extra constituye un pilar esencial de la dieta mediterránea, no solo por su perfil lipídico saludable, sino también por su impacto global en la prevención cardiovascular y el mantenimiento de la función cognitiva a largo plazo.
Además de sus propiedades saludables, las nutricionistas destacan otro aspecto relevante: cuando se utiliza aceite de oliva virgen extra de forma habitual se sustituyen otras grasas menos recomendables. «Si utilizamos aceite de oliva virgen extra estamos evitando otros aceites refinados, como puede ser el de girasol, margarinas u otras opciones que no nos interesan tanto», explica Marcé durante la entrevista.
¿Por qué es importante elegir siempre la versión virgen extra?
No obstante, Marcé insiste en que no todos los aceites de oliva ofrecen los mismos beneficios. Para aprovechar todas sus propiedades, es fundamental elegir la variedad virgen extra. «Tiene que ser virgen extra, porque si no se mezcla con otros aceites que no nos interesan», afirma. Este tipo de aceite se obtiene mediante procedimientos mecánicos y conserva una mayor concentración de compuestos bioactivos que pueden resultar beneficiosos para la salud.
Entre ellos destacan los polifenoles y la vitamina E, dos antioxidantes que ayudan a proteger las células frente al daño oxidativo. «Tiene antioxidantes como la vitamina E y los polifenoles, que son muy importantes para cuidar nuestras neuronas», subraya la nutricionista.
Diversas investigaciones científicas han respaldado estos efectos, entre ellas estudios observacionales y ensayos clínicos como el PREDIMED, realizados en España, que han asociado el consumo habitual de aceite de oliva virgen extra dentro de la dieta mediterránea con una mejor salud cardiovascular. Este aspecto resulta clave, ya que un sistema circulatorio en buen estado está estrechamente vinculado al funcionamiento cerebral. Un adecuado riego sanguíneo permite que el cerebro reciba el oxígeno y los nutrientes necesarios para desempeñar correctamente sus funciones.

El otro alimento que Marta Marcé recomienda incluir en la dieta
Aunque el aceite de oliva virgen extra ocupa el primer puesto en su lista de imprescindibles, Marta Marcé también destaca otro grupo de alimentos especialmente interesante para la salud cerebral: los frutos rojos. «Si tuviera que quedarme con otro alimento, serían los frutos rojos», explica. Arándanos, fresas, frambuesas o moras contienen una elevada cantidad de antioxidantes naturales que ayudan a combatir el estrés oxidativo, uno de los procesos relacionados con el envejecimiento celular.

Además, la experta recuerda que aportan azúcares naturales acompañados de fibra, lo que favorece una absorción más gradual y beneficiosa para el organismo. «Tienen antioxidantes superpotentes, azúcares, pero de los buenos, y fibra muy interesante para nuestra microbiota intestinal», señala.
La relación entre la microbiota y la salud cerebral
La relación entre la microbiota y el cerebro ha despertado un creciente interés científico en los últimos años. El denominado eje intestino-cerebro demuestra que el estado de las bacterias intestinales puede influir en aspectos como el estado de ánimo, la memoria o la función cognitiva. Por todo ello, la recomendación de Marta Marcé, así como la de Raquel García, pasa por apostar por una alimentación basada en productos frescos y mínimamente procesados, donde el aceite de oliva virgen extra ocupe un lugar protagonista en cada comida del día. Un gesto sencillo que, según las especialistas, puede marcar la diferencia a la hora de cuidar la salud cerebral a largo plazo.
