¿Es malo el acuerdo con Mercosur?
‘El Gris Importa’ analiza los pros y los contras del tratado de libre comercio firmado la pasada semana
El campo está en pie de guerra contra el acuerdo de libre comercio entre la Unión Europea y Mercosur, el bloque económico formado por Argentina, Brasil, Paraguay, Uruguay y Bolivia. Las tractoradas de protesta han interrumpido el tráfico no solo en España, sino en Francia, Italia, Grecia, Alemania, Bélgica…
Su principal queja es el aumento de la competencia de países que no están sujetos a las mismas exigencias que impone la Comisión Europea. Por ejemplo, en nuestro continente, las normas que regulan las relaciones laborales, el uso de fertilizantes, el bienestar animal o el impacto ambiental imponen unos costes adicionales que los hacen mucho menos competitivos frente a las explotaciones americanas.
Es verdad que, desde la perspectiva del consumidor, el acuerdo con Mercosur permitirá la entrada de alimentos más baratos, lo que aliviará la presión creciente sobre la cesta de la compra, y los agricultores europeos no lo discuten. Pero también advierten de que ese abaratamiento puede ser la cuerda con la que nos terminemos de ahorcar, porque supondría ceder soberanía alimentaria a terceros países, con los consiguientes riesgos en caso de conflicto o de reducción de la oferta. Imaginemos, en efecto, que se da una guerra o gran sequía que reduce la cosecha mundial de trigo. ¿A quién darán prioridad los grandes productores: al consumo interno o al externo?
Los agricultores europeos alertan igualmente de que la desventaja estructural que supone la regulación del campo europeo aboca a muchas granjas familiares al abandono, lo que se traducirá en un aumento de los incendios en verano y en una mayor incidencia de las riadas en invierno.
¿Es tan terrible el acuerdo con Mercosur que acaba de aprobar una mayoría de la UE?
De todo ello debaten en este episodio especial de El Gris Importa, grabado desde la Mutualidad Caminos y Navales, el profesor del IESE Javier Díaz-Giménez y el corresponsal económico de THE OBJECTIVE Miguel Ors Villarejo.

